El número de niños y niñas en necesidad de asistencia humanitaria en América Latina y el Caribe se ha más que triplicado este año, dice UNICEF

03 Diciembre 2020
Niño en un albergue
UNICEF/UN0367872/Cálix/AFP-Services
Alejandro (9 años), con una mascarilla puesta, en el albergue del complejo deportivo José Simon Azcona. Él y su madre fueron evacuados de su casa en el barrio Altos de Edín, en Tegucigalpa, debido a las lluvias que dejó el huracán Iota en el territorio hondureño.

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CIUDAD DE PANAMÁ, 3 de diciembre de 2020 - En América Latina y el Caribe, el número de niños que necesitan asistencia humanitaria se ha más que triplicado en solo un año, dijo hoy UNICEF al publicar el mayor llamamiento regional de fondos de emergencia de su historia.

Al menos 23,4 millones de niños y niñas necesitan asistencia humanitaria en toda la región, en comparación con solo 7 millones el año pasado. Este aumento se debe en gran medida a los devastadores impactos de la pandemia por COVID-19, los crecientes flujos migratorios y un aumento de los desastres naturales extremos exacerbados por el cambio climático, como huracanes y sequías. UNICEF está buscando urgentemente más de 500 millones de dólares para proporcionar asistencia vital a 17,4 millones de personas, incluidos 11,7 millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe el próximo año.

“América Latina y el Caribe está en el ojo no solo de una, sino de muchas tormentas al mismo tiempo este año”, dijo Jean Gough, Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe. “Huracanes más fuertes, mayores flujos migratorios y la pandemia por COVID-19 han dejado a millones de niños y niñas sin escolarización, sin protección, sin agua y sin vacunas. La región es hoy más desigual y más peligrosa para los niños y niñas que hace un año. Nunca antes se había visto a tantos niños y niñas afectados simultáneamente por múltiples emergencias en tantos países de América Latina y el Caribe”.

Los 36 países y territorios de la región se ven afectados por una o más emergencias por primera vez desde que hay registros. Con más de 12,5 millones de casos de COVID-19, América Latina y el Caribe es la región más afectada por la pandemia. Además, enfrenta uno de los confinamientos más prolongados del mundo y también sufre la mayor contracción de los últimos 100 años, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Además, millones de niños y niñas han salido de sus hogares en toda la región y necesitan desesperadamente protección, asistencia humanitaria y apoyo para su integración. Los dos grandes flujos migratorios, desde Venezuela y a través de Centroamérica y México, alcanzaron picos sin precedentes este año. Se estima que el próximo año, 4,3 millones de niños de Venezuela en los países de acogida y otros 6,8 millones de niños migrantes en México y Centroamérica necesitarán asistencia humanitaria.

Después de seis años consecutivos de contracción económica, la situación humanitaria en Venezuela continúa intensificándose. Unos 3,2 millones de niños y niñas en el interior del país y 4,3 millones de niños y niñas migrantes necesitan asistencia humanitaria con urgencia. Aproximadamente 2,3 millones de personas padecen inseguridad alimentaria. UNICEF busca 200 millones de dólares para llegar a casi 4 millones de personas, incluidos 2 millones de niños y niñas en el país.

En los últimos años, los países de América Latina y el Caribe han luchado contra huracanes, pero con una frecuencia e impacto cada vez mayores. El pasado mes de noviembre, países de Centroamérica fueron azotados por dos poderosos huracanes, Eta e Iota, en menos de 10 días. Junto con nuestros aliados, UNICEF está respondiendo a las necesidades de más de 646.000 personas, incluidos 327.000 niños, con suministros vitales y acceso a servicios en albergues y comunidades de las zonas más afectadas de Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

En Honduras, más de 3 millones de personas, incluyendo 1.1 millones de niñas y niños, han sido afectados por los huracanes Eta y Iota que golpearon Honduras el pasado mes de noviembre. 56,000 personas se encuentran en albergues, de las cuales al menos 21,000 son niños y niñas. El hacinamiento en albergues y centros comunales se convierte en una amenaza para el contagio del COVID-19, debido a que el distanciamiento físico no es factible en estas condiciones.

Los departamentos de Atlántida, Cortés, Santa Bárbara y Yoro constituyen casi el 70% de toda la población afectada. Se estima que unos 2.3 millones de hondureños requieren asistencia humanitaria. UNICEF está trabajando para apoyar la respuesta humanitaria y contribuye junto a otras cooperaciones en la reconstrucción del país y en asegurar el bienestar de la niñez.

