“Es increíble que una niña quiera ser tornera, me dicen a mi alrededor”

Historia de vida en ocasión del Día Internacional de la Niña 2018

por Adriana Castillo, UNICEF Cuba
© UNICEF Cuba/2018/Castillo González
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10 Octubre 2018

Prefiere crear piezas pequeñas: los tornillos, las roscas, “me llaman demasiado la atención. Son más difíciles de hacer”.  A sus nueve años fundió por primera vez junto a su papá un pedacito de metal que denomina tetera, donde se apoyan los pies, cerca de la goma trasera de la bicicleta.  Seis años después, Adriana escogió la Tornería como oficio.

“Mi papá me fue guiando. Sus amigos le encargaban piezas de carro, de moto o de bicicleta y yo le ayudaba. Siempre me llamó la atención trabajar en aquello que mi padre me enseñaba”, comenta.

© UNICEF Cuba/2018/Castillo González
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Adriana es una de las 17 niñas que integra la matrícula de 104 estudiantes de su escuela.

Ubicada en el municipio habanero del Cotorro, la escuela de oficios América Latina es una de las 51 escuelas de oficios extendidas por todo el país, que proporcionan a más de 13.500 adolescentes y jóvenes, cada año, oportunidades de preparación profesional básica e inserción laboral. Desde Albañilería hasta Corte y Costura, las escuelas ofrecen diferentes oficios con una alta demanda en el mercado laboral local.

© UNICEF Cuba/2018/Castillo González
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La Secretaria Docente del centro, Regla Irene Hernández Ariosa, indica que se trabaja en el perfeccionamiento del plan de estudios, para que les sea accesible, pero lo que más les gusta es el oficio. Quieren trabajar, y en lo que les gusta.

“Cuando matriculan les pedimos la afinidad que tengan con un oficio determinado, aunque no se lo podamos ofrecer, pues relacionamos la oferta con las necesidades del territorio. Las niñas y adolescentes fundamentalmente se matriculan en Confecciones Textiles o Elaboración de Alimentos; es muy raro encontrar una niña que te diga que le gusta Electricidad, Carpintería o Chapistería, pero tratamos de complacer sus expectativas”, explica Hernández Ariosa.

© UNICEF Cuba/2018/Castillo González
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Mario Luis Sterling Zúñiga, a sus 16 años, participa en el taller Corte y Costura; uno de los cinco talleres polivalentes que ha apoyado UNICEF con el apoyo de la Fundación Iberostar y del Comité Español de UNICEF en las escuelas de oficios.

Los marcados estereotipos que rodean a las especialidades que se ofrecen, históricamente desarrolladas por hombres (Carpintería, Electricidad o Chapistería, por ejemplo), ocasionan la baja matrícula de mujeres: el 84,7 % de los estudiantes de escuelas de oficios son hombres. En ese camino, de conjunto con el Ministerio de Educación, UNICEF trabaja para promover una mayor incorporación de las niñas a especialidades que respondan a sus intereses y capacidades, en línea con las necesidades locales.

“Es increíble que una niña quiera ser tornera, me dicen a mi alrededor; siempre he dicho que me gusta, es mi profesión y quiero que ese sea mi futuro. No dejas de ser mujer por trabajar en un taller como este, eso no quita nada. Nos embarramos las manos y eso después se lava. Seguimos siendo las mismas, igual de curiosas”, comenta Adriana.

La directora de la escuela de oficios América Latina, Lilia Martínez García, cuenta que “cuando llegan a aquí los niños, niñas y adolescentes necesitan una labor para poder desempeñarse en la vida, y debemos hacer un énfasis fuerte en el desarrollo de sus aprendizajes para garantizar que evolucione a su educación general”.

“Debemos asegurar que tengan un oficio en el que se preparen bien y que sea un oficio demandado en el territorio, para que tengan una garantía laboral; lo que hace que la escuela se convierta en un doble apoyo: un apoyo para las familias y un apoyo para el municipio que, cubre con la escuela las demandas de determinados oficios que generalmente no abundan en otros tipos de enseñanza. Graduamos zapateros, torneros, mecánicos, ayudantes de albañilería o de cocina, operarios agrícolas, relojeros y reparadores de enseres menores. Esto aporta a la demanda del territorio y favorece el logro de una educación integral, que se convierte en una gran potencialidad para el país y para la familia cubana”, señala.

© UNICEF Cuba/2018/Castillo González
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Escuela de Oficios América Latina.

La diversidad de los oficios y el elevado número de escuelas y estudiantes provoca que la disponibilidad de los medios necesarios para el aprendizaje y la práctica sea un desafío. Equipos estropeados, herramientas desgastadas o la falta de materiales son habituales. Por ello, desde 2015, con el apoyo de la Fundación Iberostar y del Comité Español de UNICEF, UNICEF en Cuba apoya el equipamiento básico de nueve de estas escuelas en todo el país. 

En el mes de septiembre de 2018, UNICEF lanzó la alianza global de educación y formación Generation Unlimited en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos. Este programa, dedicado a “incrementar las oportunidades y las inversiones para niños y niñas, adolescentes y jóvenes entre 10 y 24 años de edad”, ayudará a los jóvenes a transitar de la adolescencia a la madurez con facilidad a través de alianzas estratégicas. Con la frase “co-creando soluciones con y para los jóvenes”, Generation Unlimited es parte de los esfuerzos para acelerar la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, involucrando y respondiendo a las necesidades específicas de adolescentes y jóvenes para promover su protagonismo como agentes clave de cambio.