20 Enero 2020

Creciendo en igualdad

Promover normas, roles y relaciones de género no discriminatorias, especialmente con los niños, niñas y adolescentes, es la clave para combatir los estereotipos de género y, por consiguiente, prevenir situaciones de desigualdad en el futuro. Los estereotipos de género son creencias que existen en todas las sociedades. Son opiniones y percepciones generalizadas acerca de atributos o características que hombres y mujeres, niños y niñas poseen o deberían poseer. Por lo tanto, se basan en nomas sociales y culturales y no en factores biológicos. Por estar basados en percepciones, los estereotipos pueden imponer obstáculos y hasta causar daño a otras personas. Al mismo tiempo, los estereotipos pueden tener un efecto negativo ya que no se basan en evidencias de competencias sino en prejuicios sobre algunos grupos de personas. Por ejemplo, se puede pensar que los varones afrodescendientes son menos inteligentes y más violentos mientras que se puede pensar que las niñas indígenas son sumisas. A pesar de ello, los estereotipos no son rígidos y pueden cambiar, lo han hecho a lo largo del tiempo. En las próximas páginas vamos a presentar algunos conceptos fundamentales que nos ayudarán a entender los estereotipos de género, cuál es su impacto en niños, niñas y adolescentes y las posibilidades que tenemos para fomentar actitudes y comportamientos más igualitarios en nuestra vida diaria. Estos consejos están orientados a madres, padres, tutores y educadores en el ámbito escolar y no escolar, y a todas aquellas personas interesadas en que niñas, niños y adolescentes crezcan y se desarrollen en igualdad.