Adolescentes Viviendo Positivamente

Jóvenes que viven con VIH enfrentan dificultades médicas, discriminación y dudas, pero encuentran su camino a través de la esperanza y el apoyo.

UNICEF LACRO
Adolescents Living Positively
UNICEFPeru/2018/Volpe

19 Julio 2018

Se estima que 237.000 adolescentes y jóvenes, entre 10 y 24 años, viven con el VIH en América Latina y el Caribe; y se estima que, en la región, 19.800 adolescentes, con edades entre 15 y 19 años, contrajeron el VIH en 2017. Eso significa que cada hora 2 adolescentes latinoamericanos y caribeños contraen el virus, y la mayoría desconocen que están infectados.

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UNICEFJamaica/2018/Volpe

“Descubrí que era VIH positiva cuando estaba embarazada y mi primera reacción fue gritar. Simplemente grité cuando escuché las noticias”, dice Lisa*, de 18 años, de Jamaica.

Al igual que Lisa, muchas adolescentes toman su primera prueba de VIH como control de rutina durante el embarazo.

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Algunos y algunas adolescentes nacieron con el VIH, pero no sabían que estaban infectadas hasta su adolescencia.

“Nací con VIH. Mi madre no me dijo nada. Después que ella muere, me mudé con el padre de mi hermana”, explica Sheila*, de 25 años, de Jamaica.

Sheila fue al médico y dio positivo al VIH. Se mudó con algunos miembros de la familia, pero se burlaron y se alejaron de ella.

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UNICEFBrazil/2018/J. Laet

“Cuando perdí a mi madre por el VIH a la edad de 8 años, me sentí devastada. Cuando era adolescente, la situación empeoró”, recuerda Isadora*, de 21 años, de Brasil.

Isadora dice que se volvió cada vez más rebelde y abandonó el tratamiento.

"Mi tía me obligó a tomar el medicamento, pero nunca lo hice, no me cuidé, me olvidé de él. Siempre estaba enferma, entraba y salía del hospital", dice. Su salud se deterioró rápidamente.

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UNICEFBrazil/2018/J. Laet

Para los niños, niñas y adolescentes que viven con el VIH, ir a la escuela puede ser un desafío.

“Lo único que no he podido hacer es decirle a alguien en la escuela sobre mi condición. Nadie ha hablado con los profesores y tampoco estoy preparado para decirles. Cuando tenemos lecciones sobre VIH y SIDA, hago mi mejor esfuerzo para distanciarme para no levantar ninguna sospecha. Tengo miedo de ser juzgado; de no ser aceptado”, confiesa Joao*, de 15 años, de Brasil.

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UNICEFJamaica/2018/Volpe

Alicia*, de 23 años de Jamaica, sabe sobre discriminación. “Fue muy duro. Recuerdo que antes de llegar a casa, empezaron los rumores de que estaba embarazada o tenía VIH. Cuando las personas no vieron el embarazo, entonces pensaron que era VIH. Mi madre lloró. Ella no era un apoyo en ese entonces, y todavía no lo es”.

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UNICEFJamaica/2018/Volpe

El apoyo no siempre viene solo de la familia. Por ejemplo, EVE for Life es una organización apoyada por UNICEF que trabaja apoyando a mujeres y niños que viven con VIH en Jamaica.

“Antes de comenzar con EVE, muchas cosas solían molestarme. A veces me sentía perdida, pero me daban esperanzas”, admite Marsha*, de 24 años, oriunda de Jamaica, que cree que la hicieron sentir más fuerte que nunca.

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UNICEFJamaica/2018/Volpe

Desde que Jennifer *, de 24 años de Jamaica, conoció a personas en EVE for Life, se siente empoderada para vivir y ahora se ocupa de su salud. “Ha sido genial. Empecé a tomar mi medicación, que nunca solía hacer. Me motivan de muchas maneras diferentes. Hasta ahora, ha sido un gran recorrido”.

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UNICEFJamaica/2018/Volpe

Con orientación, los jóvenes con VIH encuentran su camino a través de la esperanza y el apoyo.

“Cuando las personas piensan sobre el VIH, todos piensan que es el final: una sentencia de muerte. Ahora creo que puedo llegar a cualquier lugar en el que quiera estar en la vida. No creo que el VIH pueda detenerme", dice Gloria*, de 29 años, originaria de Jamaica, que, como muchos adolescentes, tuvo que superar situaciones difíciles.

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UNICEFPeru/2018/Volpe

Cuando Jimmy*, un peruano de 21 años, escuchó su diagnóstico, pensó que su tiempo en la tierra había terminado, pero el médico y la enfermera le dijeron: “Vas a tomar tu medicamento, vas a comer bien y vas a vivir. Porque aquellos que cuidan de sí mismos, no mueren”. Jimmy salió del hospital decidido a vencer el VIH.

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UNICEFPeru/2018/Volpe

“El VIH no me ha quitado nada. Más bien, me ha dado una nueva vida. Mi vida es mejor ahora porque tengo un trabajo significativo que hacer. Quiero ayudar a prevenir el VIH dando a los adolescentes información que tal vez no hayan oído o escuchado en la escuela”, dice Jimmy.

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UNICEFBrazil/2018/L. Marques

“Cuando descubrí que vivía con el VIH, solía pensar: ‘en dos meses, no estaré aquí’. Ya no. Gracias al apoyo que recibí, pude establecer metas para mi futuro. Sé que vivir de esta manera es posible, adherirme al tratamiento, tomar adecuadamente el medicamento e ir al médico. Al hacerlo, podemos vivir en silencio, como cualquier otra persona”, explica Mateus*, de 18 años de Brasil.

En América Latina y el Caribe, es necesario ampliar la cobertura y mejorar las intervenciones considerando las necesidades de los niños, niñas y adolescentes para lograr una generación libre de VIH y SIDA.

* Los nombres han sido cambiados para proteger sus identidades.