26 Marzo 2024

Módulo II: Epidemiología de la Discapacidad

La epidemiología ha tenido un desarrollo científico, técnico, conceptual y metodológico durante los últimos años. El surgimiento de nuevas enfermedades le ha colocado como una ciencia absolutamente indispensable en las ciencias sociales y de salud. Actualmente no sólo se dedica al estudio de la distribución, frecuencia, determinantes, predicciones y control de los factores relacionados a las enfermedades de las poblaciones humanas sino, de manera quizás más importante, a la aplicación de sus resultados en beneficio de ellas. Los factores epidemiológicos relacionados a la discapacidad son necesarios para lograr obtener información homogénea de las características del hándicap de los grupos poblacionales más vulnerables y dar soluciones ajustadas a los contextos en que se desarrollan. Si bien algunos problemas de salud vinculados con la discapacidad acarrean necesidades de asistencia sanitaria, eso no sucede con otros. Sea como fuere, todas las personas con discapacidad tienen las mismas necesidades de salud que la población en general y, en consecuencia, necesitan tener acceso a los servicios corrientes de asistencia sanitaria, de educación y laboral. En el mundo se estima que más de 1000 millones de personas viven con algún tipo de discapacidad. Esa cifra corresponde aproximadamente al 15% de la población mundial; de hecho, hasta 190 millones (3,8%) de las personas de 15 o más años tienen dificultades considerables para funcionar y requieren con frecuencia servicios de asistencia sanitaria. La población de Nicaragua, según INIDE, para el año 2021 es de 6,595,672 habitantes, siendo mayoritariamente femenina, 51%; y menor de 20 años, 40% y de acuerdo con el programa del MINSA “Todos con voz”, la prevalencia de personas con discapacidad a nivel nacional es del 2.44%, que representa a 161,058 personas con discapacidad. En el país se logra evidenciar el esfuerzo del gobierno a través del CNU, MINSA y del MINED quienes están impulsando acciones importantes para mejorar la situación de las personas con discapacidad en la perspectiva de su inclusión o integración social. El curso de Epidemiología de la Discapacidad proporcionará al estudiante de la Maestría en Discapacidad con Énfasis en Educación Inclusiva, las herramientas necesarias y las habilidades para la interpretación de los paradigmas y procesos de las personas con discapacidad desde el enfoque epidemiológico, método epidemiológico y métodos básicos de investigación epidemiológica, así como la lectura e interpretación crítica de artículos científicos con el enfoque en la discapacidad.
18 Noviembre 2019

La adecuación normativa a la convención sobre los Derechos del Niño en América Latina

El 20 de noviembre de 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y abrió a firma y ratificación la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). América Latina lideró el proceso de ratificación y menos de un año después, en tiempo récord, la Convención ya entraba en vigencia. En la región, esto coincidió con la consolidación de los procesos de transición a la democracia, dejando atrás los regímenes dictatoriales  las violaciones masivas a los derechos humanos que trágicamente caracterizaron las décadas previas. Como parte de esta gran transformación institucional muchos países reformaron sus constituciones y otorgaron jerarquía constitucional a la Convención y otros tratados internacionales de derechos humanos, a la par que incorporaron a su norma fundamental derechos específicos de los niños, niñas y adolescentes. Pero es claro que, la constitucionalización de la Convención y de los derechos de los niños, niñas y adolescentes -más allá del gran avance cualitativo que implica- no alcanza por sí sola a satisfacer la exigencia de adecuación del derecho interno a las obligaciones asumidas por los Estados al ratificar la Convención. La fuerte tradición codificadora en la región, propia del derecho continental, dirigió el proceso de adecuación interna a la elaboración de códigos o leyes especiales sobre los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Fue Brasil, país pionero en incorporar los derechos de los niños, niñas y adolescentes a su Constitución, quien dio el primer paso al aprobar el ya emblemático “Estatuto del Niño y del Adolescente” en 1990, incluso algunos meses antes de la entrada en vigencia de la Convención. Treinta años después, casi todos los países de la región -con excepción de Chile, Cuba y Panamá- cuentan con leyes equivalentes. Sin embargo, el hecho de aprobar un Código o una Ley de Protección tampoco es suficiente para adecuar la legislación interna a la Convención porque se hace necesario armonizar otras ramas de la legislación que rigen las relaciones entre los adultos y el Estado con los niños, niñas y adolescentes, como lo son los códigos Civiles, de Familia, Penales o las leyes sobre educación, salud, trabajo, entre tantas otras. A partir del estudio pormenorizado de los códigos de niños, niñas y adolescentes o leyes de protección integral, junto con los elementos pertinentes de la demás legislación general, el jurista argentino, Alan Iud1, elaboró un informe riguroso y detallado del estado de situación de la adecuación normativa en diecinueve países de América Latina2. El informe no se reduce a la descripción y análisis de la ley, sino que busca detectar tanto los avances realizados como las mejoras legislativas pendientes. Se comparten a continuación los principales hallazgos.