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Angola

Un viaje a las comunidades más remotas de Angola para registrar nuevos nacimientos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2016/Mendes
Madres hacen fila para obtener los registros de nacimiento de sus hijos en la comunidad de Camuanha, provincia de Huila, Angola. Camuanha está a 30 km de la ciudad principal de Chipindo, y muchos padres no pueden hacer el viaje hasta allí para registrar a sus hijos.
 

Por Paulo Helio Mendes

En zonas rurales de Angola, puede ser extremadamente difícil llegar a algunas aldeas que sólo son accesibles a pie. Estas limitaciones contribuyen a la baja tasa de registro de nacimientos en el país, ya que padres y madres no pueden viajar hasta las áreas urbanas para registrar a sus hijos. En el municipio de Chipindo, un programa de UNICEF está ayudando a un hombre en su misión de aumentar el número de registros en la zona.

CHIPINDO, Angola, 17 de enero de 2017 – Chipindo es un municipio de la provincia de Huila, situado a 450 kilómetros al norte de Lubango, la capital de la provincia. Llegar hasta allí no es fácil. Las malas condiciones de la carretera, especialmente durante la temporada de lluvias, se traducen en la necesidad de un vehículo 4x4 para llegar desde Lubango y, por lo general, unas seis o siete horas de trayecto.

El municipio se vio gravemente afectado por la Guerra Civil de Angola que terminó en 2002, por lo que la región sigue recuperándose a día de hoy. Los servicios sociales son básicos y las condiciones de las viviendas son a menudo precarias. Normalmente, la ciudad no atrae a jóvenes profesionales capacitados para vivir y trabajar allí.
     
Pero Abel Eduardo Tchitata, un joven abogado, trabaja en este desafiante entorno desde 2013 como Jefe de Servicios de Registro Civil. Natural de Lubango, admite que no fue una decisión fácil mudarse aquí. Al ser la única persona dedicada al registro de nacimientos del municipio, su carga de trabajo no le permite viajar a casa mucho más de una vez al año.

“Fue muy difícil dejar a mi esposa y a mis dos hijos. Pero sin oportunidades laborales en Lubango, tuve que hacer un sacrificio por el bien de mi familia y aceptar el desafío de trabajar en Chipindo”, dice.

A pesar de estos desafíos personales, Abel está firmemente comprometido con sus responsabilidades profesionales. Considera que se trata de una acción indispensable para ayudar al cumplimiento de los derechos de la población, pero también un acto de solidaridad. “Mi mayor satisfacción es poder proporcionar un documento de identificación a una persona. Es muy gratificante ver esa alegría en las caras de la gente, particularmente de aquellos en condiciones de vulnerabilidad”, dice con una sonrisa.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Angola/2016/Mendes
Abel sentado en su escritorio en la oficina de registro civil en la ciudad principal de Chipindo. Antes del programa de apoyo a registro de UNICEF, él era la única persona en el municipio que trabajaba para registrar nuevos nacimientos.

El derecho a ser registrado

Cuando un niño o niña es registrado al nacer, el Gobierno tiene un dato oficial que establece la existencia legal de esa persona. Este paso, aparentemente pequeño, proporciona la base para proteger muchos de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de la infancia.

El registro de nacimientos es un asunto de alta prioridad en Angola. Según el censo de 2014, menos del 25% de los niños y niñas menores de cinco años está registrado en el país. La situación es especialmente preocupante en las zonas rurales, donde sólo el 29,6% de la población está registrada en comparación con el 67,7 que vive en las ciudades.

De hecho, al trasladarse a Chipindo, Abel pronto comprendió que no sería capaz por sí solo de responder a la demanda de registro de nacimientos, sobre todo en las comunidades rurales.

“Antes, emitía un promedio de quince registros por día. Los servicios sólo estaban disponibles en la ciudad principal de Chipindo. Debido a la alta demanda de la población, no podía registrar a todos y cada día tenía que seleccionar aquellas personas que venían con niños desde áreas remotas”, recuerda.

En un esfuerzo por apoyar municipios como Chipindo con el registro de nacimientos, UNICEF lanzó un programa de apoyo técnico y financiero a la Delegación de Justicia y servicios locales de registro. Esta iniciativa, financiada por la Unión Europea, ayudó a fortalecer la capacidad de los gobiernos locales para expedir registros y llegar a zonas remotas.

“Casi 50 trabajadores fueron capacitados y desplegados en cuatro municipios de las provincias donde es más difícil prestar servicios de registro”, confirma la Oficial de Protección Infantil de UNICEF Angola, Lidia Borba. UNICEF también proporcionó equipo informático, materiales de información y motocicletas para apoyar el trabajo y la movilidad de los equipos de divulgación.

Chipindo es uno de los municipios seleccionados. Según Abel, este apoyo aumentó los registros y ayudó a su equipo a alcanzar áreas donde nunca antes se habían proporcionado estos servicios. “Hemos aumentado de 15 registros de nacimientos por día a casi 240”, destaca. En 2015, solo fueron emitidos unos 5.000 certificados de nacimiento entre niños y adultos en todo el municipio.

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© UNICEF Angola/2016/Mendes
José António Ndimba con su esposa Augusta Jamba y su hijo Pedro Nhani, muestran el nuevo certificado de nacimiento de Pedro. Un equipo de registro móvil ayudó a registrar a Augusta Jamba y a sus tres hijos.

Alcanzar áreas remotas

José Antonio Ndimba y su familia son algunas de las personas reales que se esconden tras estos números. Viven en la comunidad de Camuanha, ubicada a 30 km de la ciudad principal de Chipindo.

“Yo estaba preocupado porque mi esposa y nuestros tres hijos –de nueve, cuatro y dos años–no estaban registrados. No podíamos hacerlo porque tendría que pagar mucho dinero para viajar con toda la familia hasta Chipindo”, reconoce durante su visita al puesto de registro móvil en su comunidad. La poca cantidad de dinero que recibe de trabajos esporádicos solo alcanza para comprar comida y ropa para su familia.

“Ahora, mi mujer y mis hijos son también angoleños que pueden acceder a sus derechos y, gracias a los certificados de nacimiento, podrán obtener sus tarjetas de identificación”.

Abel se muestra esperanzado de cara al futuro, pero reconoce que todavía hay muchos desafíos. Algunas de las zonas más remotas son prácticamente inaccesibles debido a las malas condiciones de la carretera. Hay algunos pueblos a donde solo se puede llegar a pie.

“Si pudiéramos desplegar más equipos en las áreas donde los servicios de registro de nacimiento no están activos, tuviéramos un suministro regular de los materiales de registro y la capacidad adecuada para movilizarnos por la zona y realizar la supervisión, podríamos reducir considerablemente la tasa de niñas, niños, padres y madres sin certificados de nacimiento en el municipio”, afirma.

Mientras tanto, Abel continúa con su misión de ayudar a proteger los derechos de todos los niños de Chipindo a través de su registro de nacimiento.


 

 

Fotografía UNICEF: El registro de nacimiento y la educación

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

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