Una adolescencia interrumpida

«Si yo no me hubiese casado a los 16 años, ya sería una profesional»

Scarlett Rodríguez
Historia de una adolescencia interrumpida - Foto
UNICEF República Dominicana/Scarlett Rodríguez
26 Enero 2021

Mirna, una adolescente que vive en Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste ─ relata su historia de vida y reflexiona sobre las decisiones que tomó hace tres años. Estas decisiones la llevaron a que hoy, con apenas 19 años, tenga dos hijos y este unida a un hombre que le lleva casi 20 años.

He tenido que pasar mucho trabajo para echar para adelante, porque salí embarazada a temprana edad. A los 17 tuve mi primer bebé y ya voy por el segundo que tuve hace dos meses.

A pesar de que ella agradece a Dios por sus hijos, confiesa que no quería ser madre tan joven. Su madre también tuvo su primer hijo ─el hermano mayor de Mirna─ cuando tenía 17 años de edad. “Mi mamá trabajaba limpiando baños y me crió sola con mi abuela. A mi papá lo mataron cuando yo era bebe y no pudo declararme… por eso solo tengo un apellido”.


Una adolescente “casada”

Mirna, con una sonrisa inocente, recuerda cómo conoció a su pareja, hace tres años, quien actualmente tiene 38 años de edad y es el padre de sus hijos. “Nos conocimos frente al colmado por una prima mía, y al principio éramos amigos. Fuimos queriéndonos y después me mudé con él. Luego de un año viviendo juntos, quedé embarazada”.

Mientras hablaba, su sonrisa cambió y su mirada se desvió de repente ─como si se avergonzara de lo que tenía por decir─ “Yo no quería quedar embarazada porque éramos muy nuevos, pero él no tenía hijos y me decía que quería tener hijos y que si me iba con él me iba a tratar a bien y que no pasaría trabajo”, enfatizó Mirna. “Con el segundo bebé, para mí, esa pastilla no me probaba. No planeaba quedar embarazada otra vez, tan rápido, porque quería terminar la escuela y tomar cursos. Yo de verdad no quería, de verdad que no…”.

Mi familia no quería que tuviera el bebé, pero yo tenía que echar para adelante porque ya estaba embarazada. No me llevé de lo que decían, aunque me metían miedo.

Mirna señala que es común en su comunidad que las niñas y adolescentes se “casen” temprano.

Asegura que lo más difícil de haberse unido siendo aún adolescente, es vivir en escasas condiciones y dependiendo de otras personas, ya que su sueño es tener una casa propia donde sus hijos puedan permanecer y no estar “arrimados”. El cuarto en el que vive, pertenece a una casa compartida con la madrastra de su pareja, cuatro hermanas y un hermano con quienes Mirna no suele compartir mucho.

Al referirse a su pareja, explica que: “Él llegó hasta tercero de bachiller y se puso a bregar con cosas antes de yo conocerlo”. Luego, refiriéndose su relación con él, agregó que: “Él me trata bien, pero es muy celoso, yo trato de manejarlo, porque no quiero criar a mis hijos sola. Ya con dos niños no es igual si no tienes a nadie. Hay que pensar en los niños”.

Actualmente, Mirna se dedica a cuidar sus dos hijos y a realizar los oficios del hogar, como limpiar y cocinar. Ha intentado varias veces terminar sus estudios, pero dice que no ha sido fácil.  El año pasado asistía a la escuela los domingos donde cursaba el penúltimo grado del nivel secundario, sin embargo, no pudo ingresar al nuevo año escolar por falta de recursos económicos.

Mi esposo trabaja conchando ─como chofer de carro público─ y tengo que esperar a que me dé algo. Si los niños no tienen leche hay que coger el dinero para eso, porque los niños no se esperan y tienen que comer. Ellos son niños y hay que tener conciencia.

Mirna sueña con ser pediatra y sacar adelante a sus hijos; sin embargo, al tener como prioridad sus responsabilidades de “esposa” y madre joven ha tenido abandonar la escuela y sus sueños han quedado en pausa.  

“Me gustaría que cuando mis hijos me pregunten por sus clases y tareas, yo sepa qué responderles. Que, aunque los tuve a ellos, sí me esforcé para estudiar y ser alguien en la vida…pero eso ya lo veo lejos”.


Sobre el matrimonio infantil

Según la ENHOGAR-MICS 2014, en la República Dominicana, el 36% de las mujeres entre 20 y 24 años declaran haberse casado o estado unidas de manera estable antes de los 18 años, y el 12% antes de los 15 años.

La pobreza es uno de los principales factores que favorece el matrimonio infantil y las uniones tempranas, empujando a que las niñas y adolescentes salgan de casa y se unan a un hombre creyendo erróneamente que van a tener una vida mejor. De igual manera, factores sociales y culturales refuerzan estereotipos de género que hacen ver como normal el hecho de que una niña menor de 18 años se una a un adulto y, además, que ellas vean el casamiento como su único proyecto de vida. Según un reciente estudio de UNICEF y el Banco Mundial, 2 de cada 3 embarazos adolescentes se dan porque las niñas y adolescentes están casadas

Las uniones tempranas constituyen una práctica dañina que impide el desarrollo pleno de las niñas y las adolescentes, abandonan la escuela, tienen peores trabajos y son más pobres, además están mas expuestas a violencia por parte de sus parejas. En muchos casos, estas relaciones se establecen entre niñas y adultos cinco o más años mayores que ellas, y eso en República Dominicana es un delito de abuso sexual.


Acciones para eliminar el matrimonio infantil

La Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, adoptada en 2015 por 193 países, establece en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5, lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas y una de sus metas es la eliminación de todas las prácticas nocivas como el matrimonio infantil.  

Las agencias de Naciones Unidas, y entre ellas el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) trabajan para lograr esta meta a través de proyectos e iniciativas a nivel nacional y global.

En la República Dominicana, UNICEF está apoyando a al Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales en la investigación sobre conocimientos, actitudes y prácticas que favorecen y promueven el matrimonio infantil y las uniones tempranas, que servirá de evidencia para el diseño e implementación de un Proyecto Piloto Intersectorial de Reducción del Matrimonio Infantil y las Uniones Tempranas en tres municipios del país.


*El nombre y algunos datos de Mirna han sido cambiados para proteger su identidad.