Los niños que cruzan el Darién

Un foto reportaje sobre niñez migrante.

Por Enrique Patiño
11 Febrero 2020

Niños y niñas migrantes cruzan una de las selvas más inhóspitas del mundo.
Acompañamos a dos de ellos luego de superar diez días sin alimentos, riesgo de muerte y violencia armada. 

© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Ángel García Quintana, de un año, duerme en los brazos de su padre en el momento justo en que llegan a La Peñita, el primer puesto de control migratorio en Panamá, a 250 kilómetros de Ciudad de Panamá. El recorrido final en panga les tomó dos horas, después de una travesía a pie de diez días a través de la selva.
© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Julián García tiene tres años. Durante dos ha viajado como migrante, desde que salió de Cuba junto con su familia. Sufre Síndrome de Asperger. Ayudado por una mujer en condición de migrante, sube el último tramo del puerto. El niño fue expuesto a la violencia armada de manera directa y ha vivido periodos de malnutrición.
© UNICEF LACRO/2019/Luna
UNICEF LACRO/2019/Luna
Las personas migrantes que llegan a La Peñita son registradas por la Policía Nacional de Fronteras, Senafront, y por la autoridad migratoria, el Servicio Nacional de Migración. Los niños son atendidos por UNICEF. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia ha entregado desde noviembre de 2018 hasta la fecha 2.126 kits de higiene, y ha beneficiado a 242 personas migrantes con transferencias monetarias no condicionadas.
© UNICEF LACRO/2019/Clara
UNICEF LACRO/2019/Luna
Julián y su madre, Yainelis Quintana, suben al camión del Senafront que los llevará al cuartel de Metetí, principal poblado de la zona, en Darién. La familia de Julián será acompañada por UNICEF para proteger el interés superior de los niños. 900 personas migrantes, a la fecha, han recibido orientación y asesoría jurídica. La gran totalidad provienen de Asia, América y África.
© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Quince cubanos que sobrevivieron a la travesía y acompañan a la familia Quintana en el camión de Senafront serán deportados al día siguiente de vuelta a Colombia. La familia García Quintana obtuvo un salvoconducto con el fin de salvaguardar el principio del interés superior del niño. Acá, en el momento en que se frustra el deseo de la mayoría de avanzar en su travesía hacia el norte.
© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Julián almuerza a las 5:30 de la tarde, acompañado por personal de UNICEF, una bandeja con alimentos. A pocos metros de allí sus padres adelantan trámites para resolver su situación migratoria. Con el fin de evitar la discriminación, UNICEF ha contribuido a sensibilizar a 2.000 estudiantes en jornadas diseñadas para erradicar brotes de xenofobia, en un momento en el que ha aumentado la migración venezolana y hay 22.000 niños en situación de necesidad en Panamá.
© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Ángel nació en Chile. Su familia quiso radicarse en Venezuela, pero la situación económica interna los llevó a migrar varias veces por el continente. En el camino a través del Darién, los asaltantes revisaron incluso el pañal del niño por si sus padres escondían allí dinero. Son las 6 de la tarde y la familia acaba de recibir un salvoconducto migratorio. Por primera vez en el día, están tranquilos
© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Ángel y Julián no son los dos únicos niños que cruzan la selva el mismo día. De su puño y letra, los padres reportan en los listados migratorios a Heaven, una pequeña brasileña de 9 meses, y a cinco niños de Ghana entre los 4 y los 7 años. Todos ellos reciben, por parte de UNICEF, kits de higiene. UNICEF también apoya el control de la calidad del agua en el albergue temporal de La Peñita.
© UNICEF LACRO/2019/Patiño
UNICEF LACRO/2019/Patiño
Yainelis, Julián, Julio y Ángel celebran estar a salvo. Una funcionaria de UNICEF los acompaña. Cruzar el Darién ha sido lo más parecido “al infierno” -dicen- y aseguran que los engañaron porque pagaron a traficantes para llegar a Ciudad de Panamá, pero los abandonaron en la selva a merced de los asaltantes. Al término de este fotorreportaje continuaban avanzando por Centroamérica.