Cómo afrontar la ansiedad por separación de tu hijo

Lo que debes saber para apoyar a tu hija o hijo pequeño

UNICEF
Un niño sostiene la mano de su padre
UNICEF/UN066587/Ohanesian
30 Julio 2021

Pasar tiempo lejos de tu hija o hijo pequeño puede resultar difícil para ambos. En los niños pequeños, la separación puede incluso crear sentimientos de preocupación y malestar. A continuación te explicamos algunos aspectos a los que debes prestar atención y te damos consejos para ayudar a tu hijo a controlar esos sentimientos complejos y, en última instancia, a sentirse más seguro y protegido.

 

¿Qué es la ansiedad por separación?

La ansiedad por separación es un fenómeno que se observa a menudo sobre todo entre los 6 meses y los 3 años. Los bebés y los niños pequeños pueden sentirse ansiosos cuando dejan de ver a sus padres o su cuidador principal, ya que todavía están aprendiendo que estas separaciones son solo temporales.

 

¿Cuáles son algunos de los síntomas que indican que mi hijo puede tener ansiedad por separación?

Los síntomas suelen ser fáciles de detectar: ¿Llora mucho al dejarle en la guardería? Esa puede ser una señal de advertencia. Otras son:

  • Se vuelve más posesivo cuando lo dejas.
  • Llora o no se despega en situaciones nuevas (principalmente entre los 6 meses y los 3 años).
  • Se niega a dormir si tú u otro cuidador no esté cerca
  • Empieza a llorar por la noche después de haber estado durmiendo toda la noche

Ten en cuenta que es completamente natural que tu bebé o niño pequeño se sienta ansioso si no estás a su lado. Asegúrate de tratarle con suavidad y compasión.

 

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

No hay razón para sentirse culpable cuando tengas que dejar a tu hijo durante un breve periodo de tiempo. Concéntrate en ayudar a tu hijo a aprender a controlar sus sentimientos sin ti, algo importante para ayudarle a ser más independiente.

 

Habla de lo que harán juntos más tarde

Una de las razones por las que los niños se ponen nerviosos cuando se separan es el miedo a no volver a verte. Hablar de los planes para tu regreso ayuda a aliviar este miedo: “Cuando termine de trabajar, vendré a buscarte y podremos ir al parque y jugar juntos en los columpios”.

 

Practica las separaciones cortas y trabaja para que sean más largas

Prueba a dejar a tu hijo con un amigo o familiar de confianza mientras haces un recado rápido y comprueba qué tal le va. Esto permitirá a tu hijo acostumbrarse poco a poco a lo que supone estar separado.

 

Deja un juguete de peluche o una manta con tu hijo para aliviar las separaciones

¿Tiene tu hijo un objeto de compañía favorito? Si no lo tiene, puede ser una buena idea ofrecerle uno. Un juguete especial puede ayudar al niño a tranquilizarse cuando se siente molesto.

 

Consuela a tu hijo cuando tenga miedo

Cuando estés con tu hijo, escucha lo que te dice. Asegúrate de responder siempre con comprensión y compasión y procura no trivializar sus preocupaciones. Fíjate también en las señales no verbales, como las quejas o el aferramiento excesivo.

 

Presenta a un nuevo cuidador de forma gradual

Si vas a presentar a una nueva niñera, organiza algunas reuniones breves con los tres antes de dejar a tu hijo a solas con ella. Así, cuando llegue el momento en que tengas que dejar a tu hijo con ella durante un tiempo, ya no será una desconocida.

Haz que las despedidas sean rápidas y positivas

Despedirse no solo es difícil para tu hijo, también lo es para ti. Intenta, en la medida de lo posible, mantener la calma y mantener una actitud positiva al despedirte. Sonríe, dile a tu hijo que le verás pronto y no prolongues la despedida. Mantener esta rutina ayudará a tu hijo a acostumbrarse a las despedidas y le dará la seguridad de que siempre volverás.