Respuesta Educativa a la Pandemia de COVID-19 en América Latina y el Caribe

Examinando los desafíos y logros hacia un plan de acción para el futuro

Acerca del documento

En marzo del 2020, la pandemia del COVID-19 golpeó la región de América Latina y el Caribe (ALC) por primera vez. Esto significó que 159 millones de niños, niñas y adolescentes quedaran fuera de las aulas, confrontando los cierres escolares más largos y masivos a los que se había enfrentado el mundo, con un promedio de 156 días sin clases presenciales desde el inicio de la pandemia1.
A esto se sumó un aproximado de 10 millones de niños y adolescentes que ya estaban fuera de la escuela antes de la pandemia. El cierre de las escuelas tuvo serias consecuencias no solo agravando una crisis de aprendizaje existente, sino también interrumpiendo el acceso a los servicios básicos de alimentación escolar, salud, agua, saneamiento e higiene, programas recreativos y extracurriculares, así como al apoyo pedagógico y psicosocial. El contexto del COVID-19 amplificó los desafíos y disparidades, especialmente para aquellos niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Dado que en la región se estima que las pérdidas de aprendizaje son sustancialmente mayores para las y los estudiantes más pobres que para los más ricos, se está empezando a visibilizar una brecha de rendimiento socioeconómico que se amplía con el paso del tiempo. Bajo esta premisa, el aprendizaje perdido puede tener consecuencias económicas de por vida2.

Educación