Historias de vida

Vidas reales

 

Hilario, el sueño de un niño convertido en realidad

 
Instagram

Su nombre es Hilario Diaz Peña. Sus apellidos españoles esconden su verdadero origen, aquel del que él se siente muy orgulloso. Es y se autodefine como un indígena Bora. Hoy es lo que siempre quiso ser: un maestro.

Pero Hilario no es un maestro como la mayoría. Es un maestro intercultural bilingüe. Es el maestro de una docena de niños y niñas que tienen como lengua materna el shipibo y que cada mañana asisten a la escuela de Puerto Bethel en la Región Ucayali.

Hilario nos cuenta que entre las cuatro paredes de madera que constituyen el aula donde enseña hace realidad su sueño de infancia: enseñar a niños y niñas que no hablan castellano.

“Yo tenía 7 años cuando mi familia se mudó al caserío de San Andrés, cerca de Iquitos en Loreto. Ahí el profesor y la mayoría de niños hablaban castellano, para mí fue chocante. Los maestros eran distantes y los niños me gritaban cosas que al principio no entendía. Aunque fui aprendiendo el castellano, lo traducía desde la lógica bora y entonces lo que contestaba no tenía sentido. Repetí el tercer grado de primaria. Me iba mal en la escuela hasta que me enseñó la profesora Norma Esther Diaz García quien se dio cuenta que yo traducía mis respuestas. Ella me enseñó que debía interpretar” nos cuenta.

Su interés por enseñar a niños y niñas y sus constantes recorridos por la Amazonía peruana lo han convertido en un hombre que habla ocho idiomas: Shipibo, Bora, Ashaninkas, Yaminahua, Amahuaca y Portugués.

Pero llegar a convertirse en maestro no fue fácil. Para empezar en San Andrés no había escuela secundaria. Debía caminar por dos horas y en tiempos de lluvia cuando el caudal del rio crecía debía llevar ropa para cambiarse y no llegar mojado a la escuela. Pero su interés por aprender era tal que se encontraba entre los mejores estudiantes.

Sin embargo, la economía familiar no permitió que pudiera culminar la secundaria. Por ello ingresó como voluntario al Ejército Peruano. Culminado este periodo volvió a la escuela y luego de unos años de realizar diversos trabajos postuló a un instituto pedagógico. “Me decían que estaba loco, que loro viejo no aprende, pero fui terco e insistí porque me acordaba que en mi escuela de San Andres cuando veía al maestro pensaba: algún día seré yo quien esté ahí”. Además de transmitir sus conocimientos, Hilario está enfocado en rescatar los saberes de la comunidad shipiba y en lograr que se acabe el machismo en la comunidad. “En el aula promuevo que chicos y chicas compartan las labores de cuidado del aula como hacemos mi esposa y yo en casa. Al principio cuando los vecinos me veían lavando ropa o barriendo mi casa me miraban con asombro y cuchicheaban entre ellos. Hoy lo ven con naturalidad.

Hilario Diaz vive hoy en la comunidad de Puerto Bethel donde se desempeña como director y docente de la escuela primaria de la comunidad. Su esposa, también maestra, es de origen Shipibo. Ambos comparten el amor y compromiso con la Educación Intercultural Bilingüe. Hilario, como los otros profesores que trabajan en escuela interculturales bilingues, recibe constantes capacitaciones para mejorar su trabajo gracias al apoyo que UNICEF y la Embajada de Canadá brindan a la Dirección Regional de Educación de Ucayali.

 

 
unite for children