26 Agosto 2021

Marketing de alimentos y bebidas dirigido a niñas, niños y adolescentes

En México ya tenemos un etiquetado nutrimental de sellos negros al frente de los paquetes de alimentos y bebidas que permite a las familias tener información rápida y fácil de entender. La implementación de este etiquetado también restringe en productos con sellos el uso de elementos que atraen a niñas, niños y adolescentes, como personajes, celebridades, mascotas, juegos, entre otros. Esta acción fue muy importante para proteger a la infancia y adolescencia, sin embargo, de acuerdo con las recomendaciones internacionales y la evidencia científica, es necesario restringir toda la publicidad a la que está expuesta la niñez, particularmente porque incita al consumo de comida y bebidas que no son saludables, además de modificar sus conocimientos y percepciones relacionadas con la alimentación. Los siguientes documentos tienen como finalidad explicar los principales resultados y recomendaciones para padres, madres, cuidadores y tomadores de decisión que emanan del ESTUDIO SOBRE MARKETING DIGITAL DE SUCEDÁNEOS DE LECHE MATERNA, ALIMENTOS Y BEBIDAS, DURANTE LA ETAPA DE LACTANCIA MATERNA Y ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA. En el documento titulado "Publicidad digital de sucedáneos de la leche materna, alimentos y bebidas para niños y niñas menores de dos años en México" se encuentran los hallazgos del trabajo de investigación y las recomendaciones de política pública y cambios normativos que se deberán realizar para garantizar efectivamente el derecho a la alimentación e información de menores de dos años; así como, de sus madres, padres y cuidadores. El documento titulado “Infografía para madres, padres y cuidadores” tiene el objetivo de explicar la situación a la que actualmente se enfrenta la lactancia materna y la alimentación complementaria, a través del marketing digital, a padres, madres y cuidadores quienes son los principales responsables de la alimentación de las niñas y niños.  El documento llamado “Infografía para tomadores de decisión” busca presentar los resultados del estudio desde un enfoque práctico que les permita a las personas tomadoras de decisión conocer el estado de la cuestión para diseñar intervenciones de política pública y normativas efectivas.   En la "nota técnica" se resume qué es la publicidad y la promoción de alimentos y bebidas y cómo se caracteriza de acuerdo con dos reciente estudios en los que participó UNICEF. Además, se explica por qué es importante regular integralmente esta publicidad, se expone lo que actualmente abarca su regulación en México y finalmente qué se debe hacer para avanzar en una regulación más estricta que proteja los derechos de la infancia y adolescencia. También se incluye una infografía que resume todos los medios y las estrategias utilizadas para realizar la publicidad de alimentos y bebidas a la que todos los días están expuestos millones de niñas, niños y adolescentes en el país. En el documento Marketing Digital de alimentos y bebidas no saludables hacia niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe presenta un resumen de la evidencia científica de los últimos 10 años sobre la exposición y el poder persuasivo del marketing digital de alimentos y bebidas no alcohólicas no saludables en niños, niñas y adolescentes (NNA). También busca sintetizar los resultados de dos estudios comisionados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) realizados en Argentina y México en el 2021, cuyo objetivo fue generar la evidencia necesaria para la toma de decisiones y para la elaboración e implementación de políticas públicas que permitan regular el marketing de alimentos y bebidas en NNA por medios digitales para mejorar la nutrición infantil y los entornos alimentarios actuales.
03 Diciembre 2020

Recomendaciones para evitar malnutrición en niñas, niños y adolescentes

La mala nutrición provoca serios daños a la salud y desarrollo de niñas, niños y adolescentes: mayor morbilidad y mortalidad, deterioro en la función cognitiva y menor rendimiento escolar, estigma y discriminación, así como enfermedades crónicas, mortalidad prematura y menor calidad de vida en la adultez. Esto genera altos costos económicos, ya que afecta negativamente la productividad, la generación de ingresos y el crecimiento económico del país, además del medio ambiente. Invertir en la salud, educación y desarrollo de niñas, niños y adolescentes tiene beneficios durante toda su vida y la de futuras generaciones. A pesar de que en México se han implementado algunas estrategias para atender esta problemática, las Encuestas Nacionales de Salud y Nutrición muestran que la mala nutrición en niñas, niños y adolescentes en el país no ha logrado controlarse, en especial entre los sectores de la población más vulnerables, como son los grupos indígenas, las personas que viven en situación de pobreza o quienes habitan en contextos rurales. Para dar solución a todas las formas de mala nutrición se requiere de una actuación conjunta en los ámbitos de políticas públicas, sistemas de salud y comunidades, así como del fortalecimiento de la gobernanza del sector salud, que permita implementar intervenciones intersectoriales de probada efectividad. Ante la oportunidad de abogar por y priorizar el establecimiento de acciones estratégicas para la reducción de todas las formas de mala nutrición en niñas, niños y adolescentes, se generó la presente iniciativa interagencial entre las representaciones en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) con el apoyo del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). La iniciativa compila y analiza la evidencia científica, con el propósito de formular y priorizar recomendaciones y acciones de probada efectividad para la reducción de todas las formas de mala nutrición en niñas, niños y adolescentes en México de entre 0 y 14 años. Esto contribuirá también al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, a través de una política pública transexenal.
22 Julio 2020

