28 Agosto 2023

Guía para la atención residencial de la niñez y adolescencia en situación de movilidad

Las niñas, niños y adolescentes en movilidad se encuentran en una situación en la que se superponen distintas vulnerabilidades y riesgos a los que están expuestos. Por ello, la reforma de la Ley de Migración y la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político del 2020 determina que los  procesos aplicables a las niñas, niños y adolescentes deben regirse por los principios y derechos acordes a todos los estándares nacionales e internacionales. Esta armonización normativa implica, entre otros aspectos, la prohibición de detención de las niñas, niños y adolescentes a causa de su situación migratoria, hacer de conocimiento de manera inmediata a las Procuradurías de Protección y canalizar a las niñas, niños y adolescentes acompañados, no acompañados, separados, repatriados, a los Sistemas DIF. También se establece la prohibición de la autoridad migratoria para devolver, expulsar, deportar, retornar, rechazar o no admitir en la frontera sin que antes la autoridad competente valore si su vida, libertad o seguridad se encuentra en peligro. Así, previo a la determinación y resolución del procedimiento migratorio se debe dar aviso a la Procuraduría de Protección de Niñas Niños y Adolescentes correspondiente (PPNNA en adelante) para que realice el plan de restitución de derechos, así como la emisión de las medidas de protección correspondientes, coordine las acciones y dé seguimiento con el fin de asegurar que se están llevando a cabo las medidas necesarias para su puntual atención. En todo momento, se deben observar los principios de la no detención administrativa, unidad familiar e interés superior de la niñez y adolescencia de la niñez y, con ello, se orienta una estrategia para fortalecer las modalidades de cuidado alternativo que prioriza las opciones familiares y comunitarias. El acogimiento residencial continúa aún siendo la modalidad de cuidado alternativo predominante en el país, en la que se busca garantizar de forma temporal el bienestar, así como la integridad física y psicológica de niñas, niños y adolescentes. Los Centros de Asistencia Social (CAS) constituyen espacios de cuidado necesarios para contar con alojamientos suficientes y adecuados, garantes del procedimiento establecido por la Ley, en tanto se lleva a cabo una transformación paulatina de la política de cuidados alternativos dirigida a promover la reintegración familiar, la inclusión comunitaria y/o promover procesos de autonomía. Con ello, se busca ampliar las modalidades de cuidado para responder a las necesidades de cada caso y asegurar que la medida de protección no se prolongue en el tiempo, y sea eficiente en la protección y restitución de derechos. Corresponde al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), así como para sus homólogos en las entidades federativas, proporcionar las estancias y gestionar espacios de alojamiento para protección y cuidado a niñas, niños y adolescentes en situación de movilidad, sin perjuicio de las iniciativas que se implementan desde la sociedad civil, bajo los marcos regulatorios vigentes. Según el marco normativo vigente, el Sistema DIF es responsable de brindar los servicios de cuidados a través de los centros de asistencia social de carácter público y establecer los lineamientos de atención para los centros privados y mixtos denominados establecimientos asistenciales habilitados (EAH). En ese contexto, el SNDIF ha impulsado una estrategia de atención a nivel nacional para niñas, niños y adolescentes en situación de movilidad el cual, en su primera etapa, ofrece recursos federales para los CAS en 28 entidades federativas, los cuales brindan alojamiento y cuidados a quienes viajan no acompañados, así como a familias que se desplazan junto con sus hijas e hijos. El objetivo consiste en mejorar la calidad de los servicios de cuidados brindados por instituciones participantes, a través de la ampliación y adecuación de su infraestructura y el mobiliario existente, la adquisición de servicios y productos necesarios para la operación cotidiana, incluyendo la provisión de servicios de nutrición, educación, recreación y autocuidado. De forma paralela, se han llevado a cabo las jornadas de capacitación para personas servidoras públicas que brindan atención en los CAS y los EAH, denominado Jornadas “CapacítaTE”. En conjunto, con UNICEF se publicó el “Modelo de atención integral para la niñez y adolescencia en situación de movilidad”, instrumento que brinda el marco general para una transformación de la función de los CAS como una medida de protección temporal donde se promueve el trabajo individual con cada niña, niño y adolescente, y presenta estándares mínimos para implementar el desarrollo de un modelo de atención multidisciplinar respetuoso de los derechos, incluido el de vivir en familia. El Sistema Nacional DIF y la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PFPNNA), con el apoyo de UNICEF, formulan esta propuesta dirigida a las personas profesionales del cuidado en los CAS o EAH con el objeto de que identifiquen las etapas principales y el rol de cada organismo en el procedimiento de restitución de derechos. Ofrece herramientas prácticas que responden a los retos cotidianos que se generan durante el ingreso, estancia y egreso de niñas, niños y adolescentes que esperan la resolución de su situación migratoria, desde una perspectiva de protección y promoción de sus derechos. Por último, presenta las claves para el diseño institucional de un enfoque biopsicosocial y educativo integrado a su entorno comunitario. La Guía metodológica para la atención residencial de la niñez y adolescencia en situación de movilidad orienta la implementación del “Modelo de atención integral para la niñez y adolescencia en situación de movilidad”, y es una herramienta complementaria a otras existentes dirigidas a la atención de niñas, niños y adolescentes. La Guía ha priorizado un enfoque de protección integral, inserción comunitaria, perspectiva de género y de apoyo biopsicosocial y educativo alineado con los derechos de la infancia y adolescencia.
03 Noviembre 2020

