Voluntariado JERE: agentes de cambio en la comunidad

Mabel, a sus 22 años, se convirtió en agente de cambio siendo voluntaria de JERE

Por Paz Rodríguez, área de compromiso y participación juvenil de UNICEF Paraguay Fotos: Andrea Nuñez
Mabel participando de un juego, sonriendo y apoyada por una silla donde se ve una niña sentada contenta.
UNICEF Paraguay
09 Marzo 2022

 “El voluntariado es para mí una forma de mantenerme en contacto con realidades que me ayudan a crecer como persona y hoy en día como profesional”, nos contaba Mabel, voluntaria del programa JERE desarrollado por la oficina de UNICEF en Paraguay; ella al igual que otros más de 400 jóvenes, participó de este programa de voluntariado cuya base partió de la formación de estudiantes universitarios en el desarrollo de habilidades blandas con la metodología UPSHIFT de UNICEF, para brindar talleres de prevención de la violencia en sus comunidades.

Mabel reside en la ciudad de Limpio, y está cursando el 5to año de la carrera de psicología laboral, se enteró del voluntariado a través de su universidad, y no lo pensó dos veces para inscribirse al programa. “Yo puedo ser respuesta y agente de cambio para mi comunidad,” asegura Mabel, quien es coordinadora del proyecto Kakua Porã, uno de los 15 proyectos seleccionados como más prometedores en diciembre de 2021, en el marco del desarrollo de la primera fase del programa de voluntariado JERE.

 La joven tuvo la oportunidad de realizar los talleres en los Asentamientos Divino Niño y María Auxiliadora de la ciudad de Luque, con la temática de Violencia Intrafamiliar. Para ella, abordar como tema principal la prevención de la violencia es sumamente clave para trabajar por los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes del Paraguay.

Seguir soñando, pero también trabajando por un Paraguay sin violencia.

“Es más que fundamental seguir abordando estas temáticas ya que debe ser algo constante porque  somos realistas y de la noche a la mañana no podemos cambiar esta realidad, pero sí con constancia y acompañamiento a las comunidades es posible soñar con un país libre de violencia,” asegura Mabel, quien este año, junto a su equipo anhela con mucho entusiasmo seguir escalando su proyecto en la segunda fase de JERE, abarcando más comunidades y dando más oportunidades a niños, jóvenes y cuidadores de estar informados sobre sus derechos, prevenir y reconocer situaciones de violencia.

“El mayor aporte que dimos es que no están solos y que juntos podemos lograr grandes cosas.”

Mabel, 22 años.