Prevención de mala nutrición en niñas y niños en México ante la pandemia

    Las personas en situación de pobreza, las mujeres, las niñas y los niños son quienes se ven articularmente afectados por este tipo de coronavirus debido al impacto de las medidas para su contención. Análisis internacionales y regionales han mostrado que la pandemia de COVID-19 tiene efectos sobre las actividades del sistema alimentario (producción, transformación, distribución, comercio y consumo de alimentos) y sus resultados, sobre todo en términos de seguridad alimentaria y bienestar social. Según la FAO, los principales canales de transmisión de los impactos de la pandemia en la alimentación y la agricultura son tres: demanda, oferta y comercio internacional. Los que preocupan en México son: a) Demanda, pues al verse afectados los ingresos, se afecta la capacidad adquisitiva y la proporción del gasto en alimentos de los hogares. b) Oferta, pues la interrupción de la cadena desuministro debido a disrupciones logísticas puede traer fallas en la distribución de alimentos. Por tanto, mantener viva la cadena de suministro es vital para evitar que se provoque un aumento en los precios de los alimentos que pueda tener un impacto en el estado de bienestar general de la población. La población que ya es vulnerable, por estar en situación de pobreza y/o sufrir carencias alimentarias, es la que se ve afectada más rápidamente por la pérdida de sus ingresos, por lo tanto, su atención debe ser prioritaria. Se ha demostrado que las situaciones de emergencia y crisis económicas profundizan la inseguridad alimentaria entre las poblaciones vulnerables, sobre todo en aquellas que destinan una gran parte de sus ingresos en alimentos. Los altos precios de los alimentos reducen la diversidad y la calidad nutricional de la dieta, y para muchos también reducen la cantidad de alimentos disponibles en el hogar. Estos grupos vulnerables de población se ven obligados a modificar su alimentación aumentando el consumo de alimentos ricos en energía, azúcar, sal y grasa, de baja calidad nutricional que, por lo regular, son ampliamente disponibles, convenientes y tienen una vida útil más larga y frecuentemente un bajo costo. Por el contrario, tienden a disminuir el consumo de alimentos frescos, como alimentos de origen animal, verduras y frutas que, en algunos casos, son más costosos. La reducción en el consumo de alimentos saludables deteriora la calidad de la dieta. Asimismo, la reducción de la cantidad de alimentos consumidos afecta el estado de nutrición, aumenta las deficiencias de micronutrientes y el retardo del crecimiento, así como la morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas, particularmente entre los grupos de población con grandes necesidades como niñas y niños pequeños, embarazadas y mujeres lactantes. Un estudio sobre la crisis financiera, del 2008 en México documentó que los hogares más vulnerables sufrieron un efecto mayor en sus niveles de inseguridad alimentaria, lo que profundizó también las desigualdades sociales y de salud. Incluso, se ha documentado que breves períodos de inseguridad alimentaria pueden causar daños a largo plazo en el desarrollo, psicológico, físico y emocional. Hoy, la pandemia de COVID-19 amenaza la salud y la nutrición de todas las personas en México, pero particularmente la de las niñas y los niños de los hogares más pobres, con ingresos más bajos, con un estado nutricional y de salud deficiente, que ya los ponían en desventaja social. Se espera que la crisis económica por la pérdida de empleo y la reducción de ingresos, derivada de las acciones para reducir el contagio, intensifique aún más la vulnerabilidad de estos hogares. De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), la crisis por COVID-19 afectará principalmente a los grupos de la población más vulnerables y amenaza con revertir los avances en materia de desarrollo social alcanzados por el país. El CONEVAL estimó que, para el segundo trimestre de 2020, el porcentaje de la población con un salario inferior al costo de la canasta básica aumentará de 37.3% al 45.8%, lo que podría provocar un mayor número de población en condición de vulnerabilidad, inseguridad y pobreza. Asimismo, según la encuesta ENCOVID19 en la primera quincena de abril 2020 entre 5.2 y 8.1 millones de personas perdieron su empleo o no pudieron salir a buscar trabajo en el contexto de la pandemia por COVID-19. Se estima que uno de cada tres hogares observó una pérdida de 50% o más de sus ingresos en marzo, respecto al mes anterior. El 37.7% de los hogares reportaron que uno omás de sus integrantes perdió su empleo oalguna otra fuente de ingresos. Aunado a esto, desde el 23 de marzo del año en curso, las niñas y los niños del país no asisten a las escuelas, afectando la distribución de las raciones alimentarias diarias que se ofrecen en 80 mil 746 escuelas de nivel preescolar, primaria y secundaria en los 32 estados del país; así como los servicios de alimentos que se ofrecen en las más de 13 mil escuelas de tiempo completo. Un elemento esencial para mitigar el impacto en el estado nutricional de estos niños y niñas por la pandemia de COVID-19, es garantizar el acceso a los alimentos a aquellos que vieron interrumpida su distribución.