Asegurando la salud en Haití cuando el terremoto ha hecho escombros los hospitales

UNICEF trabaja para garantizar la continuidad de la atención sanitaria.

Por Jonathan Crickx
13 Septiembre 2021

Nazaire Roseline, de 42 años, llevó a su hijo de dos años y medio al hospital Ofatma de Les Cayes para que le atendieran. Cuando se produjo el terremoto, consiguió salvar a su hijo, pero no puedo evitar que una pared le cayera encima.

“Cuando oí el terremoto, corrí para salir de casa. Iba a recoger a mi hijo cuando la casa se derrumbó y parte de la pared se le cayó encima. Tenía prisa por salir, pero tuve tiempo de agarrarlo y sacarlo de los escombros. Tiene una pierna rota y la otra lesionada. También sufre una lesión en el brazo. Tiene 2 años y 6 meses. Todavía no me siento bien, sigo teniendo dolores de cabeza y vivo con algo de ansiedad”.

UN0503602
UNICEF/UN0503602/Rouzier

El 14 de agosto de 2021, un terremoto de 7,2 grados de magnitud sacudió los departamentos sudoccidentales de Haití: Sur, Gran Anse y Nippes. Más de 2.200 personas murieron, 12.700 resultaron heridas y 137.000 viviendas quedaron destruidas, por lo que miles de personas necesitaron ayuda urgente.

El hijo de Nazaire fue uno de los 527 pacientes que acudieron al hospital Ofatma de Les Cayes, en el departamento del Sur, durante los dos días siguientes a la catástrofe.

A bebé le toman temperatura
UNICEF Haiti/2021

“Hemos atendido muchos niños, niñas y adolescentes. Un caso me conmovió mucho. Se trata de un niño que tuvo que ser amputado de forma traumática y no pudo ser salvado. Llegan muchos niños, niñas y adolescentes con un traumatismo abdominal que hemos operado aquí y que seguimos recibiendo. También se ha atendido muchas mujeres. Pero no tenemos cifras exactas sobre el número de mujeres, niños, niñas y adolescentes”, dijo el Dr. Jean Saintilus Messeroux, director del hospital.

Pocas horas después del terremoto, UNICEF distribuyó a los 19 hospitales principales del Sur, 34 botiquines de emergencia que contenían suministros médicos esenciales – incluidos guantes, analgésicos, antibióticos y jeringuillas – para tratar a 50.000 personas víctimas del terremoto durante tres meses.

“Para mí, UNICEF es la ONG que llegó primero. Su ayuda fue bienvenida porque teníamos escasez de guantes, kits, etc. Esperamos que UNICEF siga ayudándonos a proteger a nuestros pacientes”, dijo el Dr. Messeroux.

Destrucción en terremoto Haití
UNICEF Haiti/2021

El terremoto ha dañado o destruido unas 82 instalaciones sanitarias, lo que ha puesto al sistema de salud en la dificultad de tener ampliar sus intervenciones tras el terremoto y seguir ofreciendo servicios esenciales de salud materno-infantil. Algunas comunidades rurales de las zonas afectadas no pudieron acceder a instalaciones sanitarias debido a los daños en las infraestructuras.

Tres semanas después del terremoto, cuando las carreteras se despejaron de los grandes bloques que rodaban cuesta abajo a causa de los desprendimientos y algunos puentes se repararon y volvieron a ser operativos, UNICEF equipó a 24 equipos de clínicas móviles con suministros médicos y medicinas esenciales para desplegarlos en 18 comunas remotas de los tres departamentos más afectados para proporcionar asistencia sanitaria básica de proximidad.

“Desde el terremoto, no hemos tenido una clínica en Roche-à -Bateau. Y aprecio mucho esta clínica porque nos ha traído cosas buenas. Se encarga de los niños, niñas y adolescentes”, dice Venithe Louis, madre de 5 hijos, de Nathan, en Roche-à-Bateaux, una comuna remota del Departamento del Sur.

Mujer y bebé
UNICEF Haiti/2021

Para garantizar la continuidad de la atención sanitaria, se desplegaron ortopedistas, cirujanos y anestesistas voluntarios nacionales, y se instalaron tiendas de campaña en 28 centros de salud que resultaron gravemente dañados para su uso como instalaciones sanitarias temporales y albergar medicamentos esenciales, equipos médicos y otros suministros. Con sus salas de urgencias dañadas por la catástrofe, 24 horas después del terremoto se instaló en el patio del hospital de Ofatma una sala de 72 metros cuadrados para prestar atención vital a los pacientes.

“No tengo palabras para agradecer a todo el personal de UNICEF, pero todavía espero que UNICEF siga ayudándonos a medio plazo más allá de la ayuda en situaciones de emergencia. Hay que actuar a corto plazo, pero también a medio y largo plazo. De hecho, esperamos que UNICEF nos ayude a arreglar el edificio o a hacer edificios prefabricados, para poder atender a nuestros pacientes”, dijo el Dr. Messeroux.

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