Historias de vida

Vidas reales

 

Preparada para salvar vidas

 

La enfermera Maria Luisa Ccaccya Rodas comparte un sueño con sus compañeros de trabajo de la micro red de salud de Ocongate: que todos los niños que nacen en la comunidad alcancen a cumplir su primer año de vida.

Y es que en estos años, ella se ha adaptado a la dureza del clima que contrasta con los bellos paisajes de la localidad, pero no se resigna a ver morir a niños y niñas de pocas horas o días de nacidos por causas totalmente prevenibles.

“Hasta hace unos años en la Región Cusco se registraban altas tasas de mortalidad neonatal y Ocongate era una de las zonas con los más altos índices. Los profesionales de la salud no podíamos hacer mucho, porque había una alta rotación del personal de salud, éramos pocos y faltaba mayor capacitación al personal asignado a los establecimientos de salud del primer nivel de atención”, comenta Maria Luisa.

Esta situación empezó a cambiar en la Región en el 2011 cuando el Ministerio de Salud y la DIRESA Cusco, iniciaron algunas acciones sencillas, de bajo costo y basadas en evidencias, para reducir la mortalidad neonatal.

“En el 2012 y 2013 los profesionales de la micro red participamos de talleres regionales apoyados por UNICEF que nos permitieron fortalecer nuestras competencias técnicas para la atención del parto y del recién nacido”, dice.

María Luisa recuerda especialmente el taller “Ayudando a los bebés (Recién Nacidos) a respirar”.

Al referirse a esa experiencia, comenta con visible entusiasmo que ha sido clave para contribuir a la reducción de la mortalidad neonatal la incorporación de dos estrategias planteadas en aquella oportunidad.

La primera, es el uso del carnet de nacimiento en el que actualmente se registra periódicamente el crecimiento del recién nacido y la ganancia de peso; y la segunda, la visita domiciliaria de las madres que habitan en comunidades muy alejadas.

Maria Luisa, comenta con orgullo que en el 2013 con la implementación de estas medidas se logró reducir considerablemente la mortalidad neonatal, especialmente entre los niños menores de 8 días.

“Gracias a las capacitaciones, hoy podemos cumplir mejor nuestra labor. Poder brindar atención de calidad a las gestantes; reanimar a los bebés y atender correctamente a los recién nacidos me produce una satisfacción inigualable”, nos dice Maria Luisa antes de reanudar sus labores diarias.

 

 
unite for children