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Panorama: Sierra Leona

En Sierra Leona, las vacunas son otra víctima del ébola

Por John James

En Sierra Leona, un país devastado por la epidemia de ébola, las tasas de vacunación se han reducido a medida que se suspenden las campañas y la gente trata de evitar las instalaciones médicas por temor al virus mortal.

FREETOWN, Sierra Leona, 3 de noviembre de 2014 - En estos días, en Sierra Leona, la mayoría de la gente hace todo lo posible por mantenerse alejada de los hospitales y centros de salud, que albergan a las personas infectadas con el virus del ébola para que reciban tratamiento. Puede que esta actitud sea una respuesta comprensible a una epidemia mortal, pero ya se está sintiendo el impacto de estos temores en la salud general, especialmente debido a la fuerte reducción de la vacunación.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sierra Leone/2014/James
Un grupo de madres hace fila para vacunar a sus hijos recién nacidos después del cierre de dos centros de salud cercanos. Un descenso en los niveles de vacunación está minando años de progreso en el sector de la salud.

Las tasas de inmunización nacionales para la vacuna pentavalente contra la difteria, la tos ferina, el tétanos, la Haemophilus influenza y la hepatitis B superaron el objetivo del 90% hasta agosto, cuando comenzaron a descender significativamente.

"La caída en los niveles de vacunación es realmente preocupante y socava el trabajo que hemos estado haciendo en los últimos años", dice Yaron Wolman, que encabeza la unidad de supervivencia infantil y desarrollo de UNICEF en Sierra Leona. "Los niños no sólo están expuestos al virus del ébola, sino también a otras enfermedades devastadoras como el sarampión, el rotavirus y la fiebre amarilla, mientras que la poliomielitis podría estar al acecho”.

La gran gota

Las primeras muertes por ébola en Sierra Leona se confirmaron el 26 de mayo. La comparación de las tasas de vacunación con la pentavalente para el período de marzo-mayo y junio-agosto revelan una caída en casi todos los distritos, y un aumento en sólo uno: Koinadugu, también el último donde se registró un caso de ébola, en octubre.

Para el sarampión, las tasas de vacunación se redujeron del 99% en enero al 76% en julio.

Los padres que esperan que sus hijos sean vacunados también parecen estar cambiando su enfoque. En el pequeño puesto de vacunación junto a los Almacenes Médicos Centrales del Gobierno en Freetown, un grupo de cinco madres se alinean bajo el sol abrasador para vacunar a sus hijos recién nacidos, cuyos gritos se mezclan con los ladridos de los perros y los mensajes a todo volumen sobre el ébola en la choza local de música.

Que haya una fila en este puesto es un espectáculo poco común, pero el Hospital del Gobierno cerca Kingharman Road y el Centro de Salud de la Comunidad George Brook han cerrado sus puertas debido a que algunos trabajadores de salud se infectaron con el ébola.

"Dado que el brote comenzó en mayo, las madres han estado postergando la visita a los hospitales debido al temor de contraer la enfermedad", dijo una de las enfermeras en el puesto de vacunación, que no quiso dar su nombre. Ella dice que tiene miedo al ébola, pero confiesa que se ha olvidado de usar la máscara de protección para la cara. Lleva puesto un delantal de plástico, así como guantes.

"Trato de cambiar mis guantes para cada niño que atiendo", dice. "Pero con la carga de trabajo es fácil olvidarse”.

Campañas suspendidas

Las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los programas de inmunización durante el brote del ébola indican que, debido a la amenaza de la transmisión del ébola, se deben suspender las campañas de vacunación. Para las clínicas y los centros de salud, recomiendan que se utilicen guantes de protección y se cambian para cada paciente que recibe las vacunas, y piden que se lleve a cabo una estricta higiene de las manos.

En Sierra Leona, las campañas de vacunación a gran escala ya han sido suspendidas, y UNICEF está trabajando para proporcionar conjuntos básicos de protección para los vacunadores en los próximos meses.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Sierra Leone/2014/James
Un bebé recibe las dosis de la vacuna BCG y antipoliomielítica en la unidad de vacunación cerca de los Almacenes Médicos Centrales en Freetown, Sierra Leona. Aunque las campañas sistemáticas de inmunización se mantienen en Sierra Leona, las campañas de vacunación están interrumpidas.

En el interior del centro del Almacén Central de Suministros se mantiene la vacunación sistemática para los bebés. Primero se les pesa, y luego se les administra la vacuna contra la polio y la vacuna BCG para la tuberculosis. Desde el estallido del ébola, sin embargo, ya no se les toma la temperatura: “No tenemos termómetros infrarrojos, y no queremos utilizar más los termómetros normales", dice la enfermera.

UNICEF, con el apoyo del Banco Mundial, el Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID) y el Departamento de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (ECHO), está enviando más suministros. El 10 de octubre llegó el primer envío de suministros y consumibles para el control y prevención de infecciones destinados a las Unidades Primaria de Salud, que incluían guantes, delantales, trajes protectores, gafas y máscaras. Estos suministros son cruciales para que las pequeñas clínicas, como la de los Almacenes Médicos Centrales, proporcionen tratamiento contra el paludismo, atención prenatal, atención postnatal, apoyo del VIH, y servicios de nutrición e inmunización.

Los suministros están siendo distribuidos primeramente a las Unidades Primarias de Salud en los distritos más afectados por el ébola: la Zona Occidental, Port Loko, Bombali, Tonkolili, Moyamba y Bo.


 

 

Fotografía UNICEF: luchando contra el ébola

 

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