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Brayham: niños, niñas y adolescentes debemos hacer incidencia

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“En el Bicentenario del Perú yo quiero un país en el que todos los niños, niñas y adolescentes vivan libres de violencia, ejerzan su derecho a la participación y tengan acceso a buena salud y educación de calidad”, nos dice Brahyam Ccoyllo Aguilar, uno de los delegados de la Coordinación Nacional del Consejo Consultivo de Niños, Niñas y Adolescentes.

A sus 17 años, Brayham está convencido que gran parte de los problemas sociales del país tienen su origen en la violencia familiar y en la falta de oportunidades que limitan el desarrollo integral de miles de niños niñas y adolescentes.

“Se dice mucho que la familia es la célula de la sociedad. Y es ahí donde los niños encuentran mucha violencia y también falta de atención. Esto se ramifica y encontramos la violencia en la escuela y en las calles. En Ayacucho, por ejemplo, por falta de recursos económicos los adolescentes se van solos a estudiar a la ciudad y los padres se quedan trabajando en el campo. Entonces, muchos chicos y chicas confunden la libertad con el libertinaje y se enredan en diversos problemas porque no tienen un adulto que los guíe”, comenta.

Brayham empezó a vincularse a las organizaciones de niños, niñas y adolescentes a los 8 años de edad. Cuenta que su madre al ver que era un niño muy inquieto lo envió a los talleres de emprendimiento que una ONG desarrollaba en el Asentamiento Humano La Florida, en Carmen Alto, Huamanga.

Desde entonces, hasta hace unos días que participó en la primera reunión del Presidente de la República con el Consejo Consultivo de Niños, Niñas y Adolescentes (CCONNA), le ha tocado ver y lidiar con diversas situaciones.

“Nuestro propósito es hacer incidencia. Pero lograr que nos acepten a los niños y niñas en los espacios donde se definen las políticas públicas no ha sido fácil, venimos dando la pelea desde hace varios años. Por eso, que la Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables vaya a Ayacucho, se reúna con nosotros y luego nos inviten participar del primer Consejo con el Presidente me parece histórico”, nos comenta con emoción y convencido de que niñas, niños y adolescentes tienen mucho que aportar al desarrollo del país.

Le preguntamos qué hacer frente a la violencia; si cree que los niños deben trabajar; y qué tan fácil es ser un líder adolescente. No deja de sorprendernos con sus respuestas.

“Creo que hay que cambiar de estrategias. Cada vez que se habla de prevención de la violencia se termina dictando talleres para padres. Al final los padres muchas veces asisten, pero terminan durmiéndose. Creo que hay que innovar en las estrategias de prevención, quizá intentar con el juego, porque a toda edad se puede jugar”, nos dice.

En relación al trabajo infantil señala estar en total desacuerdo con que los niños y niñas trabajen. Sin embargo le parece muy difícil erradicarlo en el país, porque reconoce que hay familias que atraviesan dificultades económicas tan grandes que los niños tienen que trabajar. Para alejar a niñas, niños y adolescentes de actividades laborales peligrosas, propone que se promueva el emprendimiento entre niñas y niños. “En ese sentido, la educación es muy importante, no todos quieren ir a la universidad, hay adolescentes que quieren poner un negocio y se les debe ayudar para que desarrollen sus habilidades y puedan hacerlo bien”, dice.

“En el colegio nadie sabía que yo era un líder de mi comunidad. No lo contaba porque mis profesores no apoyaban esas iniciativas y yo prefería no comentarlo”, explica.

Y así lo dejamos, convencido de que las niñas, los niños y adolescentes tienen mucho que aportar al país, contento de saber que las más altas autoridades del país están decididos a escucharlos y muy emocionado por la reunión con el Presidente de la República, el Primer Ministro y la Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Una ocasión histórica para el país y para él, que en unos meses, al cumplir la mayoría de edad, deberá retirarse del CCONNA.

 

 
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