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Panorama: República Árabe Siria

UNICEF distribuye ayuda urgente a las comunidades asediadas de la República Árabe Siria

Por Rafik ElOuerchefani

Las familias de ciudades como Moadamiyeh y Kafr Batna necesitaban ayuda urgente. Durante el mes de febrero, UNICEF y sus aliados han logrado asistir a 100.000 personas de comunidades asediadas. Sin embargo, siguen quedando muchas por atender. A continuación, relatamos la misión más reciente a Moadamiyeh.

MOADAMIYEH, República Árabe Siria, 24 de febrero de 2016 – Unos niños caminaban hacia la escuela en la mañana brumosa del miércoles cuando un equipo de las Naciones Unidas emprendió su marcha de Moadamiyeh. UNICEF y sus aliados acababan de completar una distribución de los suministros que más necesitaba esta comunidad asediada de 45.000 personas.

 

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2016/ElOuerchefani
Ha amanecido en la zona asediada de Moadamiyeh. Se están descargando los últimos camiones de un largo convoy que ha traído ayuda a una comunidad que necesitaba urgentemente suministros esenciales. Varios niños se han reunido junto a uno de los camiones.

“¿Qué han traído?”, preguntó un niño que se frotaba los ojos mientras veía al camión desaparecer en la mañana invernal. “Espero que comida y zapatos. Los míos son muy viejos y me quedan pequeños. Ya saben, estoy creciendo”.

La entrada a Moadamiyeh

Moadamiyeh, hogar de más de 19.000 niños, es una de las 18 comunidades asediadas en el país privadas de asistencia humanitaria. Los 55 camiones de la misión habían salido de Damasco 36 horas antes, al caer la noche del lunes, siguiendo el largo proceso para lograr las aprobaciones necesarias para continuar. Tras un periodo de esperas y negociaciones a la entrada de la ciudad, el equipo recibió luz verde a las 3 y media de la tarde.

Moadamiyeh se encuentra a solo 10 kilómetros del sur de Damasco.

Ayuda para las familias

Este convoy de distintas agencias de las Naciones Unidas fue el segundo que llegó a Moadamiyeh en varios días. Cientos de niños, mujeres y hombres se reunieron para recibir al equipo. Los especialistas en salud y nutrición de UNICEF trabajaron rápidamente para atender a tantas madres y niños como fuese posible

Una madre joven sostenía en brazos a su bebé de seis meses que tenía el rostro tan esquelético como el de un anciano. “Es un síntoma de malnutrición aguda grave”, explicó un miembro de UNICEF a la madre conforme examinaba al bebé. Lo derivó al hospital local en el que los equipos de UNICEF estaban repartiendo suministros de salud y nutrición.

Al otro lado de la calle, varios niños y jóvenes rodearon a otro miembro del equipo de las Naciones Unidas. “¿Cuánto cuesta un kilo de arroz?”, preguntó este. “Aquí nadie tiene comida para vender”, le respondió un hombre joven.

Una mujer mayor se acercó y preguntó: “¿tienen un mechero, por favor?”

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2016/ElOuerchefani
UNICEF y sus aliados han trabajado toda la noche para distribuir suministros. Se trata del reparto más reciente de un total que, solo en febrero, ha logrado atender a 100.000 personas de comunidades asediadas.

“No, señora, lo lamento. No fumo”, respondió otro miembro del equipo. Durante la misión, más gente preguntó por mecheros. En esta ciudad asediada, los mecheros son productos caros y escasos.

“Necesitamos prender fuego para cocinar o quemar leña para calentarnos”, explicaba una mujer. “Nuestras casas están dañadas, todas las ventanas han estallado. Por la noche, entra mucho frío”.

“Deberían pasar aquí la noche para comprobarlo. Es insoportable”, dijo otra mujer que, seguidamente, llamó a sus hijos para que volvieran a casa.

Conforme caía la noche, se descargaron otros 10 camiones y la operación continuó en la oscuridad. Esta es la labor que llevan a cabo las Naciones Unidas en la República Árabe Siria. No suele haber acceso a esos lugares y, una vez que logran entrar, el equipo permanece allí hasta que se distribuye la última caja de ayuda humanitaria”.

Aislados

“Llevamos muchos años sin electricidad”, explicó Udai*, de nueve años. “Tenemos nevera en casa, pero nunca la he visto funcionar”.

Una niña de 13 años comenzó a llorar. “¿Pueden llevarla con sus padres?”, preguntó un hombre al equipo de UNICEF. “Estaba visitando a su hermana mayor, mi mujer, cuando bloquearon la carretera. Está bien, está sana, pero echa de menos a sus padres”.

Otra mujer se metió en la conversación: “No es la única. Hay mucha gente aislada como ella: yo, por ejemplo”.

Fin de la misión

A media noche, solo quedaban los que habían ayudado a descargar los camiones y algunas personas más. Nader, de 12 años, contemplaba a los hombres que permanecían en fila para llevar raciones de comida de un camión a una instalación de almacenamiento.

Llevaba puesto un jersey fino. “Esto no es frío”, aseguró. “Cuando estuvo nevando este invierno sí que hacía frío, y aún más el invierno anterior. Yo tenía una chaqueta abrigada, pero ahora me está pequeña y se la pone mi hermano”.

*Los nombres se han cambiado para proteger la identidad de los niños.

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Durante esta misión, UNICEF distribuyó 16 camiones cargados con 8.000 kits invernales. Cada niño recibe un kit que incluye una chaqueta de invierno, pantalones, un jersey de lana, ropa interior térmica, calcetines, guantes, un gorro y unos zapatos. La consigna de ayuda también incluía 7.300 paquetes con 24 pañales cada uno. Cuando se envió el primer convoy a Moadamiyeh unos días antes, la prioridad de UNICEF consistía en repartir los suministros más urgentes para atender las necesidades de salud y nutrición.

El mismo día de esa misión, otro equipo de UNICEF se unió al convoy de las agencias de las Naciones Unidas para distribuir ayuda en Kafr Batna. Desde mayo de 2014, las Naciones Unidas no habían podido acceder a la ciudad asediada para prestar asistencia humanitaria. Dado que en Kafr Batna viven 39.000 personas de las cuales 17.000 son niños, en este exitoso primer convoy la prioridad de UNICEF fue distribuir suministros esenciales para la salud y la nutrición.

Tras la experiencia de la semana anterior con cinco convoyes de las agencias de las Naciones Unidas, durante el mes de febrero UNICEF y sus aliados han distribuido ayuda para más de 100.000 personas de comunidades asediadas. Sin embargo, más de 4,6 millones de personas (más de dos millones de ellas, niños) viven en zonas del país con difícil acceso, de las cuales 486.700 se encuentran en ubicaciones asediadas como Moadamiyeh y Kafr Batna.

Conforme se aproxima la fecha límite para el cese de las hostilidades, señalada para este sábado, UNICEF y sus aliados exigen urgentemente poder atender sin obstáculos y de forma incondicional y sostenible a los 13,5 millones de personas necesitadas que hay en todo el país.


 

 

Fotografía UNICEF: Crisis siria

 

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