Dibujar un mejor futuro

En una comunidad vulnerable en Venezuela, UNICEF apoya un espacio alternativo de protección para que los niños, niñas y adolescentes reciban atención psicosocial y psicoeducativa.

Sendai Zea. Oficial de Comunicaciones de UNICEF Venezuela
Doriángel muestra el dibujo de su familia durante una actividad de arteterapia, realizada en un centro de atención a la niñez y adolescencia apoyados por UNICEF, en Venezuela.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
26 Agosto 2020

Doriángel tiene nueve años. Ella asiste a un espacio, apoyado por UNICEF, que ha sido acondicionado en su comunidad para atender a niños, niñas y adolescentes. En el “Espacio Alternativo de Protección”, como es conocido, Doriángel ha aprendido a leer, sumar, multiplicar y restar. “Me gusta venir porque las maestras me han enseñado a agarrar el lápiz. También me han enseñado a respetar a mis padres y a mi familia. Ahora también sé que todos los niños tienen derecho: tengo derecho a la alimentación, a jugar, a la vida, y derecho a la salud”, afirma.

“De grande, quiero ser policía para defender a las personas y que los delincuentes no les hagan daño en la comunidad donde nací”, comparte.

Ella junto a su familia se mudaron recientemente al estado Bolívar, desde entonces no ha podido retornar a la escuela.

Doriángel (9) se dibuja a sí misma como policía, profesión que quiere ejercer cuando sea mayor.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Doriángel (9) se dibuja a sí misma como policía, profesión que quiere ejercer cuando sea mayor.
Dibujo de Doriángel (9) sobre su familia: su mamá, papá y hermanos, durante una actividad de arteterapia realizada en un centro de atención de la niñez apoyados por UNICEF en Venezuela.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Dibujo de Doriángel (9) sobre su familia: su mamá, papá y hermanos, durante una actividad de arteterapia realizada en un centro de atención de la niñez apoyados por UNICEF en Venezuela.

El Espacio Alternativo de Protección recibe 15 niños, niñas y adolescentes tres veces a la semana, quienes acuden divididos en grupos en diferentes horarios, siguiendo las normas de prevención de la COVID-19. Estos niños y adolescentes han sido invitados al centro por promotores comunitarios apoyados por UNICEF, quienes al realizar visitas casa por casa en las comunidades identifican a niños y familias con necesidades de apoyo psicológico, educativo o nutricional.

Es así como José Ángel (6) quien asiste desde mayo comenta: “Me gusta venir aquí, es como si estoy en la escuela. Me enseñan a jugar y esta es mi familia. También me gusta usar el tapabocas”. Él quiere ser profesor y ha dibujado todo lo que necesita para dar clases:  un escritorio, la pizarra, cuadernos y los alumnos.

 “Tengo derecho a alimentarme, a vivir y a tener una vivienda. Y si me la regalan yo lo mantengo limpia y la cuido.”, dice para mostrar que ha aprendido los contenidos que le han enseñado sobre derechos.

Antes de ingresar al espacio, José se lava las manos con agua y jabón, así previene la COVID-19
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Antes de ingresar al espacio, José se lava las manos con agua y jabón, así previene la COVID-19
La maestra y José durante actividad de arteterapia. Al fondo Ginahi Cedre, Oficial de Protección de UNICEF en el estado Bolívar.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
La maestra y José durante actividad de arteterapia. Al fondo Ginahi Cedre, Oficial de Protección de UNICEF en el estado Bolívar.
José Ángel sostiene su dibujo durante una actividad de arteterapia en el espacio alternativo de protección, apoyado por UNICEF.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
José Ángel sostiene su dibujo durante una actividad de arteterapia en el espacio alternativo de protección, apoyado por UNICEF.
Dibujo de José Ángel. Él quiere convertirse en profesor y ha dibujado lo que necesita para hacerlo.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Dibujo de José Ángel. Él quiere convertirse en profesor y ha dibujado lo que necesita para hacerlo.

En el Espacio Alternativo de Protección, los niños y niñas realizan actividades guiadas como arteterapia, para expresar sus emociones a través de los dibujos. También reciben atención psicológica y nivelación escolar, aprenden sobre sus derechos, prácticas de higiene, cantan, entre otras dinámicas.

Marelys, de 15 años, se siente segura en este espacio. “No sabía escribir y aquí ya me enseñaron mis maestras. Aquí me siento en familia, mi maestra es como mi mamá. Y los niños aquí se parecen a mis hermanos. También me han enseñado que tengo derecho a aprender, a la vida y a ir al médico (…) De grande quiero ser alcaldesa y ayudar a los pobres que están en la calle. Darle su comida, lo que necesitan como su ropa, sus zapatos, sus casas… Para que no le falte nada”, afirma Marelys.

Marelys (15) dibuja como parte de una actividad en un centro apoyada por UNICEF.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Marelys (15) dibuja como parte de una actividad en un centro apoyada por UNICEF.
Dibujos realizados por Marelys. Se dibujó a sí mismo como alcaldesa: “para ayudar a las personas que lo necesiten” y “ayudando a los pobres y niños que necesitan alimento, ropa, una casa”.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Dibujos realizados por Marelys. Se dibujó a sí mismo como alcaldesa: “para ayudar a las personas que lo necesiten” y “ayudando a los pobres y niños que necesitan alimento, ropa, una casa”.
Marcos sostiene su dibujo durante una actividad de arteterapia en el espacio alternativo de protección, apoyado por UNICEF.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Marcos sostiene su dibujo durante una actividad de arteterapia en el espacio alternativo de protección, apoyado por UNICEF.
Dibujo de Marcos: su familia y casa.
UNICEF Venezuela/2020/Urdaneta
Dibujo de Marcos: su familia y casa.

Mientras que Marcos (12) dice que quiere ser policía para cumplir con la ley y cuidar a las personas.

“No quiero que los delincuentes le hagan daño a las personas, ni que les roben las casas, porque se sienten mal”, comenta.

“Aquí me ha enseñado a leer, a escribir y a agarrar lápiz. Y yo dibujo y juego con las maestras y mis amigos. Me gusta también cantar”, comenta Marcos mientras muestra el dibujo que hizo sobre su familia.

“Aprendí a siempre hacerle caso a mamá y papá, y que tenemos derecho a una vida, a una alimentación y e ir a un médico. También tengo derecho a jugar, debo obedecer en la casa, respetar a los padres y a todos los adultos”, concluye.

En la comunidad donde está ubicado el Espacio Alternativo de Protección, la violencia y la pobreza están presente. Es por ello que UNICEF y sus socios en terreno han habilitado no solo este centro sino un equipo multidisciplinario conformado por psicólogos, docentes y trabajadores sociales para brindar atención a los niños, niñas y adolescentes que necesiten apoyo psicosocial o psicoeducativo. De este modo, UNICEF contribuye a que esos niños tengan un mejor desarrollo y a su futuro sea más prometedor.