17 Agosto 2022

Cuento «El poder del plato multicolor»

En muchas países de América Latina y el Caribe, cada vez más niños y niñas tienen sobrepeso y obesidad. Esto repercute en su salud en el presente y en el futuro, porque aumenta la posibilidad de que padezcan enfermedades  como la diabetes, la hipertensión y otras que afectan el corazón y el cerebro. Al mismo tiempo, muchos de estos niños tienen falta de nutrientes que necesitan para crecer mejor y aprender más. Cada vez más los adultos estamos comiendo y tomando productos con exceso de azúcar, grasas y sal y menos alimentos naturales. Estos cambios en la forma de comer influyen directamente en cómo aprenden a alimentarse los más pequeños y lo que prefieren cada día. Las frutas y verduras, además de ser coloridas y sabrosas, están repletas de nutrientes muy valiosos que ofrece la naturaleza. Jamás podrán ser imitadas por los productos procesados como jugos de caja, polvo para preparar jugos, refrescos, gelatinas, postres saborizados, sopas en polvo o papas prefritas.  Elegir las frutas y verduras de estación, ofrecerlas en diversas preparaciones, así como darlas a probar en varias oportunidades o participar a los niños en las compras los ayuda a que cada día las acepten y disfruten más. La infancia es una oportunidad única para que los niños desarrollen preferencias por los alimentos naturales. Lo que comemos y tomamos durante los primeros años de la niñez modela las comidas que nos van a gustar a lo largo de la vida.
16 Octubre 2019

El Estado De La Seguridad Alimentaria Y La Nutrición En El Mundo (SOFI) 2019

Hace dos años, se transformó este informe anual a fin de satisfacer las necesidades de una nueva era en el seguimiento de los progresos realizados con respecto al logro de un mundo libre de hambre y malnutrición, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Específicamente, a partir de 2017, el informe comenzó a realizar un seguimiento de los progresos sobre las metas relativas a erradicar el hambre y asegurar el acceso de todas las personas a los alimentos (Meta 2.1 de los ODS) y eliminar todas las formas de malnutrición (Meta 2.2 de los ODS). Dada la ampliación del alcance para incluir un enfoque centrado en la nutrición, se cambió el título del informe a El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, y el UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se unieron a la asociación tradicional de la FAO, el FIDA y el PMA para su preparación. A fin de brindar una mejor orientación acerca de cómo hacer frente a los retos que planteaba un mundo en evolución, el informe también se amplió con miras a incluir un análisis temático en profundidad de los factores y causas subyacentes que impulsan las tendencias de seguridad alimentaria y nutrición observadas y vincular los progresos realizados para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición con otros ODS. Tradicionalmente, este informe ha realizado un seguimiento del hambre mundial utilizando la prevalencia de la subalimentación, uno de los indicadores utilizados para hacer un seguimiento de los progresos mundiales hacia la consecución de la Meta 2.1 de los ODS. Este año, el informe va un paso más allá e informa, por primera vez, acerca de otro de los indicadores del marco de seguimiento mundial de los ODS: la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave según la escala de experiencia de inseguridad alimentaria (FIES). La Agenda 2030, mediante la inclusión de este indicador, reconoce que la inseguridad alimentaria es más que solo hambre. La meta del hambre cero tiene la finalidad no solo de “erradicar el hambre” sino también de “asegurar el acceso de todas las personas [...] a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año”  (Meta 2.1 de los ODS) y de “poner fin a todas las formas de malnutrición” (Meta 2.2 de los ODS). Afortunadamente, las herramientas de recopilación de datos y medición evolucionan rápidamente para poder hacer frente a las dificultades que presentan la nueva agenda y este informe, que ahora incluye este nuevo indicador sobre la inseguridad alimentaria. El informe refleja por ende un enfoque más amplio del seguimiento de los progresos hacia la eliminación del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición y de la comprensión de las interrelaciones entre ellos.
15 Octubre 2019

El Sabor del Crecer Sano

Para niñas, niños y adolescentes, la cocina es un laboratorio para la experimentación con tantas posibilidades como las que podría tener un científico con sus tubos de ensayo: allí es posible hacer mezclas sorpresivas y, entre cacerolas y ollas, permitir que la magia suceda. Los sabores se transforman cuando se fusionan, las masas se convierten en panes o tortas gracias al calor, las formas cambian cuando se someten a procesos de cocción, horneado o asado, y hay tanto gusto como risas, goce y descubrimiento. Cocinar es entrar en un territorio que permite la exploración sensorial y generar vínculos con los alimentos cuyos efectos pueden durar toda la vida. De hecho, pocos lazos son más emocionales en la vida de un ser humano que los de la comida, porque además de estar vinculados a recuerdos de infancia se convierten con el paso del tiempo en parte de la identidad de cada persona.  Buena parte de los alimentos que consumen los niños, las niñas, y los adolescentes de hoy marcarán significativamente su memoria del mañana. Actos como hundir las manos en un cuenco de lentejas secas, acariciar el lomo de las berenjenas recién cortadas, ver el rojo intenso de un pimiento, recoger una fruta cuando apenas cae del árbol, oír el llamado a comer su almuerzo favorito o ver el proceso de preparación de un alimento, lo reconectan con lo mejor de sí. Con la idea de que cocinar sea tanto un ritual como una celebración, una fiesta que estreche los vínculos familiares, permita la integración, reconozca el legado de culturas y tradiciones milenarias y recobre el goce de innovar, UNICEF presenta este libro, creado para contribuir a estrechar en familia el vínculo con el origen de los productos. Acercarse a los alimentos y transformarlos ayuda a fomentar una mejor alimentación de los niños, las niñas y los adolescentes de nuestra región.   Cuando ellos prueben las recetas, compartidas por los generosos chefs que participaron en este libro y sepan que sus manos son capaces de convertir productos vivos en preparaciones propias que, con fortuna, puede cambiar su relación con los alimentos, entenderán que cocinar es un símbolo de creación, un centro de investigación, un laboratorio de exploración y un lugar de aprendizaje extraordinario.
15 Octubre 2019

Estado Mundial de la Infancia 2019

En un momento en que uno de cada tres niños no recibe la nutrición que necesita para crecer bien, el Estado Mundial de la Infancia 2019 examina la situación hoy en día de la malnutrición infantil. Cada vez más, las comunidades se enfrentan a una triple carga de malnutrición: a pesar de los progresos, 149 millones de niños menores de 5 años siguen sufriendo de retraso en el crecimiento y casi 50 millones de emaciación; cientos de millones de niños y mujeres sufren el hambre oculta, la carencia de vitaminas y minerales; y las tasas de sobrepeso están aumentando rápidamente. En el siglo XXI, la malnutrición infantil debe entenderse como parte de un contexto en el que se producen cambios muy rápidos, como el crecimiento de las poblaciones urbanas y la globalización de los sistemas alimentarios, y que está dando lugar a un aumento de la disponibilidad de alimentos ricos en calorías, pero pobres en nutrientes. La malnutrición perjudica profundamente el crecimiento y el desarrollo de los niños. Si no tenemos en cuenta este problema, los niños y las sociedades tendrán dificultades para alcanzar su pleno potencial. Este desafío sólo puede superarse abordando la malnutrición en todas las etapas de la vida del niño y dando prioridad a las necesidades nutricionales específicas de los niños en los sistemas alimentarios y en los sistemas de apoyo de salud, agua y saneamiento, educación y protección social.