Una mente activa para una vida más plena

Centros de estimulación oportuna

Francisco Javier Figueroa
familia en un centro de estimulacion oportuna
UNICEF/GUA2017/Francisco Javier Figueroa
04 Diciembre 2018

Paquí es una comunidad de Totonicapán. Cuenta con el llamado Centro de Estimulación Oportuna, para ayudar a incrementar el desarrollo intelectual, emocional y físico de niñas y niños a través de métodos y prácticas lúdicas y socioeducativas. También, enseña a las madres y padres de familia nuevas formas de estimulación y convivencia con sus hijos para que puedan replicarlas en su casa.

El desarrollo en la primera infancia, desde el embarazo hasta los ocho años de edad, es crucial para que cada niña y niño alcance todo su potencial.

En Guatemala, uno de cada dos niños menores de cinco años padece de desnutrición crónica, lo que afecta su desarrollo cognitivo. Prácticamente no existen programas de estimulación temprana y la cobertura de educación pre escolar es de menos del 50%.

Leslie Tzul es una joven de 20 años de edad, con dos hijos de 3 años y medio y un año y cinco meses respectivamente, originaria de la comunidad de Paquí. Pero sus niños al igual que otros de esta localidad, están teniendo una oportunidad que sus padres no tuvieron cuando eran pequeños, en los llamados Centros de Estimulación Oportuna. Leslie comenta que estos Centros son importantes, ya que les ayudan en el desarrollo de sus hijos, tanto en el aspecto intelectual como socioafectivo.

 

“nosotros también nos educamos con los niños porque a veces en nuestra casa no tenemos tiempo para ellos, los dejamos jugando solos, no sabemos lo que hacen. En los Centros tenemos una hora para jugar, para que ellos pinten, una hora especial para nuestros hijos: acá los niños se vienen a divertir y nosotros compartimos con ellos también”.

Leslie

Leslie cuenta que ella comenzó a asistir al Centro cuando su primer hijo tenía 2 años y estaba embarazada del segundo. Sobre los beneficios que le ha proporcionado el Centro Leslie dice que su hijo mayor era muy tímido, le costaba la convivencia con otros niños y personas en general y no participaba mucho. Ahora, gracias a las terapias recibidas en el Centro, es mucho más sociable y ya participa en los juegos con sus compañeros. Con respecto a su hijo menor, agrega que en el Centro le enseñaron a estimularlo, a hablarle desde que él estaba en su vientre y luego cuando nació, le dijeron como masajearlo para relajarlo y hacer ejercicios para que supiera gatear y luego caminar, lo que hizo bastante rápido. Leslie replica estas enseñanzas y prácticas en su casa y siente que son un gran avance, ya que cuando ella era niña estos Centros no existían.

niños en centro de estumulación oportuna
UNICEF/GUA2017/Francisco Javier Figueroa

Leslie está feliz de ver los avances en sus hijos, al observarlos jugar y aprender cada día nuevas destrezas, piensa en lo que ella no tuvo cuando niña pero a la vez, agradece el desarrollo que ellos tendrán y en lo que esto los ayudará en los retos por venir.

Natalie de 10 años de edad, acompaña a su mamá y su hermano de 4 años a este Centro. Dice “el Centro me parece muy bonito ya que mi hermano juega, hace gimnasia, le enseñan las letras, a él no le gusta ir a la escuela pero si le gusta venir acá, viene muy contento”

Natalie dice que ella no tuvo la oportunidad de asistir a este Centro cuando era más pequeña, pero que le hubiera gustado hacerlo ya que ve como su hermano se divierte y aprende.

UNICEF y sus aliados promueven políticas y programas de atención a la primera infancia e implementan modelos innovadores para llevar a escala. Entre estas nuevas modalidades, UNICEF promueve los Centros de Estimulación Oportuna a nivel comunitario para apoyar el desarrollo de los niños y para mejorar el conocimiento y las prácticas de los padres en el cuidado de sus hijos.

niños inflan globos en centro de estimulación oportuna
UNICEF/GUA2017/Francisco Javier Figueroa

Cada vez que una niña y un niño desarrollan todo su potencial, hay esperanza