ENCOVID-CDMX

La Ciudad de México (CDMX) ha sido particularmente afectada por la pandemia de COVID-19, no sólo en número de contagios, sino también en su actividad económica y social. Durante la Jornada de Sana Distancia (23 de marzo a 30 de mayo), la movilidad en la CDMX se redujo drásticamente, se limitó fuertemente la actividad económica, se cerraron las escuelas de todos los niveles educativos y se implementaron múltiples medidas sanitarias y preventivas en el transporte público, mercados, empresas, entre otros. Ante este panorama, es de suma importancia entender el impacto que tuvieron estas medidas en el bienestar de la población de la Ciudad de México, no sólo en términos de ocupación e ingreso, sino en otras dimensiones del bienestar como la seguridad alimentaria, la salud mental y la educación, particularmente en aquellos hogares con niños, niñas y adolescentes. La Universidad Iberoamericana, A.C., a través del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE), UNICEF México y EVALÚA CDMX unieron esfuerzos para realizar la Encuesta de seguimiento de los efectos del COVID-19 en el bienestar de los hogares en la Ciudad de México (ENCOVID-CDMX). La ENCOVID-CDMX es una encuesta representativa de la población de la Ciudad de México que busca estudiar los impactos de la crisis sanitaria por la pandemia del COVID-19 en el bienestar de los hogares. La ENCOVID-CDMX es una encuesta telefónica a 1,917 personas que se realizó entre el 8 y el 17 de julio, incluyendo población de todas las alcaldías de la Ciudad de México. Esta encuesta es el primer esfuerzo por conocer las afectaciones a nivel local por la pandemia de COVID-19, pues las fuentes de información que tradicionalmente permiten analizar la situación a nivel subregional fueron suspendidas durante el periodo más álgido de la pandemia. La ENCOVID-CDMX representa una primera mirada sobre cómo la crisis por la pandemia de COVID-19 ha afectado el bienestar de la población en la CDMX, la cual será complementada en un segundo levantamiento a realizarse a finales de noviembre de este año para brindar una perspectiva sobre cómo han evolucionado sus principales indicadores en el mediano plazo. A continuación, se presentan los principales resultados de esta primera ronda de la encuesta, a fin de proporcionar un panorama sobre los cambios que ocurrieron tras la entrada de la “nueva normalidad”. Principales hallazgos Ingreso y economía familiar • En materia económica, 61.5% de los hogares de la Ciudad de México reportaron pérdidas en los ingresos, situación que se compara con 65.5% a nivel nacional. De igual forma, como ocurre en el país, en la Ciudad se identificó que las familias con niñas y niños reportaron porcentajes más altos de afectaciones en el ingreso en comparación con su situación antes de la pandemia (68.5%). • Por otra parte, la desocupación, entendida como la población desempleada, descansada o que no puede salir a buscar un trabajo, en la Ciudad ascendió a 10.2% frente a 8.3% en el país. Las afectaciones fueron mayores en el sector informal que en el formal (con tasas en la Ciudad de 14.3 y 6.6%, respectivamente). La desocupación fue también superior en hogares con niños en comparación con los demás. Seguridad alimentaria • En el mes de julio se identificó que 35.9% de los hogares de la CDMX tenían seguridad alimentaria, cifra 9% superior a lo observado a nivel nacional. Sin embargo, la situación tendió a ser más grave en hogares con niñas y niños, ya que la seguridad alimentaria fue de sólo 26%, lo que expone las presiones que familias con menores enfrentan durante la pandemia. Salud • La población de la Ciudad de México está consciente del riesgo que implica el COVID-19: 65.8% tienen una alta preocupación de los efectos en su salud y 89.1% considera algo o muy efectivo el uso del cubrebocas para prevenir el contagio de COVID-19. Un 84.4% de la población en la Ciudad de México reporta utilizar cubrebocas cuando sale a espacios públicos. • En materia de salud se detectó que en 7.3% de los hogares hubo al menos una persona con síntomas asociados al COVID-19 (tos, dolor de cabeza o dolor de cuerpo acompañados de fiebre o dificultad para respirar), cerca de la mitad de estos hogares se comunicó con los servicios de detección y diagnóstico habilitados por el Gobierno de la Ciudad de México (LOCATEL, SMS y otros) y en general se reportó satisfacción con éstos. Acceso a programas de protección social • En lo que respecta a los programas sociales, 45.8% de las personas entrevistadas en la ENCOVID-CDMX reportaron que al menos una persona de su hogar recibía algún apoyo. Es importante resaltar que el porcentaje de cobertura fue mayor a 50% en los hogares de menores recursos, y de casi 2 de cada 3 en hogares con población infantil o adolescente. Considerando las grandes dificultades económicas que padecen los hogares, es importante señalar que más de 90% de los que reciben los programas sociales consideran los apoyos como importantes o muy importantes. Educación y cuidado infantil • En lo que respecta a la carga de cuidado de niñas y niños pequeños durante la pandemia, se confirma la amplitud con la que recayó principalmente en las mujeres, lo cual plantea mayores barreras para que estas puedan participar en el mercado laboral y generar ingresos. • Por otra parte, en 9 de cada 10 de los hogares con población de 0 a 17 años, las niñas, niños y adolescentes continuaron con las clases a distancia en el último ciclo escolar (2019-2020).