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SOS Mispapoca, la única flor en el barrio Las Flores

© UNICEFRD/2007/C.López

“Nos preocupaba ver a los niños deambulando por las calles para arriba y para abajo, mientras los padres se encontraban trabajando, tu los veía descalzos expuestos al peligro"  Xiomara Feliz

Bayaguana.-A tan solo un kilómetro del centro del municipio de  Bayaguana  hay un barrio, una historia, niños y niñas sumergidos en la más extrema pobreza. Esta es una de las verdades insólitas que muchos se niegan a ver, a conocer.

No obstante un hombre y una mujer: Roland Gene y Xiomara Feliz, quienes envueltos  en precariedades, están allí en el barrio Las Flores, al frente de un proyecto para atender a niños, niñas y adolescentes necesitados.

Aunque este sector se llama Las Flores cualquiera que lo visite estaría de acuerdo en que este nombre no  corresponde a la cruda realidad de esa comunidad.  Sin embargo, en aquel lugar de calles destruidas, casuchas deterioradas, y más de 4 mil habitantes cuyos rostros revelan un gran abandono, florece una luz:  SOS Mispapoca.
 
SOS Misión Pastoral para la Protección de los Oprimidos del Caribe (Mispapoca),  es un centro de  reducido espacio, que recibe diariamente 300 niños y niñas (incluidos ochenta del área de guardería), que en verdad no sabríamos explicar cómo se las ingenian Roland y Xiomara.

“Para sostener el centro hacemos diferentes actividades con los niños, como son días de colores, pero sucede que esos días en ocasiones los niños no vienen porque no tienen ni siquiera los dos pesos que les asignamos para pagar”.
 
“En el centro también cobramos una cuota mensualmente a los estudiantes de la mañana,  que son los hijos de aquellos padres que pudieran ayudar con $100, $150 y $200 pesos, pero casi nadie paga, mientras que los estudiantes de la tarde están completamente gratis, ya que sus padres viven en condiciones deplorables, así que imagínate”, confiesa Xiomara, mientras uno de los niños se sujeta de su blusa.

“Los padres de las mil 500 familias  que hay en el barrio son en su gran mayoría analfabetos, sólo unos pocos saben leer y escribir, pasan demasiado trabajo, y la verdad es que no queremos que estos niños y niñas pasen por la misma situación.  Actualmente todos los que colaboramos aquí estamos haciendo el diplomado “Roles de las familias en la supervivencia y el desarrollo integral infantil”.

Esta confesión de Xiomara aflige a todo aquel que sienta preocupación por la niñez.  Sin embargo, el punto no es quedarse en la aflicción y la lástima, sino poner en acción ese amor y como el sembrador, sembrar la semilla y hacerla crecer permitiendo que emerjan las flores más bellas que esos niños y niñas desean. 

© UNICEFRD/2007/C.Lopez

Los hijos de Roland y Xiomara,  no están dentro del proyecto, pues  en S O S Mispapoca se imparten clases hasta el octavo grado, aunque con grandes carencia.  “Sólo UNICEF colabora  y en ocasiones otras instituciones de origen europeo” dijo Xiomara.

“Nos establecimos aquí oficialmente desde el 20 de mayo del 2005, pero desde el 99 colaborábamos ya que nos preocupaba la situación de la niñez, finalmente decidimos hacerlo de manera fija y aquí estamos”. 
 
La  historia de SOS Mispapoca aún no culmina, quizá increíble pero indiscutiblemente cierta. Este local era un vulgar cabaret, en donde los puntos de drogas resaltaban,  atemorizando a los padres y madres, exponiendo a los niños, niñas y adolescentes.  Pero como no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, la historia acabó, surgió un barrio mejor,  barrio que aún no termina de lograr los sueños y anhelos, ya que según Xiomara, las autoridades del municipio y la Secretaría de Educación se han olvidado de que existe.
 
“Con decirte que tenemos diez profesores que trabajan sin cobrar, porque no tenemos para sustentarnos, gracias a Dios que podemos contar con ellos, hemos solicitado infinidad de ayuda pero al parecer no nos escuchan”, continúa confesando Xiomara, que aunque confiada en que alcanzarán las metas propuestas, con su mirada profunda deja saber la preocupación que la embarga. 


Por: Loreta Acevedo

 

 
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