Estamos construyendo un nuevo UNICEF.org.
Durante algún tiempo nuestras páginas estarán en período de transición. Gracias por tu paciencia. Por favor visita nuestro sitio de nuevo para ver las mejoras.

Educación básica e igualdad entre los géneros

Estados frágiles

Imagen del UNICEF
© UNICEF Jalalabad/2007
Alentada por su padre, Hakima, de nueve años, asiste a un escuela comunitaria creada con el apoyo de UNICEF, en el Afganistán.

Los niños y niñas poseen el derecho fundamental a una educación de calidad, con independencia de su género, situación socioeconómica, origen étnico o religión. Los estados son, en última instancia, responsables de ofrecer una educación básica de calidad a sus ciudadanos. ¿Qué ocurre, pues, si un gobierno no puede cumplir con sus responsabilidades? ¿Qué ocurre cuando un estado es tan frágil que se priva a sus niños y niñas de una educación?

Ya sea debido a una falta de compromiso político, a la debilidad de sus instituciones o a una falta de respeto deliberada por los derechos humanos, algunos gobiernos han renunciado casi por completo a su responsabilidad de proveer una educación a sus ciudadanos. Estos ciudadanos constituyen una tercera parte de todas las personas que viven con menos de un dólar al día, y la mitad de los niños y niñas que mueren antes de cumplir los cinco años. Muchos de estos países se debaten con el conflicto, los disturbios y unos entornos políticos inestables.

UNICEF cree que si los gobiernos no cumplen su función como proveedores de educación y otros servicios básicos, por la razón que fuere, los organismos internacionales deben recurrir a otros “responsables indirectos”.

En los países que no tienen la capacidad o la voluntad de proveer servicios básicos a la infancia, UNICEF y sus organizaciones no gubernamentales aliadas suelen realizar su trabajo por medio de los progenitores y las comunidades, aprovechando todos los medios a su alcance. En muchos casos, el desarrollo en el seno de las comunidades e impulsado por éstas ha demostrado ser un medio importante para asegurar la educación en los estados frágiles, incorporándola al tejido social.

Al mismo tiempo, UNICEF redobla sus esfuerzos de concienciación con el fin de afianzar el apoyo y el compromiso de los gobiernos con una educación básica de calidad. En países como Afganistán, Sudán y Timor-Leste, UNICEF ha colaborado con los ciudadanos para facilitar la transición a unos sistemas estatales cuando los gobiernos estuvieran preparados para tomar el relevo y asumir sus responsabilidades.

La prestación de servicios en estados frágiles es una labor ingente, en la que UNICEF se enfrenta a entornos operacionales dificultosos y a una amplia variedad de problemas políticos, técnicos y tácticos.

Cada país es diferente, y las intervenciones varían dependiendo de las circunstancias. En los estados cuyos gobiernos simplemente carecen de los medios para impartir una educación de forma adecuada, UNICEF trabaja para subsanar las deficiencias. Las estrategias empleadas varían cuando se trata de un gobierno que emplea la educación –denegándola– como herramienta para promover la intolerancia o perpetuar las desigualdades que alimentan las tensiones sociales.

Por lo general es en los estados frágiles donde la ayuda al desarrollo es más necesaria pero más difícil de suministrar. Por esta razón, los estados frágiles reciben cada vez más atención por parte de los donantes, por ejemplo, a través del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos y de la Iniciativa Vía Rápida de Educación para Todos.

Como parte de estos esfuerzos, UNICEF está supervisando y evaluando minuciosamente los programas que han resultado fructíferos en estados frágiles a fin de determinar cuáles son los métodos más eficaces para prestar servicios educativos y otros al tiempo que se fomenta la capacidad y la estabilidad a largo plazo.

La educación no debe considerarse un lujo o un premio. Los gobiernos son responsables de educar a todos sus niños y niñas, y todo gobierno comprometido con los derechos humanos deseará que su población esté capacitada y que cuente con una educación.

El deseo de UNICEF es garantizar que ningún niño o niña, con independencia de la situación económica o política de su país, se vea privado de una educación, y trabajar para fortalecer el futuro del país, pese a lo frágil que pueda estar hoy.


 

 

Búsqueda