La educación en situaciones de emergencia

Con el aumento de la cantidad y duración de las crisis mundiales, los niños necesitan una educación para su futuro

Las guerras, los conflictos y los desastres naturales afectan a todos los niños; de hecho, son estos quienes más sufren. En los países afectados por situaciones de emergencia, los niños suelen perder sus hogares, a familiares y amigos, su seguridad y su rutina.

Sin acceso a la educación, corren el riesgo de perder también su futuro.

Durante los últimos 50 años, el mundo ha presenciado un número creciente de crisis derivadas de conflictos, desastres naturales y epidemias. Y lo que es peor: muchas crisis se prolongan en el tiempo, abarcando infancias enteras y perpetuándose durante generaciones. Cuando estas afectan a la educación, no solo socavan el bienestar actual de los niños, sino que también pone en peligro su futuro, y el de sus sociedades.

Un grupo de niños con camiseta blanca estudian en sus pupitres.
UNICEF/UN033686/Arcos
En Tabuga, Manabi (Ecuador), estudian alrededor de 285 niños. Tras el terremoto de 2016, estos alumnos pueden continuar sus estudios en tiendas instaladas por UNICEF.

 

Estas son las cifras de la educación en situaciones de emergencia:

 

Uno de cada 4 niños no escolarizados de todo el mundo vive en países afectados por crisis.
En 35 países afectados por crisis, las emergencias humanitarias y las crisis prolongadas interrumpieron la educación de 75 millones de niños de entre 3 y 18 años.
Más de 17 millones de niños en edad escolar que viven en dichos países son refugiados y están desplazados dentro o fuera de sus fronteras, y de ellos solo la mitad asiste a la escuela primaria, mientras que menos de una cuarta parte cursa la enseñanza secundaria.
En el caso de los niños que asisten a la escuela en situaciones de emergencia, la calidad de la educación puede ser baja, con una media de 70 alumnos por profesor, y además estos últimos no siempre están cualificados.
En los lugares afectados por conflictos, las niñas tienen 2,5 veces más probabilidades de no estar escolarizadas que los niños.

 

Durante las crisis, la educación es el sustento de los niños

Para los niños que viven en situaciones de emergencia, la educación es vital. Las escuelas proporcionan a los niños estabilidad y estructura para ayudarles a afrontar el trauma que han sufrido. Las escuelas pueden proteger a los niños de los peligros físicos que los rodean, como el maltrato, la explotación y el reclutamiento en grupos armados. En muchos casos, también les proporcionan otros elementos vitales, como alimentos, agua, saneamiento y salud.

Los padres e hijos afectados por crisis mencionan sistemáticamente la educación como una de sus principales prioridades. Ello se debe a que, cuando los niños reciben una educación a pesar de las circunstancias, toda la sociedad se beneficia: la educación puede estimular el crecimiento económico, y reducir la pobreza y las desigualdades. Además, la educación contribuye a restablecer la paz y la estabilidad.

Pese a los enormes beneficios que aporta a los niños, la educación suele ser el primer servicio que se suspende y el último que se restablece en las comunidades afectadas por crisis.

La educación representa menos del 2% de la ayuda humanitaria total.

Pero la financiación no es lo único que escasea: no hay suficiente personal formado para satisfacer las necesidades educativas de los niños en las situaciones de emergencia, ni suficientes datos para realizar un análisis preciso de la situación, ni suficiente coordinación entre todos los agentes implicados en la respuesta humanitaria.

Una niña de pie junto a un edificio bombardeado.
UNICEF/UN0207775/Samoilova
Anna, de 12 años, frente a la cafetería de la escuela, arrasada por un bombardeo en 2014. El bombardeo dañó también el gimnasio y las cocinas, que ahora requieren una renovación completa.

 

La labor de UNICEF durante las situaciones de emergencia

UNICEF trabaja para proporcionar una educación ininterrumpida a todos los niños y niñas afectados por crisis humanitarias.

Trabajamos para facilitar espacios de aprendizaje que sean seguros, accesibles, adecuados para los niños y equipados con instalaciones de agua y saneamiento. Trabajamos para garantizar que, mientras asisten a la escuela, los niños puedan aprender a pesar de sus circunstancias. Proporcionamos formación y materiales de aprendizaje a los profesores. Ayudamos a los niños a desarrollar aptitudes para afrontar los desastres y reducir su exposición al riesgo. Trabajamos con los profesores, los padres y la comunidad para garantizar que los niños reciben el cuidado y el amor que necesitan en esas circunstancias. Colaboramos con los gobiernos para incluir programas de reducción del riesgo de desastres en su planificación.

En UNICEF defendemos firmemente el derecho a una educación y la protección de la educación.

Reivindicamos entornos de aprendizaje protectores y apoyamos a los gobiernos para que respalden y apliquen la Declaración sobre Escuelas Seguras y las Directrices para Prevenir el Uso Militar de Escuelas y Universidades durante Conflictos Armados.

Realizamos una gran parte de nuestra labor con ayuda de alianzas mundiales y nacionales. Aquí puede leer más sobre la alianza de UNICEF con la iniciativa La Educación No Puede Esperar.

Un grupo de niños se arremolinan alegres alrededor de una mesa de su aula.
UNICEF/UN0218546/Harris
Los alumnos de la Escuela de Primaria St Luke’s de Pointe Michel (Dominica) disfrutan de sus lecciones en un espacio provisional. Tras los daños causados por el huracán María en el 90% de los edificios escolares en 2017, el sector de la educación ha vuelto prácticamente a la normalidad.

 

Educación para la Paz

“Educación para la Paz” es una iniciativa mundial de educación y promoción para desarrollar la cohesión social, la resiliencia y la seguridad reforzando políticas y prácticas educativas en contextos afectados por conflictos. Esta iniciativa es una alianza entre UNICEF, el Gobierno de los Países Bajos, los gobiernos de otros 14 países y otros colaboradores clave. 

Educación para la Paz trabaja para:

  • Aumentar la presencia de la educación en la ejecución, el análisis y las políticas para consolidar la paz y reducir conflictos.
  • Intensificar la capacidad institucional para impartir una educación que se adapte a situaciones de conflicto. 
  • Formar a niños, padres, profesores y otros garantes de derechos para prevenir, reducir y afrontar los conflictos y promover la paz. 
  • Ampliar el acceso a una educación de calidad, pertinente y sensible a conflictos que contribuya a consolidar la paz. 
  • Contribuir a la generación y el uso de pruebas y conocimientos en políticas y programaciones relacionadas con la educación, el conflicto y la consolidación de la paz.

En todo el mundo, han participado un total de 14 países.

 


Boletín informativo de Educación para la Paz: inglés | francés


Para consultar más recursos de UNICEF en materia de Consolidación de la Paz, Educación y Promoción, visita el sitio web de USAID ECCN.