Miguel Ángel, un papá presente desde el comienzo
“El juego con mi hijita es el momento más feliz de cada día”
EL ALTO, Bolivia – Miguel Ángel Pillco Vilca vive en la zona de Senkata, en la ciudad de El Alto. Tiene 33 años, es chofer de minibús y, sobre todo, es papá de una niña de 1 año y 3 meses. “Para mí ser papá cuesta expresarlo la verdad”, confiesa. “Yo no me crie con un padre presente. No sabría decir qué exactamente significa ser papá, pero desde lo que yo quiero ser, significa estar presente para mi hija en todo momento”.
Miguel Ángel forma parte de un grupo de padres que buscan romper con estereotipos, acompañando activamente a sus hijos e hijas desde los primeros días de vida. “Hasta cambiar un pañal se ha vuelto una alegría”, dice con una sonrisa. Su esposa Pamela de 24 años dejó de trabajar para dedicarse al cuidado de la bebé, por lo que el único ingreso que sostiene el hogar proviene de su trabajo como chofer de minibús. Sin embargo, él es claro: el cuidado no puede recaer solo en una persona. “Yo también quiero participar de la crianza de nuestra hija”.
El poder de estar presente
A pesar de las largas jornadas de trabajo, Miguel Ángel hace todo lo posible por acompañar los momentos clave en el crecimiento de su hija. “Quiero que me recuerde en sus primeros pasos, en su aprendizaje diario”, afirma. Para él, ser papá significa más que proveer: es acompañar, jugar, cuidar y compartir la vida cotidiana en familia.
Este deseo de ser un padre involucrado se enfrenta a normas sociales rígidas. “Algunos compañeros del sindicato de transporte público donde estoy afiliado dicen que, si apoyas mucho a tu esposa, se va a mal acostumbrar. Pero yo no pienso así. Para mí no es una obligación. Es una alegría compartir esos momentos con mi hija y mi esposa”.
Un espacio para crecer como padres
Miguel Ángel asiste regularmente al programa “Mundo de Papás”, del Centro de Salud Integral San Francisco en El Alto. Allí, junto a otros padres, comparte experiencias, inquietudes y aprende nuevas formas de vincularse con su hija. “Conocer a otros papás que piensan como yo me ayuda mucho. Nadie es perfecto, pero vamos aprendiendo juntos”, comenta.
El programa lo lleva adelante el doctor Gustavo Flores, director del centro de salud, con el objetivo de promover una paternidad activa y afectiva. “Los niños y niñas que crecen con un padre presente, involucrado y sensible tienen un desarrollo más sano y fuerte en sus primeros años de vida”, explica el doctor.
Todo inició cuando UNICEF organizó un taller sobre cuidado para el desarrollo infantil (CDI) solamente para los padres. Luego ellos recibieron las mochilas "Con el amor de papá desde el inicio de la vida" con material especial para que los padres jueguen con sus hijos e hijas.
“La lactancia es muy importante para mi esposa y mi bebita, pero yo también puedo apoyarlas brindándoles afecto y un espacio cómodo”, expresa Miguel Ángel.
Papás desde el comienzo de la vida
Miguel Ángel fue uno de los padres que participó del conversatorio “Papás desde el comienzo de la vida”, organizado el 20 de marzo en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra por el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional y el Ministerio de Salud y Deportes, con el apoyo de UNICEF.
El conversatorio reunió a padres de varios lugares de Bolivia, quienes compartieron sus experiencias cotidianas sobre el rol paterno durante el embarazo, el parto y la crianza en la primera infancia. También promovió la participación de madres, cuidadores, autoridades de distintos niveles del Estado, representantes de organizaciones de la sociedad civil, profesionales de la salud y responsables de programas de atención a la primera infancia de varios departamentos del país.
“Me gusta saber que hay otros padres que piensan que es importante estar presentes en la vida de sus hijos”, compartió Miguel Ángel durante el conversatorio. “Los hombres ganaríamos mucho si cuidáramos más de ellos”.
UNICEF Bolivia, con el apoyo del Comité Suizo de UNICEF, ha trabajado en diversas acciones para involucrar a los padres desde los primeros años de vida de sus hijas e hijos, alentándolos a cuidar de su salud, educación y brindarles apoyo emocional. Esta participación impacta positivamente en el desarrollo integral de niñas y niños y contribuye de manera significativa a la transformación de las normas de género, desafiando los roles tradicionales y promoviendo una distribución más equitativa de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres.
Al empoderar a los padres para que asuman un rol activo en la crianza desde una edad temprana, UNICEF busca construir un futuro más igualitario y justo para las próximas generaciones.
Al cierre de la intervención, se logró que cerca de 300 padres participen de manera activa, y se logró ampliar esta iniciativa a nuevos espacios, fortaleciendo así la promoción de la corresponsabilidad en el cuidado y la crianza desde los primeros años de vida.