De regreso a casa

Michel Valdivia, padre de dos hijas y conductor de Essalud, tiene como trabajo regresar a los pacientes recuperados de Covid19 a sus hogares.

Elsa Úrsula
Michel Valdivia y sus hijas en navidad
UNICEF Perú
19 Junio 2020

Como todo en la vida, hasta las situaciones difíciles tienen su lado amable. Y a Michel Valdivia le ha tocado trabajar justo en el lado bueno de la pandemia, que es llevar a sus casas a los pacientes recuperados del coronavirus.

“Soy conductor de Essalud desde hace 12 años, pero nunca, como ahora he sido testigo de tanta felicidad de las familias cuando ven regresar a sus parientes sanos”.

Michel es padre de Carolina y Valeria, dos jovencitas que lo ven llegar cada día y lo reciben con una sonrisa y muchas bromas. “Mis hijas me dicen de todo. Creo que me sienten cuando llego conmovido y allí es cuando más me hacen juegos y tratan de bajarme la carga que llevo”. Y es que, para Michel, llevar a quienes han sido dados de alta tiene una carga emocional muy intensa. “El otro día, llevé a toda una familia de regreso a su casa. Grande fue mi sorpresa al llegar, cuando salieron de su casa, familiares, amigos, vecinos, con globos, pancartas. Unos gritaban de felicidad y otros lloraban. Estaban felices de verlos ya sanos pero todos enmudecieron y se abrazaron y lloraron en la pista cuando del carro sacaron las cenizas del papá de esa casa, que no había sobrevivido a la enfermedad. Eso me chocó bastante”.

Michel trabaja doce horas diarias y se enfrenta a realidades muy distintas. “Así como hay familias que reciben a sus parientes, hay gente que va en el carro llorando porque son de provincia y tienen apenas para llegar a un hotel. O gente que vive sola y se siente triste. Me dicen, estoy feliz de haber vencido a la enfermedad, pero ahora abriré mi puerta y solo me espera la soledad. Cuando me hablan así, se me hace un nudo en la garganta y no sé ni cómo consolarlos”.

Las dos hijas de Michel ya ingresaron a la universidad.

Para mí eso es un orgullo. Todo el esfuerzo que uno ha hecho en la vida lo ve recompensado en ellas, en mis hijas. Me siento muy orgulloso con cada cosa que van logrando".

"Desde que eran chiquitas he tratado de ser la persona a la que ellas puedan recurrir para todo, que se sientan seguras que mi amor por ellas es indestructible. Ahora, cuando llego del trabajo, a veces no podemos ni conversar porque están en clases, pero cuando terminan vienen corriendo a buscarme. Uy, allí se acabó la tristeza, la pena porque ellas me hacen reír mucho. Me dan energía, alegran mi vida siempre”.

Las dos hijas de Michel
Unicef Perú
Carolina y Valeria, hijas de Michel

Este día del padre, Michel estará con sus hijas. Carolina, una jovencita que transmite el orgullo de saberse hija de un hombre valiente y honesto como su padre, dice que se siente más orgullosa que nunca de él, y que, al verlo irse todos los días a la Villa Panamericana, reconoce que su papá no se amilana ante nada y es su ejemplo a seguir.

Que mi hija piense así de mí es el mejor regalo que puedo tener. Otros años hacíamos planes para salir a algún lado, comprar algo, pero ahora eso es lo que menos importa. Creo que si alguna lección nos deja esta pandemia es saber valorar a nuestra familia, a nuestros hijos".

"Tenerlas cerca, escucharlas, saber que cuando llego me van a abrazar, me van a dar su cariño no se compara con nada. Ningún regalo puede ser mejor que esto. Ese es mi verdadero regalo del Día del Padre”.