21 Enero 2020

¿Qué pasa? ¿qué hago?

Muchas niñas, niños y adolescentes guatemaltecos encuentran en la migración una posible solución para la subsistencia y búsqueda de oportunidades, para huir de situaciones de violencia y salvaguardar su vida o para intentar reunirse con sus padres en el país de destino, entre otras. La mayoría de ellos migra de forma irregular o no autorizada a Estados Unidos. El viaje es peligroso en todo el trayecto, ya que se ven expuestos desde robos y extorsiones, con la alta probabilidad de ser víctimas de violencia sexual, trata de personas y explotación, hasta sufrir graves accidentes, ser abandonados o morir. Aquellos que logran pasar la frontera de Estados Unidos pueden ser detenidos por la Policía de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) o el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés). Luego son trasladados a centros de procesamiento y albergues para establecer si necesitan alguna medida de protección especial y/o localizar a sus familias para iniciar un proceso de reunificación. En estas situaciones, los niños tienen muchas dudas sobre qué va a pasar y qué deben hacer. Desde que inician el viaje están en desventaja por la situación de desprotección y los riesgos en el trayecto. Existe un amplio desconocimiento sobre los procedimientos y pasos a seguir cuando son detenidos en Estados Unidos y las posibilidades de permanencia o deportación. Tampoco tienen información sobre sus derechos y la protección que deben recibir. El Ministerio de Relaciones Exteriores, a traves de su red consular, es la institución responsable de la protección y asistencia consular de las niñas, niños y adolescentes (en adelante niños) guatemaltecos migrantes fuera del territorio nacional. 
07 Noviembre 2018

Desarraigados en Centroamérica y México

En los países del norte de Centroamérica (El Salvador,Guatemala y Honduras) y en México la violencia relacionada con las maras, la delincuencia organizada, la extorsión, la pobreza y el acceso limitado a servicios sociales y a una educación de calidad forman parte de la vida diaria de millones de niños1. Cada día, las familias que se enfrentan a esas duras condiciones toman la difícil decisión de dejar sus hogares, comunidades y países para buscar seguridad y un futuro mejor. Algunos se desplazan por su país, pero otros van hacia el norte, a México o a los Estados Unidos. Sin embargo, muchas de las familias que intentan escapar de situaciones desesperadas hacen frente a numerosos problemas y traumas adicionales cuando atraviesan rutas migratorias irregulares. Esas familias se ven obligadas a emprender un viaje largo e incierto en el que se arriesgan a ser presa de tratantes u otros delincuentes, o a perderse en un paso de montaña o en el desierto mientras tratan de evitar a las autoridades. Muchos serán interceptados durante el desplazamiento o al llegar a su destino, donde podrán detenerlos y enviarlos de vuelta a sus países de origen. En ese caso, es muy probable que todos los factores que les obligaron a migrar (violencia, pobreza, falta de oportunidades, estigmatización, exclusión social y desplazamientos internos) se intensifiquen. El resultado final es, básicamente, un círculo de peligro y adversidad que vulnera el interés superior de los niños y los jóvenes a lo largo del ciclo de migración y deportación. En este informe de la Infancia en peligro se evalúan las causas estructurales de las migraciones irregulares procedentes del norte de Centroamérica y México, y se analizan las distintas dificultades y peligros a los que se enfrentan los niños migrantes y refugiados y sus familias durante los arduos procesos de migración y retorno. Además, con el fin de subrayar soluciones viables que puedan proteger la vida y el bienestar de los niños desarraigados, en el informe se han empleado datos probados y entrevistas con algunos de esos niños y sus familias (además de organizaciones no gubernamentales y aliados del gobierno).