21 Mayo 2021

El cementerio invisible del COVID-19

El impacto de la pandemia es inequívocamente desigual. Esto se puede ver tanto en las oportunidades y los resultados del ámbito educativo como en otras esferas: las personas más pobres son mucho más vulnerables a los efectos causados por la pandemia en la economía, la salud, y el apoyo al aprendizaje. Junto a esto, las políticas aplicadas para limitar la transmisión del COVID-19 imponen restricciones asimétricas en las poblaciones afectadas que exacerban la desigualdad y la pobreza. Esto se amplifica en el caso de los niños, niñas y adolescentes, quienes se ven expuestos a sufrir enormes consecuencias colaterales derivadas de la pandemia, consecuencias que se multiplican en el caso de los que viven en los hogares más pobres. Las prácticas parentales y la existencia de un entorno estable durante los primeros años de vida de los niños y niñas son cruciales para la evolución de la persona en las etapas posteriores de la vida. Es de vital importancia añadir un aprendizaje formal en la niñez, especialmente en las etapas posteriores a la infancia, y en la adolescencia de cara a determinar los resultados que la persona tendrá en la edad adulta. La evidencia más reciente sugiere que todos estos factores se ven seriamente comprometidos por la combinación de factores negativos que se retroalimentan mutuamente, como la “capacidad para teletrabajar” de los padres y las madres más pobres, la pobreza digital (infraestructura y conectividad), la ausencia de aprendizaje presencial, las condiciones de hacinamiento, la violencia doméstica, la escasez nutricional, las dificultades para mantener el bienestar físico y mental, el retroceso en los avances de paridad de género, y las limitaciones para la interacción social y comunitaria, entre muchos otros.
25 Enero 2019

Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México

La pobreza es más que la escasez o la insuficiencia de ingresos que afecta a los individuos, a los hogares o a las comunidades enteras. Esto es particularmente relevante cuando se aborda la pobreza en la infancia, ya que ésta tiene características que le dan a su atención un sentido de urgencia: la probabilidad de que se vuelva permanente es más alta que en el caso de los adultos, al igual que la posibilidad de que se reproduzca en la siguiente generación. Además, las consecuencias negativas que ocasiona son irreversibles en la mayoría de los casos, lo que compromete el desarrollo presente y futuro de las niñas, niños y adolescentes que viven en situación de pobreza. Con esto en mente, y partiendo de la confluencia entre sus mandatos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en México y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) han trabajado de manera conjunta para generar evidencia y propuestas relacionadas con el análisis de la pobreza y la política social, con énfasis en la población de niñas, niños y adolescentes. En este sentido, el presente documento es el tercero de la serie “Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México”, que tiene el propósito de brindar a la sociedad mexicana diagnósticos actualizados sobre la magnitud, características y tendencias de las situaciones de pobreza y vulnerabilidad a las que se enfrentan niñas, niños y adolescentes del país. En 2014, 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes en México era pobre; 1 de cada 9 se encontraba en pobreza extrema. Como país firmante y participante activo en las negociaciones para definir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), México ha aceptado el compromiso de “reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones, con arreglo a las definiciones nacionales”. Este documento busca brindar elementos con la finalidad de definir una línea base para el seguimiento de los avances hacia la consecución de dicha meta, proporcionando un diagnóstico sobre la magnitud y características de la pobreza entre la población infantil y adolescente del país, así como su evolución en el corto y mediano plazo.
25 Enero 2019

