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Timor-Leste

Garantizar la vacunación de los niños de Timor-Leste

Por Dominggus Monemnasi

Una campaña de inmunización dirigida a los niños no vacunados de las zonas remotas de Timor-Leste contribuye a aumentar las tasas de niños vacunados y a mejorar las capacidades de las instituciones nacionales de sanidad.

LIQUIÇÁ, Timor-Leste, 6 de octubre de 2015 – Luis Manuel Albino, jefe del Centro de Salud Comunitario de Liquiçá, lidera el equipo de vacunación compuesto por dos miembros ubicado en el pueblo de Suco Fatukesi, en el municipio de Timor-Leste. Va de puerta en puerta presentándose a los padres e intentando asegurarse de que se vacune a todos los niños de entre 0 y 15 años de edad.

“Esta mañana comuniqué un anuncio por megafonía para informar a los padres sobre la campaña de vacunación. Estamos visitando distintas comunidades, especialmente las que viven en zonas remotas, para garantizar la vacunación de todos los niños”, explica el Sr. Albino.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Timor-Leste/2015/Monemnasi
Jorge Pereira Pinto, un miembro del equipo, vacuna al bebé de 11 meses de Ana Paula, de 24 años, durante la visita del equipo de vacunación a la aldea de Fatukesi, en el municipio de Liquiçá, en Timor Leste.

Liquiçá se encuentra a unos 32 kilómetros al oeste de Dili, la capital de Timor-Leste. Es uno de los distritos de Timor-Leste donde se enfrentan al reto de alcanzar una cobertura de inmunización del 95%, sobre todo por motivos geográficos, ya que Suco Fatukesi es uno de los pueblos más remotos de Liquiçá, rodeado por completo por montañas.

Visitas puerta a puerta

El Sr. Albino y su equipo fueron puerta a puerta para tratar con padres y cuidadores, una práctica que forma parte de un programa de “difusión” que tiene como objetivo atender a las familias de niños que no están vacunados, además de transmitir comunicados públicos por megáfono. Después, el equipo instaló un puesto de vacunación junto al río. Muchos padres se dirigieron hasta allí con niños que no estaban vacunados. 

Ana Paula, de 24 años, tiene un bebé de 11 meses sin vacunar. “Quiero que mi hijo esté sano. Sé que la inmunización protegerá a mis hijos de muchas enfermedades”, afirma. “Al principio, no me decidía a llevar a mis hijos al puesto de salud, porque se tardan casi dos horas en llegar andando. Pero hoy, cuando me he enterado de que el equipo de salud iba a venir al vecindario, he aprovechado la oportunidad”.

Roque Rangel Amaral, de 45 años y padre de tres hijos, también los llevó al puesto. El equipo de vacunación identificó a su familia durante una de las visitas puerta a puerta.

“Recibí en el móvil un mensaje del Ministerio de Salud sobre la inmunización, pero, aun así, estaba reticente. Tuvimos la suerte de que el equipo de salud nos acercara sus servicios”, explica. “De lo contrario, no habría vacunado a mis hijos, porque el puesto está demasiado lejos como para ir hasta allí con los tres”.

Un trabajo duro pero recompensado

“No fue sencillo convencer a los padres de inmunizar a sus hijos. Involucramos a los jefes de Suco [aldea] y Aldea [sub-aldea] y a PSF [voluntarios de salud de la comunidad] para movilizar a los miembros de la comunidad. Todos ellos se reunieron para hablar acerca de la importancia de la inmunización como parte de nuestra iniciativa de movilización social”, explica el Sr. Albino. 

Jorge Pereira Pinto, de 55 años, uno de los vacunadores del equipo, fue vacunando uno por uno a los niños.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Timor-Leste/2015/Monemnasi
Roque Rangel Amaral tiene 45 años y es padre de tres hijos. Se mostraba reacio a realizar el largo viaje para inmunizar a sus hijos, pero consiguió que los vacunaran durante la visita del equipo a Fatukesi.

“Me alegra poder proporcionar atención de la salud a los niños”, afirma con orgullo. “Ellos son nuestro futuro, y mi deber es garantizar que estén sanos y protegidos”.

“Hemos hecho todo lo posible por llegar a los niños del centro de salud comunitario de esta zona durante el periodo de campaña”, añade. “Haremos visitas casa por casa para asegurarnos de que no dejamos a ningún niño sin vacunar”.

“La campaña está ayudando a allanar el terreno para introducir las vacunas del sarampión y la rubeola en la rutina de la inmunización”, explica Hemlal Sharma, Jefa de Salud y Nutrición para UNICEF en Timor-Leste. “Con esta campaña esperamos aumentar la inmunidad de los niños contra el sarampión, así como ayudar a prevenir posibles brotes de esta enfermedad en el futuro”.

Capacidades mejoradas

La campaña de inmunización contra el sarampión, la rubeola y la poliomielitis, que se lanzó en julio, ha llegado a más del 95% de niños de entre 0 y 15 años. El Ministerio de Salud lideró la campaña con el apoyo de la Iniciativa Sarampión y Rubeola, la Cruz Roja de Timor-Leste, la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y otras organizaciones nacionales e internacionales.

El portavoz del Gobierno, Agio Pereira, felicitó a todos los involucrados en la campaña: “Esta campaña y el programa de inmunización que sigue en curso representan una contribución vital para la salud de nuestros niños, y por consiguiente, para el futuro de nuestra nación”.

Durante la campaña de inmunización también se ha realzado la capacidad de actuación del Ministerio de Salud, ya que la formación de trabajadores de atención de la salud, las mejoras en la cadena de refrigeración de vacunas y el trabajo conjunto de la comunicación social han mejorado sus habilidades para ofrecer rutinas de inmunización y concienciar a las comunidades de la importancia de la vacunación.


 

 

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