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Nepal

Un lugar seguro para madres y recién nacidos sin hogar en Nepal

Por Mariana Palavra

Después de que dos terremotos sacudieran Nepal hace dos semanas dejando a su paso hospitales en ruinas y miles de familias sin hogar, UNICEF está contribuyendo para brindar a madres jóvenes como Preeti Thami el refugio y la atención médica que tanto necesitan.

CHARIKOT, Nepal, 10 de junio de 2015 - El 25 de abril, Preeti Thami dejó a su bebé de ocho meses durmiendo sola en casa mientras iba rápidamente a una pensión cercana a comprar algo de comer.

Mientras tanto, ocurrió la tragedia.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Nepal/2015/Sokol
Preeti Thami, de 19 años, sostiene en brazos a Rashmi, su bebé de 8 meses, a quien rescató de su casa en el pueblo de Ahlampur, distrito Dolakha (Nepal) justo antes de que esta se derrumbara por un terremoto de 7,8 grados de magnitud.

Un terremoto de 7,8 grados sacudió gravemente su pueblo, Ahlampur, en el distrito de Dolakha, al este de Katmandú.

La madre, de 19 años, salió corriendo de la pensión, que se derrumbó tras ella, para llegar lo más rápido posible a rescatar a su bebé.

“Nunca había pasado tanto miedo. Fui al segundo piso de nuestro edificio, que se tambaleaba, y encontré a mi bebé gritando”, recuerda.

Preeti tomó a su niña en brazos y salió corriendo del edificio. Antes de llegar a la calle le empezaron a caer escombros.

Unos segundos después, el edificio se derrumbó. 

“Apenas recuerdo el momento en que salí de allí. Corrí rápidamente apretando a mi bebé contra mi pecho y me encontré con mis vecinos, que ya nos daban por muertas”, nos cuenta. “Mi objetivo era salvar a mi hija, me daba igual lo que me pasara a mi. Tardé un rato en darme cuenta de que estaba herida y sentir el dolor físico.”  

Esa noche, Preeti y su marido se fueron del pueblo con su hija por temor a que hubiese réplicas o desprendimientos. Caminaron durante tres horas en la oscuridad de la noche hasta llegar a Charikot, la capital del distrito, donde consiguieron pedir ayuda.

Las tres primeras noches durmieron en una camioneta, pero la niña empezó a tener temblores por el frío y se puso mala, así que montaron una tienda de campaña en un campamento para desplazados.

Cuando su marido tuvo que regresar al pueblo para preparar el funeral de su sobrino, que había muerto durante el terremoto, Preeti se quedó sola con su bebé.  

Un lugar seguro

Tras casi un mes viviendo en la calle, Preeti ha encontrado un lugar donde vivir. Está en una casa de acogida sostenida por UNICEF e instalada en el Departamento de Salud de Dolakha.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Nepal/2015/Sokol
Sangeeta Thami, de 24 años, sostiene en brazos a su bebé de 12 meses mientras conversa con la enfermera Swosthani Shrestha, de 18 años, en un centro de acogida sostenido por UNICEF en el Departamento de Salud de Dolakha, que se encuentra en Charikot, Dolakha, Nepal.

Esta es la primera de las 22 casas de acogida que UNICEF ha establecido en los lugares más castigados por el terremoto del 25 de abril y el que le sucedió el 12 de mayo. En estas casas se procura atender a mujeres embarazadas que han sufrido complicaciones, a madres en periodo de lactancia y a otras madres y recién nacidos a los que se ha dado de alta en el hospital pero se han quedado sin un hogar al que regresar.

Ayusha Khanal tiene veinte años y trabaja de enfermera en la casa de acogida. El 25 de abril estaba trabajando en el Manmohan Memorial Teaching Hospital. “Nunca olvidaré ese día: cientos de víctimas del terremoto buscaban nuestra ayuda", explica. “Por desgracia, no pudimos salvar a muchas de ellas. Desde la una hasta las cuatro de la tarde, al menos veinte personas murieron en nuestros brazos.”

Después del segundo terremoto, Ayusha Khanal tomó una decisión muy importante. “Vi un mensaje en Facebook en el que buscaban personal sanitario voluntario para venir a Dolakha", recuerda. Contactó inmediatamente con el coordinador del Centro para el desarrollo de la salud pública, asociado a UNICEF, y se ofreció como voluntaria.

“Quería ayudar a los más afectados por el terremoto”, nos cuenta.  

Ayusha se convirtió en una de las cuatro jóvenes enfermeras que trabajan en la casa de acogida de Dolakha. Todas son de Katmandú y duermen en tiendas de campaña. “No me arrepiento de nada. Estoy aprendiendo mucho", dice. “Estoy recuperando la seguridad en mí misma y ayudo a que estas madres se sientan igual. Nunca olvidaré esta experiencia.”

Inspiración

Además de dos tiendas para la casa de acogida, UNICEF ha proporcionado también muebles, mantas y kits de medicinas e higiene.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Nepal/2015/Sokol
“Aquí me siento segura. Mi bebé está a salvo” dice Preeti.

“Formamos a voluntarias del ámbito de la salud de la comunidad y trabajamos con personal sanitario local, redes de movilizadores sociales y distintos aliados nacionales e internacionales que tienen un papel fundamental para identificar y reportar casos de madres jóvenes que necesitan un lugar seguro en estas casas”, dice Indira Koirala, Oficial de Planificación de Programas de UNICEF Nepal.

Preeti Thami no podría estar más de acuerdo.

“Aquí me siento segura. Mi bebé está a salvo”, dice. “Lo perdí todo, pero salvé a la persona más importante de mi vida. Estamos vivos y a salvo, así que conseguiremos hacer lo necesario para reconstruir nuestras vidas.”

Y para empezar de cero, Preeti tiene como mejor inspiración a su hija pequeña, cuyo nombre, Rashmi, significa “luz”.


 

 

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