Child Poverty and Disparities in Jamaica

This study is not only a component of the Global Study of Child Poverty and Disparities commissioned and guided by UNICEF in 40 countries, but also seeks to extend local knowledge on the poverty and related aspects of Jamaican children. Estimates of poverty in Jamaica have been made annually since 1989 based on the Jamaica Survey of Living Conditions (JSLC). The percentage of the population below the national poverty line has been declining steadily, and the estimates of the percentage of the child population below the poverty line has followed this trend while maintaining a margin greater than the national average. This study investigates the deprivation of Jamaican children in seven (7) dimensions selected by UNICEF’s Global Study Guide, using data from the Multiple Indicator Cluster Survey (MICS) of 2005 with criteria for “severe” and “less severe” deprivation adopted from the Bristol Study. Of the seven (7) dimensions, data was collected on only four (4) – sanitation, water, education and health. No data was collected on the deprivation of children with respect to food, shelter and deprivation. The sample size of 5813 children proved to be too small to draw robust inferences. However, the study indicated that of the four (4) areas where data was collected, the highest frequency of “severe” deprivation was estimated for health, 9%, followed by water, 5%. No Jamaican children were reported to be severely deprived of education, and only a marginal 1% was severely deprived of sanitation.
25 Enero 2019

Pobreza multidimensional infantil y adolescente en Guatemala:

La pobreza es consecuencia de un magro desempeño económico asociado con bajos niveles de productividad y desarrollo humano (resultado de menguados niveles de inversión en salud y educación, por ejemplo), y escasez de fuentes de trabajo de calidad (puestos de trabajo mal remunerados o ausencia de fuentes de empleo, principalmente en el área rural). En estas condiciones. Las circunstancias que afectan el desarrollo neuronal, psicosocial y biológico de 43.4% de la población del país en 2016, es decir, de 7 millones de niñas, niños y adolescentes guatemaltecos, en convergencia con el entorno económico, social, cultural y ambiental de sus hogares, resultan ser de suma preocupación y su análisis de singular preeminencia. Para efectos de este estudio, se consideran pobres, desde la perspectiva de privaciones de derechos, a las niñas, niños y adolescentes que pertenecen a hogares que afrontan al menos dos de las seis privaciones de derechos consideradas en el análisis y que, además, viven en situación de pobreza según la medición tradicional monetaria o de consumo. En el caso de Guatemala, además de los factores mencionados con anterioridad, este estudio reviste particular importancia por dos razones. Primero, debido a los altos niveles de pobreza que caracterizan al país, ya que la incidencia de pobreza en la población indígena y rural es casi tres veces aquella de su contraparte mestiza y urbana. Segundo, en la coyuntura actual, el país podría enfrentar el riesgo de que los escasos avances en materia de protección social a la niñez y adolescencia se estanquen o deterioren debido especialmente a la falta de inversión pública (en magnitud y efectividad), a una institucionalidad débil y a altos niveles de corrupción. La finalidad de este estudio es proveer herramientas para una abogacía dirigida hacia la mejora de la inversión pública en la niñez y adolescencia, tanto en magnitud como en calidad.
24 Enero 2019

Medición multidimensional de la pobreza en El Salvador

A lo largo de la historia la pobreza ha sido objeto de análisis, debate y discusión y, en concordancia con los enfoques predominantes, se han acuñado diversas definiciones, formulado explicaciones sobre sus causas, manifestaciones y consecuencias. Además, se han creado métodos para estimarla, e intervenciones para prevenirla, atenderla y erradicarla. “Los niños y las niñas que viven en la pobreza sufren una privación de los recursos materiales, espirituales y emocionales necesarios para sobrevivir, desarrollarse y prosperar, lo que les impide disfrutar sus derechos, alcanzar su pleno potencial o participar como miembros plenos y en pie de igualdad de la sociedad”. UNICEF, 2005. La forma de medir la pobreza suele vincularse estrechamente con la manera en que se le concibe. Anteriormente, la pobreza se ha medido en El Salvador únicamente utilizando el método de ingresos. En la actualidad, sin embargo, existe un reconocimiento generalizado de que la pobreza es un fenómeno multidimensional y que, por tanto, una adecuada medición de la misma debe considerar diversas áreas de la vida de las personas. La pobreza infantil demanda una atención prioritaria por parte del Estado, puesto que constituye una condición más crítica con respecto a otros grupos etarios: el padecimiento de privaciones desde los primeros años de vida no se traduce únicamente en la insatisfacción de las necesidades básicas de una persona, sino que tiene repercusiones para el conjunto de la sociedad ya que supone la privación de sus derechos fundamentales y, en particular, de oportunidades significativas para su desarrollo en áreas cruciales del bienestar. En este sentido, la medición multidimensional de la pobreza presenta una oportunidad insoslayable para realizar un análisis desagregado, con especial foco en hogares con niñas, niños y adolescentes, y con ello, contribuir al diseño de políticas sociales que atiendan de manera pertinente las necesidades específicas de este segmento de población.
24 Enero 2019

