Los niños y el brote de ébola en la República Democrática del Congo: cuatro cosas que debes saber

Por qué los efectos en los niños durarán más que el propio brote

Por Leah Selim
Una niña lava su mano en un balde, República Democrática del Congo
UNICEF/UN0211679/Naftalin

06 Junio 2018

Cerca de 500.000 niños que viven cerca de la zona donde se produjo último brote del virus del ébola en la República Democrática del Congo se enfrentan al peligro mortal de la infección, así como al miedo de perder a sus padres y a otros seres queridos. El brote, que es el noveno en la historia del país, se encuentra aislado en la provincia de Equateur, al noroeste.

El virus lleva presente muchos años en la República Democrática del Congo. Debe su nombre a un río del país, el Ébola, que se encuentra cerca de la aldea donde se registró el primer caso en 1976. Se propaga principalmente por el contacto con los fluidos corporales de personas infectadas, y mata a casi la mitad de las personas a las que infecta.

Desde que comenzó el brote, se han registrado un total de 53 posibles casos y 25 muertes (desde el 30 de mayo de 2018). Mientras UNICEF y sus aliados trabajan para contener este virus mortal, te contamos cuatro cosas que debes saber sobre el efecto que tiene en los niños:

 

1. Los niños son uno de los grupos a los que más afecta el virus

El brote del ébola de 2014-2016 en África Occidental fue el peor de la historia, ya que causó más muertes que todos los demás brotes juntos. Casi una quinta parte de las personas afectadas fueron niños. Las tasas de mortalidad son especialmente altas entre los niños infectados: para los menores de un año, ascienden hasta nada menos que un 95%.

 

Los niños se alinean para lavarse las manos, República Democrática del Congo
UNICEF/UN0211678/Naftalin
 

2. Los efectos que tiene en los niños no son solo físicos

Las cicatrices emocionales del ébola pueden tardar años en sanar. Más de 30.000 niños perdieron a uno de sus progenitores o incluso a los dos durante el brote de 2014-2016, y muchos otros vieron morir a un ser querido. En algunas comunidades, el miedo al ébola es más fuerte que los lazos familiares y esto puede causar que personas que hayan sobrevivido a la enfermedad rechacen a niños de su familia. La estigmatización puede ser devastadora para niños que ya de por sí encuentran difícil enfrentarse a terribles dificultades y pérdidas.

Pero hay más efectos invisibles.  En Liberia, más de 70.000 niños no existían oficialmente porque sus nacimientos no se registraron durante el brote de ébola de 2014-2016. Dado que no había constancia de sus nacimientos, podían llegar a verse privados de servicios fundamentales como la matrícula de la escuela, el acceso a servicios sociales y médicos y protección.

La experiencia de brotes anteriores ha demostrado que cuando logramos que las comunidades participen en los esfuerzos de prevención, aumentan las posibilidades de contener la enfermedad

Gianfranco Rotigliano, Representante de UNICEF en la República Democrática del Congo

3. Los niños forman una parte esencial de la respuesta

Una de las lecciones más importantes que aprendimos en el brote de ébola de 2014-2016 fue el papel fundamental de las comunidades. En la República Democrática del Congo, médicos, trabajadores de la salud, dirigentes religiosos, periodistas y emisoras locales de radio desempeñan un papel importante en la labor de concienciación para identificar los primeros síntomas y conocer opciones de tratamiento temprano.

Los niños también tienen un papel fundamental. En las escuelas, los niños aprenden a protegerse del ébola lavándose las manos y evitando contactos innecesarios. Después, hablan con sus familias y sus vecinos de lo que han aprendido y, con ello, refuerzan la labor de concienciación que ya se está llevando a cabo en la comunidad.

4. UNICEF está sobre el terreno atendiendo a las familias que se encuentran en peligro

Desde que comenzó el brote, UNICEF y sus aliados han llegado a más de 300.000 personas para darles información esencial para su vida sobre cómo evitar el contacto con el virus mortal.

Los niños son la prioridad de nuestra respuesta, y estamos aumentando los esfuerzos de prevención en las escuelas de todas las zonas afectadas. Entre otras medidas, estamos instalando puntos para el lavado de manos en más de 270 escuelas y promoviendo actividades para concienciar a más de 13.000 niños.

UNICEF cuenta con dos comités de protección para los niños a fin de ayudar a los niños y familias afectadas. Los comités coordinan el asesoramiento y proporcionan kits de apoyo psicosocial que contienen tejidos, utensilios de cocina, ropa, jabón, mantas, cubos, mosquiteros y comida. También están trabajando para crear una red para ayudar a los niños cuyas familias se hayan visto afectadas por el ébola.

Hasta la fecha, UNICEF ha enviado más de 80 toneladas de suministros con jabón, lonas impermeables, generadores, tabletas de purificación, cubos y cloro para ayudar en las actividades de agua, saneamiento e higiene.