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Lactancia Materna y el VIH

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Lactancia Materna y el VIH

© UNICEF/RD/2005

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel mundial  el riesgo de transmisión del VIH/SIDA a través de la leche materna y sin ningún tipo de intervención está entre un 5% y un 14% de los niños hijos de madres que viven con el VIH/SIDA. Este porcentaje varía dependiendo de la edad del niño:  5% para los primeros seis meses,  4% entre los 7 a 12 meses y un 5% entre los 13 a 24 meses.

Según datos incluidos en la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño (OMS/UNICEF 2003), la malnutrición es responsable, directa o indirectamente, del 60% de los 10.9 millones de muertes que a nivel mundial ocurren anualmente entre niños menores de 5 años y  más de las dos terceras partes de estas muertes están asociadas con  prácticas de alimentación no apropiadas durante el primer año de vida. Alrededor del mundo, no más del 35% de infantes son amamantados exclusivamente en los primeros cuatro meses.

Según la Encuesta Nacional de Hogares (ENHOGAR 2006), la tasa de lactancia materna exclusiva en la República Dominicana, para infantes de 0 a 5 meses, es de 4.1%, y para infantes de 0-3 meses, donde se esperaría  que todos los bebes recibieran lactancia exclusiva, solo el 5.5% la recibe.

Por su lado, la atención prenatal y del parto con personal capacitado ha mantenido un alto índice de 98%. El porcentaje de niños menores de 5 años con desnutrición crónica es de 8.9%.

UNICEF trabaja apoyando a las instancias gubernamentales y otros organismos en el fomento de buenas prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño.

Alternativas para madres VIH positivas.
Todas las madres deben recibir asesoramiento sobre cuál es la mejor alimentación para sus hijos  e hijas así como los riesgos y las ventajas de las distintas opciones de alimentación y una orientación específica para seleccionar la opción que mejor se adecue a su situación.
Para las madres que viven con el VIH/SIDA existen diferentes opciones para la alimentación de sus hijos, entre las cuales  se incluyen: 

  • Lactancia materna exclusiva por los primeros meses de vida.
  • Leche materna sometida a tratamiento térmico.
  • Leche humana proveniente de donantes VIH negativa y/o de Bancos de Leche.
  • Fórmula comercial, cuando sea aceptable, factible, costeable, sostenible y segura.
  • Preparación casera con suplementos de micronutrientes.

La opción de alimentación a su bebé que la madre elija, debe ser apoyada.  No hay evidencia que indique un tiempo específico para terminar con la lactancia materna para todas las madres; esto dependerá de la situación individual de cada una.

El papel del personal de salud y consejería es fundamental en el entendimiento y comunicación de alternativas de alimentación infantil. La correcta comunicación y aplicación de un protocolo de manejo de alimentación infantil, puede permitir salvar vidas y/o prevenir tanto la mortalidad como la morbilidad en la población con mayores carencias nutricionales y económicas.

Según el estudio realizado con el apoyo de UNICEF-Santo Domingo “Diagnóstico situacional: mensajes y prácticas de alimentación de hijos/as de madres viviendo con VIH/SIDA” se evidenció que existe una alta variabilidad en la información sobre alimentación infantil suministrada a las madres por parte del personal de Salud y/o post-consejería VIH/SIDA y que las informaciones ofrecidas podrían denotar un elevado sesgo en contra de la lactancia materna.

Además,  según los resultados de este estudio, el personal de salud  no presenta las diferentes opciones de alimentación infantil, ofertándose casi exclusivamente la fórmula comercial aún cuando no cumpla con los requisitos de ser aceptable, factible, costeable, sostenible y segura.

Mientras que una opción informada puede ser descartada bajo circunstancias especiales (por ejemplo, alto riesgo para la población, personas incapaces de tomar decisiones), actualmente la evidencia disponible no justifica coerción en relación a la elección de métodos de alimentación infantil de mujeres HIV positivas. Donde la decisión informada sea difícil, el remedio es más y mejor información y asesoramiento, no la coerción.

Las madres tienen el derecho de recibir información completa sobre la mejor forma de alimentar a sus bebés, y es obligación del personal de salud orientar y apoyar.  Negar este derecho es excluirla y discriminarla.

Fuentes:
Encuesta Demográfica y de Salud (ENDESA)/ Santo Domingo: Centro de Estudios Sociales y Demográficos (CESDEM), 2002.
Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR)/ Santo Domingo: Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), 2006.

 

 
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