Volver a casa después del temporal

La experiencia de Samira frente a una gran tormenta.

Por Diego Brom, Asociado de Comunicación de UNICEF
© UNICEF Paraguay/2019/Brom
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16 Mayo 2019

Pilar, Paraguay, 16 de mayo de 2019 - “Me asusté mucho, no sabía qué hacer”, cuenta Samira Velaustegui (10) sobre la gran tormenta que cayó sobre la ciudad de Pilar y alrededores el pasado jueves 9 de mayo, causando inundaciones y daños materiales en la zona. “Fue terrible, cerca de mi casa cayó un rayo y partió un árbol en la mitad”, relata con asombro.

“Estaba durmiendo y la tormenta me despertó, casi salí corriendo”, comenta Samira, todavía afectada por el temporal que azotó gran parte del departamento de Ñeembucú, en el sur de Paraguay.

Ante el diluvio que comenzaba a caer en la Villa Policial, donde se encuentra su casa, la mamá de Samira, Lidia Zayas (28), agarró algunas ropas y buscó ayuda entre los vecinos, que consiguieron un camión para trasladar a algunas personas y sus enseres.

“Estaba asustada, tenía miedo de que aparezca una víbora en el agua”, cuenta Samira, relatando que el agua rápidamente iba ganando el humilde hogar hecho de maderas terciadas, llegando a cubrirles las rodillas.

Además de las ropas, Samira y sus hermanos, Mayra (12) y Nico (7), no se olvidaron de otras dos integrantes de la familia: sus dos perritas, Chiqui y Luna, quienes les acompañan a todas partes.

Hoy la familia se encuentra albergada temporalmente en el polideportivo municipal de Pilar, junto a otras 30 familias cuyas casas quedaron anegadas a causa de la gran tormenta. Las niñas cuentan que están bien en el refugio, pero que les falta ropas de abrigo y calzados.

“Queremos volver a casa” es el deseo de Samira y Mayra, quienes esperan que sigan bajando las aguas para retornar a su hogar. Pero su mamá no está tan de acuerdo, ya que cree que si vuelve a su casa, dejará de recibir las donaciones que llegan al centro municipal, que son muy necesarias en este momento ya que se encuentra sin trabajo.

Samira también desea que su casa tenga energía eléctrica y agua corriente, debido a que está situada en una zona donde no llegan estos servicios públicos.

UNICEF/Paraguay/2019/Brom
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Samira con su madre, hermanos y familiares en el albergue donde reside temporalmente en la ciudad de Pilar.