Una crisis enorme, con muchas pequeñas caras

Tenemos la oportunidad de "reimaginar" y "reconstruir" mejor una región donde los niños y niñas estén más seguros hoy y en el futuro.

Alfonso F. Reca y Rocío Maradiegue
03 Diciembre 2020
Un niño se protege de la fuerte lluvia con una silla de plástico.
UNICEF/UN0372375/Ocon/AFP-Services
Un niño se protege de la fuerte lluvia con una silla de plástico donde solía estar su casa, después de que fuera destruida por los fuertes vientos y lluvias que dejó el huracán Iota en Bilwi, Nicaragua, el 17 de noviembre de 2020.

Por primera vez desde que UNICEF trabaja en América Latina y el Caribe, los 36 países y territorios de la región se enfrentan a crisis humanitarias, no solo por la pandemia de COVID-19, sino también por factores socioeconómicos, políticos y la crisis climática.

Telma Paz y sus hijos de 11, 9 y 4 años se benefician del programa Bono Familia.
UNICEF/UNI38901/Mussapp
Telma Paz, de 36 años, y sus hijos de 11, 9 y 4 años, se benefician del programa Bono Familia otorgado por el Gobierno de Guatemala, gracias al apoyo de UNICEF y el Banco Mundial.

En una región donde los niños y niñas ya se vieron afectados de manera desproporcionada por la pobreza y las desigualdades, la pandemia de COVID-19 exacerbará y ampliará aún más estas brechas existentes entre los niños y niñas de familias pobres y ricas si no actuamos ahora.

Angélica Nurian, Asistente del Programa de Salud de UNICEF, sostiene a Britanny (8).
UNICEF/UN0361874/
Angélica Nurian, Asistente del Programa de Salud de UNICEF, sostiene a Britanny (8) mientras su madre, Magdalena, termina de organizar los documentos que rellenó durante la visita de vigilancia comunitaria en Monte Sinaí, Guayaquil.

Antes de la pandemia del coronavirus, la región de América Latina y el Caribe se enfrentaba a crisis humanitarias simultáneas, con 23 millones de personas que necesitaban asistencia. La pandemia ha provocado un aumento del desempleo debido en parte a un gran sector informal y a los frágiles sistemas de salud saturados.

Estos impactos, entre otros, podrían empujar a millones a la pobreza, muchos de los cuales dependerán de la asistencia humanitaria para sobrevivir. Nuevos hallazgos de la CEPAL muestran que 1 de cada 2 niños y niñas están en riesgo de caer en la pobreza económica. Casi 21 millones de personas carecen de acceso a agua potable básica y 83 millones carecen de acceso a saneamiento básico y, como resultado de la pandemia, los servicios de higiene y las infraestructuras se han derrumbado.

Una estudiante en una clase vacía en Ciudad de Panamá, Panamá, el 16 de septiembre de 2020.
UNICEF/UN0359818/Schverdfinger
Una estudiante en una clase vacía en Ciudad de Panamá, Panamá, el 16 de septiembre de 2020.

Antes del COVID-19, 12 millones de niños, niñas y adolescentes estaban fuera del sistema educativo y, al 30 de noviembre de 2020, más de 123 millones de niños y niñas todavía están fuera del aula y han perdido más de cuatro veces más días escolares que los del resto de países del mundo.

Los cierres de escuelas han privado a los niños y niñas de intervenciones vitales, como la alimentación escolar, y han aumentado las amenazas a la seguridad, especialmente para las mujeres y las niñas, incluidos el maltrato, la violencia y la exclusión.

Romeu Mauricio y su hijo Jetfro (3), de Congo, cruzan el Darién que divide Colombia y Panamá.
UNICEF/UNI308584/Urdaneta
Romeu Mauricio y su hijo Jetfro (3), de Congo, cruzan el Darién que divide Colombia y Panamá. 5 de febrero de 2020

Millones de niños y niñas migrantes necesitan desesperadamente protección, asistencia humanitaria e integración a lo largo y ancho de toda la región. Los dos grandes flujos migratorios, desde Venezuela y a través de Centroamérica y México, afectan a toda la región y alcanzaron picos sin precedentes este año.

