El pequeño Lías crece en la Amazonía peruana

El enfoque de Cuidado para el Desarrollo Infantil (CDI) impulsado por UNICEF en las regiones de Lima, Loreto, Huancavelica y Ucayali se convirtió en una política de nivel nacional en el Perú.

UNICEF
Una madre y su bebé pequeño acuden al Puesto de Salud Shirambari, Perú.
UNICEF/UN0503006/Rey de Castro
03 Septiembre 2021

Lías, un bebé de 4 meses, y su madre Yágoda Ruiz están en el suelo en medio de juguetes de todos los tamaños. El lugar es uno de los consultorios del Puesto de Salud Shirambari, distrito de Coronel Portillo, en Ucayali, una de las regiones amazónicas del Perú.

Esta madre de 31 años, natural del distrito vecino de Callería, se sienta frente a su hijo sobre un tapete azul mientras escucha las recomendaciones de la enfermera Berita Sifuentes, quien la anima para que mire a Lías a los ojos y le proponga jugar.

–Lías, Lías, Lías –dice Yágoda, mientras su hijo juega con una cuchara de plástico de color naranja.

La enfermera Berita Sifuentes le explica a Yágoda sobre la alimentación y el desarrollo de su hijo, con claridad y paciencia.
UNICEF/UN0503025/Rey de Castro
La enfermera Berita Sifuentes le explica a Yágoda sobre la alimentación y el desarrollo de su hijo, con claridad y paciencia.

Al igual que en otros 30 centros de salud de Uyacali, los consultorios CRED del Puesto de Salud Shirambari brindan a madres, padres y cuidadores orientación sobre desarrollo infantil, de acuerdo con el enfoque CDI.

“El juego es una actividad importante en la vida del niño, pues es la forma como día a día va a ir desarrollando sus habilidades. A las mamás y papás en las consultas les enseñamos cómo deben jugar con sus hijos. También les damos asesoría sobre cómo desarrollar y fortalecer el vínculo con el niño, puesto que este es muy importante en su crecimiento”, dice la enfermera Sifuentes, una de las seis especialistas de su región capacitadas en el enfoque CDI por UNICEF y el Ministerio de Salud.

Dos madres junto con sus niños conversan mientras esperan su turno para ingresar a los consultorios.
UNICEF/UN0503011/Rey de Castro
Dos madres junto con sus niños conversan mientras esperan su turno para ingresar a los consultorios.
Una familia, sentada, con dos bebés, espera la atención del pediatra.
UNICEF/UN0503035/Rey de Castro
De acuerdo con el enfoque CDI, es importante que las personas significativas en la vida de los niños y niñas se involucren en su crianza.

La orientación basada en el enfoque CDI ayuda a que padres, madres y cuidadores cuenten con más herramientas para brindar un cuidado cariñoso y sensible a las necesidades de sus niños y niñas, lo que fomenta su desarrollo infantil y les permite desarrollar el máximo sus capacidades.

Este enfoque basado en la evidencia científica se aplica mediante actividades de juego y comunicación. Es por eso por lo que la licenciada Sifuentes insiste en que Yágoda y Lías interactúen lo máximo posible.

“Algunos padres y madres piensan que el niño no ve, no siente o no piensa, pero desde antes de nacer el niño es capaz de sentir ese afecto y establecer una comunicación con sus padres”, dice Sifuentes.

Yágoda y Lías aún están aprendiendo. La joven ucayalina tuvo su primer hijo cuando aún era una adolescente. En ese entonces, CDI todavía no se había incorporado en las prácticas de los consultorios pediátricos de su ciudad. Hoy ella aprende cada día más sobre cómo se desarrolla su bebé y las formas de fortalecer la relación con su hijo y su desarrollo a través del juego y la comunicación.  

Lías llora muy fuerte.

–Es que él quiere estar en su hamaca –dice su madre, haciendo referencia a la costumbre que tienen las mujeres de la Amazonía peruana de recostar a sus hijos en hamacas mecedoras. –Cuando lleguemos a la casa lo voy a poner allí para que descanse.

La enfermera Sifuentes le enseña a Yágoda cómo interactuar con su niño.
UNICEF/UN0503018/Rey de Castro
La enfermera Sifuentes le enseña a Yágoda cómo interactuar con su niño: mirándolo a los ojos y hablándole con cariño.

Juego y comunicación

La enfermera Sifuentes comprueba que la circunferencia de la cabeza de Lías mide 42 centímetros. Sifuentes también lo pesa y determina su estatura:

–Acá está la gráfica de la talla y aquí la del perímetro cefálico, –dice la licenciada mientras señala hacia una serie de afiches pegados en una de las paredes del consultorio–. Lías está bien para su edad.