Si no se toman medidas urgentes, la mayor parte de los avances logrados en la protección y promoción de los derechos del niño en las últimas décadas podrían perderse e incluso revertirse. El impacto económico de la pandemia ha empujado a millones de familias y sus hijos e hijas a la pobreza. Más de 123 millones de niños y niñas todavía están fuera del aula y han perdido más de cuatro veces más días escolares que los niños del resto del mundo. Casi 21 millones y 83 millones de personas carecen de acceso a agua potable y saneamiento básico, respectivamente. Ante esta terrible situación, existe el riesgo de que se pierda toda una generación.

“Por primera vez, los equipos de UNICEF están respondiendo a emergencias en todos los países de América Latina y el Caribe”, dijo Jean Gough. “El COVID-19, el cambio climático y la migración juntos, nos han convertido a cada uno de nosotros en 'bomberos' en una región donde los niños y niñas pueden verse atrapados en una situación humanitaria casi en cualquier lugar y en cualquier momento. Las necesidades humanitarias son inmediatas pero persistirán con el tiempo. Prepararse mejor para la próxima emergencia es fundamental. Ahora es nuestra oportunidad de crear soluciones resilientes y reconstruir una mejor América Latina y el Caribe, donde los niños y niñas estén seguros”.

En un entorno extremadamente volátil y sensible como el de América Latina y el Caribe, es fundamental adaptarse y responder a necesidades humanitarias inesperadas pero urgentes a medida que evolucionan. El riesgo es la razón por la que recaudar fondos flexibles y plurianuales es esencial para llegar rápidamente a todos los niños y niñas, en todas partes y en cualquier momento, en cada etapa de una emergencia humanitaria y sus secuelas. Con presencia en casi todos los países y territorios de América Latina y el Caribe, el trabajo de UNICEF va más allá de la asistencia humanitaria para salvar vidas para incluir la construcción de servicios sociales que responden a las situaciones de emergencia y mantienen la protección y el bienestar de los niños y niñas en el centro de su acción.

“Cuando una pandemia devastadora coincide con un conflicto, el cambio climático, los desastres y el desplazamiento, las consecuencias para los niños y niñas pueden ser catastróficas”, dijo la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore. “Hoy nos enfrentamos a una emergencia de derechos del niño en la que COVID-19 y otras crisis se combinan para privar a los niños y niñas de su salud y bienestar. Esta situación sin precedentes exige una respuesta igualmente sin precedentes. Instamos a nuestros donantes a que se unan a nosotros para que juntos podamos ayudar a los niños y niñas del mundo a superar estos tiempos más oscuros y evitar una generación perdida".

A nivel mundial, UNICEF hace un llamado por 6.400 millones de dólares para ayudar a 300 millones de personas, incluidos más de 190 millones de niños y niñas.


Enlace para donaciones: https://help.unicef.org/  


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Nota para los editores:

En 2021, trabajando junto a sus socios en América Latina y el Caribe, los objetivos de UNICEF incluyen:

  • 2 millones de niños y niñas recibiendo el conjunto mínimo de vacunas.
  • 1,3 millones de personas recibieron suministros y servicios críticos de agua, saneamiento e higiene.
  • 375.000 niños, niñas, adolescentes y mujeres que reciben servicios de respuesta a la violencia de género, incluidas intervenciones de mitigación y prevención de riesgos.
  • 1,7 millones de niños y niñas que acceden a la educación formal o no formal, incluido el aprendizaje temprano.
  • Al menos 91.500 hogares con transferencias de efectivo a través de un sistema gubernamental existente en el que UNICEF proporcionó asistencia técnica y financiación.
  • 15.000 niños y niñas no acompañados y separados se reunieron con su cuidador principal o se les proporcionó atención basada en la familia / servicios de atención alternativa.

 

Para obtener más información, póngase en contacto con:

Laurent Duvillier, Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, + 507 6169 9886,  lduvillier@unicef.org

Alfonso F. Reca, Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, +507 6941 2277,  afernandezreca@unicef.org

Contactos de prensa

Héctor Espinal
Especialista en Comunicación
UNICEF Honduras
Teléfono: +(504) 99923931
Correo electrónico: hespinal@unicef.org

Acerca de UNICEF

En UNICEF promovemos los derechos y el bienestar de todos los niños, niñas y adolescentes en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas que beneficien a todos los niños, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los más vulnerables y excluidos, en todo el mundo.

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