Se estima que el próximo año, 4,3 millones de niños y niñas de Venezuela necesitarán asistencia humanitaria en los países de acogida y otros 6,8 millones de niños y niñas migrantes en México y Centroamérica también necesitarán ayuda humanitaria.

Un niño y una niña esperan la llegada de alimentos al albergue habilitado por personal del Comité Permanente de Contingencia (Copeco) en el polideportivo José Simón Azcona.
UNICEF/UN0367875/Cálix/AFP-Services
Un niño y una niña esperan la llegada de alimentos al albergue habilitado por personal del Comité Permanente de Contingencia (Copeco) en el polideportivo José Simón Azcona. Junto a sus familias, fueron evacuados de sus hogares en el barrio Altos de Edén en Tegucigalpa por las lluvias que dejó el huracán Iota en territorio hondureño, este 17 de noviembre.

La temporada de huracanes de 2020 ha sido una de las peores de la historia. Los huracanes Eta (cat. 4) e Iota (cat. 5) han afectado a 2,6 millones de niños y niñas en siete países centroamericanos y han dañado o destruido infraestructuras críticas, como escuelas, hospitales, carreteras y servicios de agua y saneamiento, lo que conducirá a un aumento del riesgo de enfermedades.

Más de 175,171 personas, incluidos alrededor de 65,600 niños, fueron evacuados a refugios, lo que genera preocupaciones sobre el hacinamiento y la incapacidad de mantener el distanciamiento social para frenar la propagación del COVID-19.

Simon Geraldson de Cité Soleil, en las afueras de Port-au-Prince.
UNICEF/UN0364550/Casares
"Necesitamos educar a la gente sobre cómo cuidar el medio ambiente para un futuro mejor". Soy Simon Geraldson, tengo 17 años y vivo en Cité Soleil, en las afueras de Port-au-Prince.

No es demasiado tarde para aumentar consolidar habilidades que permitan apoyar de manera urgente la preparación para emergencias y la reducción del riesgo de desastres para mitigar los impactos del cambio climático y COVID-19 en las comunidades más vulnerables.

En el contexto de América Latina y el Caribe, donde las amenazas naturales y provocadas por el hombre no están disminuyendo, los recursos dedicados a la respuesta de emergencia son limitados y las poblaciones más vulnerables son repetidamente las más afectadas, la preparación es clave.

Una mujer lava las manos de un niño en el centro de salud de Bethesda, Cap Haitien, Haití.
UNICEF/UNI349984/
Una mujer lava las manos de un niño en el centro de salud de Bethesda, Cap Haitien, Haití.

Tenemos la oportunidad de "reimaginar" y "reconstruir" mejor una región donde los niños y niñas estén más seguros hoy y en el futuro. Existe una oportunidad sin precedentes para crear soluciones resilientes que respondan de manera efectiva al COVID-19 ahora, pero que también fortalezcan los sistemas ya existentes para responder mejor a crisis futuras, ya sean pandemias, desastres naturales, violencia, inestabilidad sociopolítica o migración forzada.

Existe una clara ventana de oportunidad para brindar apoyo humanitario y salvar la vida de los niños y niñas mientras nos preparamos para que el próximo año sea aún peor para los niños y sus familias en la región a medida que la pandemia continúa y entramos en una posible era posterior al COVID-19.

Una niña recibiendo servicio de atención primaria.
UNICEF/UNI390641/Vilca
UNICEF Perú entregó kits de protección y de recreación en los establecimientos de salud de San Juan Bautista, Santa Clara y América (Loreto, Perú), alcanzando un total de 1.357 madres embarazadas y 2.356 niñas y niños menores de 24 meses, que acuden a dichos servicios de atención primaria para recibir atención e información.