Sifuentes se asegura de que Yágoda comprenda los resultados de la medición y se toma el tiempo para resolver sus preguntas y aclararle lo que ella necesita hacer. Este tiempo es importante porque, muchas veces, los padres y madres no se sienten en confianza tan rápidamente.

Berita Sifuentes, junto a las otras cinco enfermeras formadoras en CDI de Ucayali, han entrenado a 53 facilitadores. Se trata de un equipo distribuido en más de 30 centros de salud de Ucayali, trabajando con el enfoque de Cuidado para el Desarrollo Infantil.

Berita Sifuentes es una de las seis expertas en CDI de Ucayali, Perú.
UNICEF/UN0503036/Rey de Castro
Berita Sifuentes es una de las seis expertas en CDI de Ucayali. Con sus compañeras ha capacitado en este enfoque a más de 50 personas.

“En las consultas evalúan cómo es la interacción y comunicación entre la mamá o el papá y su niño. En los módulos de trabajo cuentan con unas figuras grandes donde el papá y la mamá pueden visualizar el desarrollo de su hijo y recibir recomendaciones sobre alimentación, por ejemplo, los alimentos que complementan la lactancia después de los 6 meses”, dice Gisella Godier del Castillo, coordinadora regional de UNICEF en Ucayali.

Por ahora, Lías sólo toma leche materna.

Practicando en casa

La casa de Yágoda y su familia queda en Vista Hermosa, a unos cinco minutos en vehículo del Puesto de Salud Shirambari. Se trata de un barrio formado por una larga avenida con una serie de casitas de madera y material noble. La de Yágoda tiene un amplio patio delantero en el que cuelga una de las hamacas de Lías:

–A él le encanta su hamaca. Ahí yo lo hago descansar– dice Yágoda, sintiéndose cómoda en su hogar.

Una madre habla con su bebé que descansa en una hamaca.
UNICEF/UN0503080/Rey de Castro
Las madres lugareñas suelen acomodar a sus niños en hamacas para que descansen.

La licenciada Sifuentes recomienda a las madres que, además de la hamaca, también pongan a los niños en el suelo para promover el movimiento libre, la exploración y el juego.

De acuerdo con el enfoque CDI, el espacio de juego no tiene que ser un sitio sofisticado. Los juegos tampoco deberían ser costosos o especializados. Cualquier lugar y muchos objetos pueden adaptarse muy bien al aprendizaje del niño, lo importante es que sean seguros y todo esté limpio. Cartones o telas en lugar de alfombras, tarros o frascos vacíos, esponjas de lavar platos para aprender acerca de texturas. Las opciones son muchas.

“Según CDI, si no tienes un tambor, agarras una olla, un palo o una cuchara y le enseñas así a tu niño. Puedes utilizar elementos que tienes en la casa, sin necesidad de comprar nada”, dice Neptalí Cueva, consultor en salud de UNICEF en Ucayali.

En casa, la familia Ruiz tiene un patio adelante y otro atrás donde pasean los pollos y otras aves que cría la abuela de Lías. Al  lado está la cocina donde la familia prepara los alimentos como pescado zúngaro, pandisho (o “fruta de pan”) y semillas de cacao. Pronto todas esas áreas serán parte del entorno del pequeño Lías, donde no sólo aprenderá acerca de los animales, sino también sobre las plantas que hay alrededor y los olores, colores y sabores de los alimentos.

Su madre sigue practicando todo lo que ha aprendido:

–Yo le hago sus ejercicios. Le hago mover sus piernitas, sus bracitos, así, así, como me han enseñado, –dice Yágoda, mostrando cómo le ayuda a Lías a estirar sus extremidades cuando está recostado.

Una madre carga a su bebé.
UNICEF/UN0503079/Rey de Castro
Cuando crezca un poco más, Lías comenzará a jugar con mayor libertad en el patio trasero de su casa.

Junto con su madre, Lías también convive con su padre, hermano, tíos, primos y abuelos. Su padre trabaja todo el día en un aserradero, pero los demás familiares le hacen compañía y también colaboran con el cuidado de los niños y las tareas del hogar. Al primo de Lías, Jack, le gusta jugar con el pequeño.

­–A su hermano mayor también lo quiere, a él le hace más caso– dice Yágoda.

Mirar a los ojos, jugar con lo que hay en casa y hablar, son algunas de las actividades que practicarán juntos todos los días.