Historias reales

Introducción

 

Ámbar Sánchez: Defensora de DDHH en Petare

© UNICEF/Vnza2011/A.Sánchez

Ámbar Sánchez. Cuando los sueños ayudan a superar los entornos de violencia

Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir una protección integral. La familia, la escuela y la comunidad son responsables de crear un entorno seguro y amigable en el que niños, niñas y adolescentes puedan crecer, aprender y desarrollar todo su potencial.

          No obstante, hay en el mundo millones de niños, niñas y adolescentes que no gozan de una protección plena y los espacios en los que deberían estar seguros se convierten muchas veces en los lugares en los cuales presencian o sufren la violencia.

          Ámbar Sánchez es una joven de 24 años que vive en un barrio de la ciudad de Caracas y, según ella, en su comunidad la violencia forma parte del día a día. Ella afirma que es muy difícil crecer en un ambiente como éste, en el que "se vive en zozobra porque no se sabe cuándo habrá un enfrentamiento entre bandas y cuándo en ocasiones hasta hay que presenciarlos".

           Esta joven comenta que siempre han existido peleas entre las pandillas de los diferentes sectores de su localidad, pero que ahora la situación se ha tornado mucho más crítica. "Incluso en horas de la mañana o cuando están saliendo los niños del colegio se arma un conflicto entre ellos - las pandillas - y comienzan a dispararse" señala.

           Según Ámbar, este entorno ha impedido que muchos/as otros/as jóvenes de su localidad logren superarse. "Se observa cómo niñas y adolescentes a su corta edad van a ser madres sin garantizar un futuro y los niños se ven en las calles con malas compañías y muchas veces formando parte de una banda".

          Ámbar considera que en la actualidad son pocos los valores que se transmiten en la familia, lo que, según ella, igualmente no ha favorecido a que los niños, niñas y adolescentes de su comunidad logren desarrollar habilidades positivas que les permitan enfrentarse a los desafíos que se les presentan en la vida.

           No obstante, para esta joven, haber crecido en un ambiente tan poco motivador no se convirtió en un obstáculo para alcanzar sus metas. Ámbar afirma que siempre contó con el apoyo y el incentivo de sus padres; en especial de su madre: "Mi mamá siempre ha estado allí conmigo, acompañándome y ayudándome en todo lo que ha sido mi desarrollo" comenta. Asimismo, Ámbar resalta la importancia de Gloria Perdomo, Directora de la Fundación Luz y Vida, en su formación como Defensora de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.

          La perseverancia, la dedicación y la organización han sido para Ámbar las grandes características de su personalidad que la han impulsado a alcanzar sus sueños. En la actualidad, esta joven ya finalizó sus estudios universitarios y trabaja en la Fundación Luz y Vida defendiendo los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Esto ha significado para ella uno de los mayores logros de su vida.

          La historia de Ámbar, es muestra de que la motivación puede ser suficiente para alcanzar las metas. "No hay nada imposible, todo se puede lograr" asegura esta joven, quien además afirma que "sin importar las condiciones en las que vivamos, ni dónde vivamos, se puede salir adelante y ser una excelente persona". Ámbar invita a todas las y los adolescentes a que "nunca dejen de luchar por lo que quieren, para que así puedan obtener todo lo que se propongan y logren alcanzar sus metas".

          En Venezuela, UNICEF busca contribuir con el desarrollo de un entorno protector para todos los niños, niñas y adolescentes, y acompaña los esfuerzos nacionales que persiguen darles mayor visibilidad y protagonismo en la toma de decisiones que les afecten directa o indirectamente. UNICEF trabaja con el fin de asegurar que estos cuenten con oportunidades que hagan posible su desarrollo pleno y positivo. UNICEF va sumando esfuerzos para lograr un país y un mundo que sea apropiado para todos los niños, niñas y adolescentes.

 

 
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