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Regreso a la escuela en Jacmel: UNICEF apoya al Ministerio de Educación con carpas-escuelas y suministros.

Por Jennifer Bakody

Jacmel, Haití, 15 de marzo 2010.-  La calurosa luz amarillenta del sol de mediodía llena el amplio espacio de la Escuela Santa Teresa, brilla a través de las roturas y huecos de las paredes exteriores e ilumina las aulas que, a excepción del polvo y los escombros, están vacías.  Afuera en medio de un brillante jardín tropical, niños y niñas en uniformes azules, faldas y blusas combinadas, se sientan fila por fila en las bancas pintadas de verde frente a dos pizarrones.  Una gran carpa les da sombra.   

Esta era la escena el lunes pasado, durante el primer día de regreso a clase en la escuela primaria 614, luego del terremoto del 12 de enero.  Aquí en Jacmel, que sufrió fuertes daños, muchos de los estudiantes todavía viven en malolientes campamentos de carpas.  UNICEF y sus aliados estiman que unos 250,000 niños viven actualmente en asentamientos de diversas condiciones a lo ancho del país.
Doble desastre, sentimientos encontrados.

Los gemelos de 13 años, Jean-Raymond y Jean-Rene Michel estaban aburridos y sin hacer nada en su casa, preguntándose cuándo podrían volver a la escuela, y  a la vez sentían temor de volver.  Desde que el terremoto impactó, ellos han pasado sus días en las calles y las noches en tiendas con su familia de ocho miembros.  Jean-Raymond dice que él sabe que el terremoto pasó. Pero todavía, estar dentro de un edificio lo pone ansioso.

 “Llegamos hoy y vimos la carpa, e inmediatamente me gusto”, dice.  “Nuestros profesores lo han arreglado muy bien.  Han arreglados nuestras bancas como estaban antes, dentro de nuestras aulas”. 

Jean-Rene dice que toda su familia está feliz de que finalmente ha llegado este día, ya que tanto su padre, como su madre y su abuela estaban ansiosos de que utilizaran su inteligencia.  Sentado tranquilamente al lado de él, su hermano Jean-Raymond agrega, “nuestro padres estaban devastados por nosotros.”

Promoviendo espacios de enseñanaza

Un estimado de 1.26 millones de niños, niñas y adolescentes –aproximadamente 700,000 en edad escolar- han sido afectados directamente por el terremoto.  Significativamente, antes del desastre, solamente alrededor de la mitad de los niños y niñas haitianos asistían a la escuela primaria.
Ahora, junto con sus aliados, UNICEF está apoyando al Ministerio de Educación a desarrollar y ejecutar un amplio plan de “volver atrás mejor”  El plan incluye el regreso oficial a la escuela el 1 de abril en tantas áreas como sea  posible, así como el lanzamiento de un curriculum único nacional al inicio del otoño. (hacer enlace con documento PDF sobre niñez Haití)

Para apoyar a las escuelas, como la Santa Teresa, que ya reinició sus clases, UNICEF ha puesto en manos de los directivos de Educación en Jacmel, 25 carpas, 100 paquetes “escuela-en una maleta” y 100 paquetes de Desarrollo Infantil.  Al mismo tiempo sus aliados han distribuidos suministros médicos de supervivencia.

De acuerdo con Noala Skinner,  quien  actualmente dirige el área de Educación de UNICEF-Haití, la educación es una de las primeras líneas de respuesta en momentos de crisis.
 “Sabemos que la escuela puede proveer un ambiente seguro y protector para los niños”, dice la señora Skinner.  “Y esto es especialmente cierto en esta emergencia, que es una emergencia de la niñez.  La escuela es un medio de recuperar un sentido de normalidad en las vidas de los niños y niñas y puede ayudarlos a recuperarse sicológicamente y de otras formas de malestar emocional”

Un día a la vez

Dos meses atrás, la Escuela Santa Teresa, estaba bien equipada con materiales educativos y provisiones de alimentos donados por el Programa Mundial de Alimentos.  Entonces, el terremoto impacto, cambiando las necesidades.  En adición a los daños sufridos en la escuela, el personal despachó todos los alimentos a las víctimas del sismo.

 “Hemos tenido que comenzar casi sin nada”, dice Sor Dominique, una de las tres monjas haitianas que dirigen la escuela como parte de la congregación radicada en Paris, St. Joseph de Cluny-  “Los niños estaban acostumbrados a tener comidas calientes en el almuerzo, pero todavía no tenemos los medios para proveérselos.  Hemos perdido artículos –artículos simples como plumas y crayones.  Ahora con este material de UNICEF seremos capaces de avanzar con los niños, día a día”

Sueños para el futuro

A pesar de estar viviendo día a día, el futuro no parece tan lejano para los hermanos Jean-Raymond y Jean-Rene.

“Quiero ser un soldado MINUTASH (miembro de la fuerza de paz de la ONU), así podré proteger a mis padres”, dije Jean-Rene.

Jean-Raymond agrega, “Quiero ser un cura… para ayudar a toda la gente que está enferma y hacerlos sentir mejor”.

Para el Director de Educación Básica de Haití no hay dos caminos: no para estos dos hermanos ni para las mentes jóvenes de Haití.

 “El Ministro de Educación está comprometido con el sistema educativo completo”, dice Renold Telfort.  “Que es decir, tanto el sistema privado como el público, de manera que todos los niños puedan asistir a clase y ocupar su lugar en el desarrollo del país”

 

 

 
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