Todos los niños aprenden

Todos los días, mil millones de niños van a la escuela, pero todavía hay muchos que se quedan al margen

En un día cualquiera, más de 1.000 millones de niños de todo el mundo van a la escuela. Van allí a aprender; pero con demasiada frecuencia, eso no sucede.

Para muchos niños, aprender resulta difícil debido a la discriminación, el acoso, las instalaciones sanitarias precarias, el estado ruinoso de los edificios o las aulas improvisadas. Otros acuden a la escuela demasiado hambrientos o enfermos, o demasiado agotados por el trabajo o las tareas domésticas, para poder beneficiarse de las clases.


Las crisis de aprendizaje en cifras:

Se estima que 617 millones de niños y adolescentes en todo el mundo no logran alcanzar un nivel mínimo de competencia en lectura y matemáticas. Esta cifra incluye:

Niños sentados en grupo en las mesas aprenden a dibujar.

387 millones de niños en edad de cursar la enseñanza primaria (de 6 a 11 años, aproximadamente), de los que 262 millones asisten a la escuela.

Una niña pequeña sonríe y monta en bicicleta.

230 millones de adolescentes en edad de cursar el primer ciclo de secundaria (de 12 a 14 años, aproximadamente), de los que 137 millones ya están escolarizados.

¿Quiénes son los niños que se ven excluidos de la educación?

Los niños que tienen discapacidades, que hablan lenguas minoritarias o que están expuestos a la violencia, el maltrato y la privación durante las crisis humanitarias son los que no reciben educación. En algunos países, el género también constituye un factor determinante en el rendimiento escolar de los niños.

Aunque estos niños marginados vayan a la escuela, siguen teniendo que afrontar desigualdades en el aprendizaje. Por ejemplo, los niños del 20% de los hogares más ricos tienen muchas más probabilidades de adquirir nociones básicas de lectura que los de los más pobres.

Aprender tiene sus recompensas: un año adicional de educación de calidad puede incrementar los ingresos de una persona en un 10%. Sin embargo, los niños más marginados son los que menos educación reciben.

Alumnos sonrientes sentados en sus pupitres.
UNICEF/UN0208033/DEJONGH
Un grupo de alumnos de una escuela primaria en Gonzagueville, un barrio de Abiyán, la capital de Côte d'Ivoire.

La labor de UNICEF

UNICEF se compromete a garantizar una educación de calidad segura y basada en los derechos para todos los niños, independientemente de sus circunstancias.  

Trabajamos para identificar las barreras que causan el mal rendimiento y colaboramos con los gobiernos, los asociados y las comunidades para eliminarlas y proporcionar una educación de calidad a los niños.

Una educación de calidad es aquella que prepara a los niños para rendir bien en la escuela, realizar un trabajo productivo, cuidar de sí mismos, llevar una vida satisfactoria y contribuir a sus comunidades y sociedades.

Nuestra forma de medir el aprendizaje es mediante evaluaciones. Si está bien diseñada, una evaluación sirve para varios propósitos clave: determinar si cada estudiante está aprendiendo, efectuar un seguimiento de los progresos de los países hacia la consecución de los objetivos de aprendizaje, identificar las necesidades específicas de los niños y revelar las disparidades entre regiones y grupos de población.


Conoce sobre la Escuelas Amigas de la Infancia de UNICEF, un enfoque holístico que pretende establecer entornos seguros, saludables y enriquecedores que faciliten el aprendizaje de los niños, de modo que cada uno de ellos pueda alcanzar su pleno potencial.