Historias de vida

Historias de Vida de UNICEF Honduras

 

UNICEF HONDURAS APLAUDE PARTICIPACIÓN DE NIÑAS EN CIENCIAS, TECNOLOGÍA, INGENIERÍA Y MATEMÁTICAS

11 de octubre en el día internacional de la niña

“Yo quiero estudiar mecatrónica que esa es una rama especial de la robótica, diseñando estructuras que nos ayuden a crear brazos mecánicos y todo tipo de extremidades para las personas que les hace falta” expresa Alba Gisela Ortega de 16 años de San Pedro Sula, Honduras.

Su compañera de curso Seilyn revela que “mi sueño también consiste en poder ayudar a la humanidad. Por ejemplo: una persona ciega que no tiene vista, se podría construir un robot para que este robot le sirva de guía.”

 

A pesar de su éxito académico, niñas como Seilyn y Alba siguen poco representadas en las materias de Ciencia, Ingeniería, Tecnología y Matemáticas (también conocidas como materias CTIM). ¿Cuánto potencial en Honduras ha sido desperdiciado por la exclusión de adolescentes trabajadoras y talentosas como Seilyn y Alba de los campos de materias de las ciencias exactas?

Un estudio de la Universidad de Barcelona y de la Clark University calcula que las brechas ocupacionales de género en América Latina generan pérdidas de ingresos promedios del 14%[1]. En Honduras, las últimas estadísticas disponibles muestran que el 35,9% de los estudiantes de universidad en ciencias y el 37,4% de los estudiantes de universidad en ingeniería son mujeres[2]. Esta no es una tendencia exclusivamente hondureña, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), las mujeres en las economías desarrolladas tienen una mayor probabilidad de obtener títulos en salud y humanidades, pero tienen bajos niveles de representación en los campos de la  ciencia, la ingeniería, la tecnología y las matemáticas[3].

En ocasión del Día Internacional de la Niña, UNICEF Honduras alienta el Gobierno Hondureño a continuar capacitando y empoderando niñas como Seilyn y Alba para que se mantengan involucradas en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas en la escuela secundaria y en la universidad.

Participación de Niñas en el Bachillerato Técnico Profesional en Robotica

Alba y Seilyn, de 16 años, son  parte de las primeras generaciones de una nueva carrera nacional de informática con orientación en robótica para estudiantes de secundaria. Su colegio, el Instituto José Trinidad Reyes de San Pedro Sula, es uno de los primero colegios del país en ofrecer dicha carrera.

Seilyn y Alba coinciden en que aunque "la mayoría de la gente alrededor de nosotros cree que los hombres tienen la capacidad de construir e inventar, las niñas también podemos hacerlo, nosotras también tenemos la capacidad de crear, construir.” Seilyn, por otro lado dice no estar "de acuerdo que una carrera sea solo para los hombres cuando también las niñas tenemos la capacidad de poder desarrollar nuestros propios programas, sistemas y también nuestras propias estructuras de robot.

Seilyn también recuerda el escepticismo de sus conocidos al enterarse que quería estudiar robotica “decían que no tenía la capacidad de hacerlo. Tal vez porque no pueden valorar  de lo que soy capaz. Yo saco buenas notas, hay veces que tengo limitaciones económicas pero trato de dar lo mejor de mí para poder avanzar y poder graduarme.”

Cuando se le preguntó por qué eligió esta materia Alba respondió: "me gusta la robótica porque es una nueva carrera con mucho potencial para el futuro y creo que puedo lograr muchas cosas con la robótica". Seilyn, por otra parte, respondió que "le encantan los desafíos y la robótica es definitivamente un reto".

Pero, ¿qué es exactamente la robótica? Alba y Seilyn explican que "en robótica estudiamos la programación y la construcción de estructuras robóticas que pueden ayudar en una amplia gama de tareas. Utilizamos códigos de barras, códigos binarios, utilizamos la programación para crear estructuras que pueden funcionar de acuerdo a lo que programamos.”

Seilyn cuenta que “en el ámbito de la programación también trabajamos con un programa que se llama “lego mindstorm” y también trabajamos con otro que se llama “Open Roberta” que es una página web especializada en la programación de robots que se llama “java”.” Cuenta también que ha aprendido dos idiomas de programación: “ev3 y java”.

Seilyn y Alba también relatan los desafíos a los que se tienen que sobreponer. Seilyn dice que por lo que sabe su colonia “es un barrio bien peligroso, hay bastante delincuencia y presencia de maras. La mayoría de la gente prefiere quedarse en su casa en vez de salir a tomarse un licuado en la calle con el miedo que lo puedan asaltar o cosas peores.” Alba, por otro lado, cuenta que tiene que ayudar su mamá en la pulpería que manejan y de ahí cuando termina con esta actividad estudia dos o tres horas, dice que muy seguido se desvela para no quedarse atrás con su carrera.

Seilyn y Alba son niñas afortunadas y valientes. Afortunadas porque han encontrado un espacio protector, el Colegio José Trinidad Reyes, que les proporciona las condiciones para poder estudiar una carrera como robótica. Son valientes porque han logrado sobreponerse a prejuicios de género y condiciones económicas limitadas para aprender y superarse cada día.

En Honduras hay miles de niñas como Seilyn y Alba que solo esperan tener la oportunidad de estudiar lo que les apasiona. UNICEF Honduras anima, no solo las autoridades, sino  también a los papás, a las mamás y a todas las personas adultas a empoderar y a capacitar  a las niñas para que puedan hacer lo que les gusta y aportar de manera significativa al desarrollo de su país en áreas como la robótica.

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[1] Marc Teignier y David Cuberes “Aggregate Costs of Gender Gaps in the Labor Market: A Quantitative Estimate”, UB Economics Working Papers, E14/308 (2014)

[2] UNESCO Institute for Statistics, August 2015

[3] Organization for Economic Cooperation and Development “Education at a Glance, Education Indicators”  2013

 

 
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