Proteger a los trabajadores sanitarios de primera línea es proteger a los más vulnerables. La respuesta de UNICEF al COVID-19 ha llegado a más de 314 millones de personas con información sobre prevención y acceso a los servicios, algo particularmente crítico a medida que las medidas de contención comienzan a suavizarse.

Más de 267.000 trabajadores de la salud han recibido equipos personales de protección y 4,7 millones de personas han recibido suministros y servicios de WASH. También se han brindado servicios de apoyo psicosocial, no solo presencialmente sino también a distancia, que han beneficiado a más de 3,1 millones de niños, niñas y cuidadores.

UNICEF El Salvador entregó a Protección Civil una donación de 200 kits de higiene para adultos y 200 kits para niños y niñas en respuesta a la tormenta tropical ETA.
UNICEF/UN0361048/Leiva
Como parte del Equipo Humanitario de País y en coordinación con la Oficina de la Primera Dama y la Agencia de Cooperación Internacional de El Salvador (ESCO), UNICEF El Salvador entregó a Protección Civil una donación de 200 kits de higiene para adultos y 200 kits para niños y niñas en respuesta a la tormenta tropical ETA.

UNICEF ha llevado a cabo acciones humanitarias en todos los países y territorios de América Latina y el Caribe para proteger y apoyar el bienestar de los niños y niñas. La financiación flexible es fundamental para satisfacer las necesidades de todos los niños y niñas, en cualquier lugar y en cualquier momento.

UNICEF busca 503 millones de dólares para intensificar su respuesta humanitaria regional y garantizar una mejor coordinación y apoyo para la preparación para emergencias, la respuesta y los vínculos humanitarios y de desarrollo.

Wileynis Solórzano, de 8 años, sostiene dos Súper Cereales entregados por UNICEF.
UNICEF/UN0373992/Cabral
Wileynis Solórzano, de 8 años, sostiene dos Súper Cereales entregados por UNICEF durante un examen de nutrición en una escuela ubicada en el barrio La Bombilla, Petare, Venezuela, el 28 de octubre de 2020.

Las crisis en la región no se sienten una sola vez, se sienten repetidamente y durante años. Las generaciones venideras vivirán con los impactos de la pandemia, incluido el declive socioeconómico, el aumento de los desastres naturales, la migración forzada y la violencia.

No existe una solución fácil o rápida para un niño o niña afectado por un huracán o que huyó de su hogar debido a la violencia y la falta de oportunidades educativas y profesionales; sus necesidades son inmediatas pero persistirán en el tiempo. La financiación plurianual permite a UNICEF brindar ayuda en todas las etapas de una emergencia humanitaria y sus consecuencias.

hygiene kits, cleaning products and food baskets donated by UNICEF reach an Amazonian community in Ilha da Cotijuba, Brazil.
UNICEF/UNI347985/Batista
On 28 June 2020, hygiene kits, cleaning products and food baskets donated by UNICEF reach an Amazonian community in Ilha da Cotijuba, in the surroundings of Belém, the capital city of the state of Pará in northern Brazil

UNICEF calcula que el próximo año habrá al menos 23,4 millones de niños necesitados y, si se financia en su totalidad, se llegará a al menos 11,7 millones de niños. Con UNICEF solicitando casi el doble del apoyo del llamamiento del año pasado, si se financia en su totalidad, UNICEF podrá apoyar y llegar a:

  • 2 millones de niños y niñas con el conjunto mínimo de vacunas;
  • 1,3 millones de personas con suministros y servicios críticos de Agua, Saneamiento e Higiene;
  • 375.000 niños, niñas adolescentes y mujeres con servicios de respuesta a la violencia de género, incluyendo intervenciones de mitigación y prevención de riesgos;
  • 1,7 millones de niños y niñas con acceso a educación formal o no formal, incluido el aprendizaje temprano;
  • 91.500 hogares con transferencias de efectivo a través de un sistema gubernamental existente donde UNICEF proporciona asistencia técnica y financiamiento;
  • 15.000 niños y niñas no acompañados y separados con cuidado basado en la familia / servicios de cuidado alternativo y reuniéndolos con familiares y cuidadores.