Índice de bienestar de la niñez y la adolescencia en Costa Rica

La década de los años ochenta fue escenario de debates internacionales que promovían fortalecer las acciones para garantizar un desarrollo pleno de la niñez y la adolescencia, este esfuerzo tuvo su máxima expresión con la aprobación por parte de la Organización de las Naciones Unidas de la Convención sobre los Derechos del Niño, en 1989. Los países inician un proceso, a partir de ese momento, para adecuar el marco normativo a las demandas planteadas en la Convención y a promover acciones multisectoriales que garanticen el cumplimiento de esas demandas. Costa Rica ha logrado importantes avances en lo que respecta al mejoramiento de la calidad de vida de la niñez y adolescencia, no obstante, las Recomendaciones del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas, sobre el contenido de los informes nacionales ha insistido, entre otros aspectos, en la importancia de reunir datos desglosados por edad, sexo, ubicación geográfica y condición socioeconómica, para facilitar el seguimiento y evaluación de los avances en el cumplimiento de los derechos de ese grupo etario. Los indicadores de seguimiento de las tendencias son herramientas importantes para cuantificar la inversión, evaluar la implementación de políticas y el estudio de la situación de los niños. MIDEPLAN en coordinación con UNICEF, con el propósito de contribuir en la atención a esas demandas elaboró un índice que refleja el grado de desarrollo de este grupo etario en las diferentes áreas geográficas del país. El IBINA se enmarca bajo la perspectiva del “bienestar” de la niñez y la adolescencia, atendiendo a las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño se diferencia por grupos de edad. El producto de ese esfuerzo lo constituye el presente informe.
24 Enero 2019

Pobreza na infância e na adolescência no Brasil

No Brasil, mais de 18 milhões de crianças e adolescentes (34,3% do total) vivem em domicílios com renda per capita insuficiente para adquirir uma cesta básica de bens. Mas a pobreza na infância e na adolescência é ainda maior. Isso porque, para entender a pobreza, é preciso ir além da renda e analisar se meninas e meninos têm seus direitos fundamentais garantidos. Para colocar luz sobre esse tema, o UNICEF lança o presente estudo e faz um alerta: 61% das meninas e dos meninos brasileiros vivem na pobreza – sendo monetariamente pobres e/ou estando privados de um ou mais direitos. Incluir a “privação de direitos” como uma das faces da pobreza não é comum nas análises tradicionais sobre o tema, mas é essencial para dar destaque a problemas graves que afetam meninas e meninos e colocam em risco seu bem-estar. Educação, informação, proteção contra o trabalho infantil, moradia, água e saneamento foram as dimensões consideradas pelo UNICEF para esta análise, realizada com base na Pnad 2015. A ausência de um ou mais desses direitos coloca meninas e meninos em situação de “privação múltipla”, uma vez que os direitos de crianças e adolescentes são indivisíveis. No Brasil, quase 27 milhões de crianças e adolescentes (49,7% do total) têm um ou mais direitos negados. Os mais afetados são meninas e meninos negros, vivendo em famílias pobres monetariamente, moradores da zona rural e das Regiões Norte e Nordeste. Com este estudo, o UNICEF quer contribuir com o Brasil em todas as suas esferas (federal, estadual e municipal) para identificar onde estão os principais pontos de atenção, entender o que pode ser feito para reverter o quadro atual e atuar para reduzir a pobreza na infância e na adolescência, em suas múltiplas dimensões.