Mi vida, mi luz, mi pequeña Xiomara

Bombero, enfermero y padre, esta es la vida de Yampier Patiño

Elsa Úrsula
Yampier y su hija
UNICEF Perú
19 Junio 2020

Yampier Patiño viste de rojo todos los días. Es un color que le trae innumerables recuerdos. Cuando la gente lo ve pasar, por estos días, le sonríe, lo aplauden. Va con su tenida roja y su casco cuando es necesario, ayudando a salvar vidas. Es Bombero de la Unidad de Salamanca y desde que comenzó la pandemia en el país, trabaja como enfermero en la Unidad de Cuidados Intensivos Covid 19 del Hospital de Emergencia Casimiro Ulloa. Pero por sobre todas estas cosas que lo llenan de reconocimiento, para Yampier hay solo una que, por estos días, lo impulsa aún más a seguir en la batalla: se llama Xiomara y tiene dos años.

“Mi hija es en quien pienso todos los días. Hace tres meses que no puedo estar con ella, abrazarla, besarla. Y es por eso, para que esto termine y pueda ir a verla, que trabajo todos los días, con el ánimo al tope y diciéndome que este día, ese virus no nos va a ganar”.

“Cuando mi hija estaba por nacer yo iba de camino a apagar un incendio. Tenía el uniforme puesto, estábamos con las sirenas prendidas y me toco bajarme a la volada y correr para estar con ella cuando llegara a este mundo. Ese momento fue indescriptible. Verla recién nacida, saber que todo está bien. Pero el deber me llamaba y tuve que regresar a trabajar”. Esa noche, cuando terminó su labor, Yampier corrió a ver a su hija y con su uniforme de bombero aún puesto, se tomó su primera foto con ella.

“Nosotros tenemos una conexión muy linda. Mi hija es muy juguetona y ahora que estamos viviendo esta crisis por el coronavirus pienso en ella muy seguido. Lo hago para darme ánimos”. Si no está con su Compañía en Salamanca, Yampier está en el Hospital. “Muchas veces me toca servicio en puerta”, eso quiere decir que Yampier, espera a los pacientes, que por estos días llegan en grandes cantidades en la puerta del Hospital. Los recibe y los traslada, dependiendo de su gravedad a los diferentes espacios del Casimiro Ulloa.

Yampier y Xiomara
UNICEF Perú
Yampier y Xiomara

“Ahora me da mucho más temor enfermarme. Pienso en mi familia y no quiero contagiarlos. Es por eso que decidí, con mucho dolor, no acercarme a mi hija. Pero eso sí, la veo siempre por la pantalla de mi celular y es un momento maravilloso para mí".

"Es chiquita, pero es bien divertida. Jugamos, hacemos muecas, ella se ríe y eso me da tanta paz, tanta felicidad”.

Yampier celebrará este domingo, día del padre, trabajando. “Sé que será diferente, pero es por una buena causa. Hay muchos padres que llegan al Hospital y tampoco estarán con sus hijos ese día. Vienen con temores, incertidumbres y tristeza. Pero acá les damos todo y hasta logramos sacarles una sonrisa cuando los sentimos decaídos. Por eso en este día del padre, saludo a todos aquellos que están en la primera línea de combate contra este virus, a los padres de familia que lucharán por no perder la vida y rindo un homenaje a aquellos que ya se fueron, en especial a mis compañeros bomberos. Pero sé que la vida continúa. Y allí en mi luz al final del túnel, está Xiomara. Esperándome con su sonrisa linda. Soy papá gracias a ella. No puedo estar más agradecido a la vida”.