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Panorama: República Árabe Siria

En el este de Alepo, las clínicas sobre ruedas mantienen sanos a los niños

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2017/Al-Issa
Un niño ha recibido medicinas después de someterse a una revisión en una clínica de salud móvil, en un barrio del este de la ciudad de Alepo. Después de varios años de violencia y destrucción, no quedan centros de salud pública operativos en la zona y la mayoría de las familias dependen de esas clínicas móviles para recibir servicios de salud.

Por Basma Ourfali

ALEPO, República Árabe Siria, 1 de agosto de 2017 – En muchas ciudades es común ver a niños y a sus padres amontonados alrededor de un gran camión blanco en un caluroso día de verano. Pero en el este de Alepo, la ciudad afectada por el conflicto sirio, lo que rodean no es un camión de helados, sino una clínica de salud móvil de UNICEF.

Después de años de violencia y destrucción, no quedan centros de salud pública operativos en la zona y las familias que regresan no tienen dinero suficiente para pagar una atención privada. De este modo, los niños y sus familias dependen de las clínicas móviles para recibir servicios de salud primaria gratuitos.

Todos los días a las 9 de la mañana, 25 trabajadores de la salud repartidos en siete camiones blancos comienzan la jornada adentrándose en las calles grises del este de Alepo. Siempre parquean en lugares cercanos a puntos de distribución de pan para asegurar la atención al mayor número posible de personas. Las clínicas sobre ruedas tratan cada día a más de 400 niños y mujeres con enfermedades comunes y proporcionan medicamentos, servicios de inmunización, micronutrientes y suplementos nutricionales para tratar y prevenir la malnutrición.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2017/Al-Issa
Un médico examina a Najat, de cinco años, en el interior de una clínica móvil, en el este de Alepo. Najat está recibiendo tratamiento para la fiebre y el dolor de garganta.

“Los casos más comunes que encontramos están relacionados con la malnutrición, la diarrea y otras enfermedades derivadas del agua”, explica el Dr. Kamal, que trabaja en una de las clínicas móviles establecidas por UNICEF.

“La vida entre los escombros sumada a la falta generalizada de agua segura, conlleva el empeoramiento de las condiciones de higiene de la zona, lo que ocasiona enfermedades para los niños”, añade.
Conforme más personas regresan a la zona, aumenta la demanda de servicios de salud.

“Aunque pasamos aquí seis horas cada día, apenas dejamos de trabajar un solo minuto. Recibimos a un niño o una madre cada 10 minutos y, mientras tanto, decenas de otros hacen fila afuera, bajo el sol abrasador”, dice Siba, una enfermera de una de las clínicas.
Con el fin de ayudar a prevenir la malnutrición, un equipo de voluntarios de la comunidad acompaña a la clínica de salud móvil y se dedica a transmitir información a los cuidadores y a responder preguntas sobre los alimentos más nutritivos para los hijos. 

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2017/Al-Issa
Niños y madres rodean una clínica de salud móvil de UNICEF en el este de Alepo. Cada día, las clínicas tratan a 400 madres e hijos con enfermedades comunes.
 

Bana, una joven voluntaria del equipo, ha observado un desafío creciente: muchos niños de Alepo han perdido a sus padres en el conflicto.

“A esos niños solo les queda el cuidado de sus abuelas y se ven privados de la lactancia natural e incluso de alimentos complementarios infantiles, ya que ellas no pueden permitirse comprarlos”, explica Bana. Algunos cuidadores improvisan y preparan bebidas de agua azucarada.

No obstante, también los niños que tienen unos padres que los cuidan se enfrentan a otras dificultades.

“En las sesiones privadas con las madres escuchamos todo tipo de historias terribles. Muchas mujeres han perdido a sus maridos y se enfrentan solas al mundo”, cuenta Mais, una voluntaria que promueve el amamantamiento exclusivo.
“Su estado psicológico y la falta de un sistema de ayuda dificulta a las madres el amamantamiento exclusivo de sus hijos, y les impide proporcionarles los alimentos más nutritivos para sus primeros años de vida”, explica. “Así que nosotros somos su sistema de ayuda, somos sus amigas y sus confidentes”.

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