Iniciativa Spotlight aporta herramientas para mejorar prácticas de crianza no violentas

La metodología “También Soy Persona” para mejorar el diálogo entre madres, padres y adolescentes llegó en un momento de cambio en las interacciones sociales de los adolescentes debido a las medidas de distanciamiento social y el cierre de escuelas.

UNICEF El Salvador
Nancy, educadora y madre de un adolescentes, trabaja con niñas y niños que han sido catalogados de rebeldes porque no quieren hacer la tarea con sus padres y tienen un mal comportamiento en el entorno familiar.
UNICEF/Mauricio Martínez
22 Febrero 2021

San Miguel, 22 de febrero de 2021.  Desde su experiencia como madre y tutora académica de niñas, niños y adolescentes, Nancy Orellana afirma que la responsabilidad de educar a una hija o hijo no es tarea fácil: “No existen guías didácticas para ser una buena madre y hay que buscar las herramientas necesarias para educar mejor a nuestros hijos”.

Durante esa búsqueda recibió la invitación de participar en la capacitación virtual del programa “También Soy Persona” dirigido a madres, padres y personas cuidadoras de adolescentes.

Marta Navarro, Oficial de Educación de UNICEF sostiene que la metodología está enfocada en mejorar las interacciones familiares y sociales de quienes participan: “sabemos que el 52% de niñas, niños y adolescentes entre 1 a 14 años han recibido disciplina violenta (ENS-MICS 2014). La metodología “También soy persona” dota de herramientas para que madres, padres y personas cuidadoras mejoren su relación con los adolescentes y tengan puntos de partida para transformar las practicas familiares”.

El objetivo es producir un cambio de comportamiento en las madres, padres y personas cuidadoras para que utilicen pautas de crianza respetuosas, que promuevan el uso de una comunicación afectiva y emocional en las familias.

Nancy se dedica de manera empírica a brindar apoyo académico a niñas, niños y adolescentes de escasos recursos económicos que necesitan atención y tiempo de calidad.

“Desde hace tres años empecé a trabajar apoyando a las madres de mi comunidad, son mujeres que no pueden hacer las tareas escolares con sus hijos porque deben salir a trabajar o que no saben leer ni escribir, ellas me pagan un dólar por cada visita”, agrega.

Nancy, madre y educadora, se dedica de manera empírica a brindar apoyo académico a niñas, niños y adolescentes de escasos recursos económicos que necesitan atención y tiempo de calidad.

En la mayoría de los casos, Nancy trabaja con niñas y niños que han sido catalogados de rebeldes porque no quieren hacer la tarea con sus padres y tienen un mal comportamiento en el entorno familiar.

La educadora comenta que las madres le preguntan de manera recurrente ¿cómo hace para tener paciencia? Señala que uno de los aprendizajes que ha ganado en el programa También Soy Persona es desarrollar más paciencia en la relación con su hijo adolescente y en su trabajo.

 “Como madre de un adolescente, la capacitación me ha servido mucho, ahora cuando mi hijo me entrega sus notas lo recompenso con algún estimulo, conversamos sobre buenos recuerdos de su infancia, vemos películas con su abuela y he logrado controlar mis enojos”, explica.

Antes reconoce que se alteraba cuando su hijo no entregaba las tareas escolares a tiempo y ahora espera que el enojo pase para “conversar y volver a empezar”.

“Para mi este programa ha sido como un apoyo moral que necesitamos los madres, padres y tutores para educar a nuestros hijos, porque uno sufre de estrés por varias razones”, afirma la educadora.

En la actualidad atiende alrededor de diez niños, niñas y adolescentes que oscilan entre los 7 y 14 años: “creo que los adolescentes quisieran encontrar en las familias más comprensión, mejor comunicación y confianza”.

Nancy, educadora y madre de un adolescentes, trabaja con niñas y niños que han sido catalogados de rebeldes porque no quieren hacer la tarea con sus padres y tienen un mal comportamiento en el entorno familiar.

Su hijo, Fredi Orellana, de 14 años, piensa que el programa También Soy Persona ha servido en su hogar para “continuar la vida sin tantos problemas”. “Siempre he sido caballeroso y siento que tener una buena relación con mi familia es una buena recompensa, mi abuela y mi mamá significan mucho para mí porque son un referente para relacionarme con las niñas de mi edad”.

Desde el enfoque de género, el programa plantea que la crianza de hijas e hijos es una responsabilidad compartida que no corresponde únicamente a la madre.

En este sentido, Marta Navarro destaca que impulsar  “También Soy Persona”, en el marco de la Iniciativa Spotlight, ha sido una oportunidad para promover un cambio de actitudes sobre los roles y tradiciones sexistas que persisten en las comunidades en cuanto al cuidado: “Se trata de sensibilizar sobre la corresponsabilidad de madres y padres en el cuidado de niñas, niños y adolescentes, así como generar una red de apoyo en la comunidad para ejercer una crianza positiva y fortalecer la autoestima de aquellas personas -mayoritariamente mujeres- que asumen este rol”.

Desde 2006, UNICEF  apoya al ISNA en la adaptación y expansión de la metodología “También Soy Persona”, con el apoyo de la Iniciativa Spotlight se ha hecho una revisión con un enfoque de género y se ha adaptado para familias con adolescentes.