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En el hogar de Luis Misael todos los días se celebra la vida

Su madre participa de los encuentros de la Pastoral Materno Infantil en El Palmar de Herrera
Herrera, Santo Domingo Oeste.- El hijo de un año de Clara Toribio mueve sus pies que cuelgan de la silla, pretendiendo alcanzar el suelo para corretear en el salón, mientras su madre sigue atenta la charla sobre desarrollo del lenguaje, en uno de los encuentros de Celebración de la Vida de la Pastoral Materno Infantil del Palmar de Herrera.

Clara, oriunda de Puerto Plata,  se integró a la Pastoral Materno Infantil cuando tenía cinco meses de embarazo de su hijo más pequeño. La hermana Cristina, quien dirige la Pastoral en ese sector, la invitó a uno de los encuentros para embarazadas y desde ese momento, junto a su esposo, pone en práctica lo aprendido sobre el desarrollo integral y estimulación temprana de sus hijos.

“Tenía miedo. Había perdido un hijo con casi nueve meses de embarazo. De no haber fallecido el anterior, éste sería mi quinto hijo; el único varón”, explica Clara, mientras Luis de la Rosa, su esposo, corre tras su pequeño Luis Misael, que se aleja para ir a jugar con otros niños de su edad, cuyas madres también participan de la Celebración de la Vida.

Cuenta que se casó muy joven, a los 13 años, y que no tuvo el amor y la educación que hoy brinda a sus hijas e hijo. La interrumpe su esposo, para manifestar la alegría de haberla conocido y juntos educar de manera integral a sus pequeños.

“Quiero darle a mis hijos la misma educación que me dieron mis padres”, comenta Luis al hablar de la formación que recibió cuando niño, y del amor que nunca faltó en su hogar, en Las Matas de Farfán.

Esta pareja, con crianzas diferentes, llevan 16 años juntos, nueve de ellos viviendo frente a la escuela Amor de Dios, donde funciona la Pastoral Materno Infantil del Palmar de Herrera.

Cuando Clara llega a casa, luego de participar de los encuentros, comparte con su esposo lo aprendido, y juntos tratan de aplicarlo en su familia.

Manifiestan que uno de los cambios que han experimentado es el de dar más espacio a sus hijas e hijo, en especial para jugar. “Antes, vivían trancados en la casa, no lo dejábamos salir por seguridad. Pero aprendimos que ellos necesitanjugar para desarrollarse”.

Mientras son entrevistados, ambos hablan al oído de su hijo, lo besan y abrazan, juegan con él y le hacen reír. Cuando intenta participar de la conversación, ellos detienen su intervención y permiten que Luis Misael se exprese, aunque apenas se logra comprender una o dos palabras.

Esta familia, junto a otras 25 que participan de la Celebración de la Vida en El Palmar, recibe información sobre cómo lograr que, con la estimulación temprana de sus hijos, puedan lograr el desarrollo de sus habilidades, de su personalidad y carácter, así como un sano crecimiento.

Se ha comprobado que la participación en programas como éste, reduce los efectos negativos de la pobreza y mejora el rendimiento escolar de los niños y niñas. Por esa razón el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), junto al Ministerio de Educación; el Consejo Nacional para la Niñez y Adolescencia; el Consejo Nacional de la Seguridad Social; la Coalición de ONGs por la Infancia; Educa;  Fé y Alegría; Pastoral Materno Infantil; Visión Mundial; Plan Internacional; UJEDO y el Consejo Presidencial del Sida,  implementan desde el año pasado la estrategia “El Despertar de los cinco sentidos” dirigida a padres, madres y/o tutores y cuidadores.

Clara y Luis han comprendido que el desarrollo de Luis Misael, depende en gran medida de ellos, por eso estimulan cada día sus cinco sentidos, le prestan atención y sobre todo, le brindan su amor.

Por María Eugenia del Pozo
Mayo 2011

 

 
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