“Un simple granito de arena puede hacer la diferencia”

Nelia Ramírez es donante de UNICEF desde el 2020.

Luigiana Dantonio
Visita de donantes de unicef al terreno - cover
UNICEF República Dominicana/John Macfarlane
22 Junio 2022

En 2020, Nelia Ramírez, madre y educadora dominicana, conoció el trabajo de UNICEF República Dominicana a través de las redes sociales.  

Las consecuencias económicas derivadas de la pandemia hicieron que muchas familias tuvieran dificultades para alimentar a sus hijos. Los niños menores de 5 años, y las madres embarazadas y lactantes, que son los más vulnerables, comenzaron a presentar casos de desnutrición aguda. UNICEF inició un programa para tratar con alimento terapéutico listo para consumir a todos los niños, embarazadas y madres lactantes en las comunidades más vulnerables de todo el país. 

Conocer la realidad de que a muchas familias dominicanas les ha podido faltar una de las comidas en el día conmovió a Nelia, quien desde joven ha desarrollado un gran interés en el bienestar de los más vulnerables. Fue entonces cuando tomó la decisión de convertirse en donante y aportar 800 pesos mensuales a favor de la niñez dominicana.  

Dos años después de ese acto de solidaridad,  Nelia tuvo la oportunidad de visitar una comunidad vulnerable en Los Alcarrizos y ver con sus propios ojos el programa de desnutrición aguda infantil junto a UNICEF.

Visita de donantes de unicef al terreno - foto 1

Nelia narra, en sus palabras, que tuvo la oportunidad, la dicha de ver cómo el programa contra la desnutrición aguda ha cambiado la vida de las familias beneficiadas. “He visto en esas familias esos rostros felices, en esos niños esas sonrisas y ese deseo de jugar y seguir creciendo en salud”. Durante el recorrido, Nelia y otros donantes pudieron visitar a 3 familias con niños y mujeres embarazadas que estuvieron en tratamiento contra la desnutrición aguda y ya estaban totalmente recuperados. 

“He visto con mis ojos cómo con lo poquito que yo dono, ese granito de arena, se multiplica de una manera increíble”, dijo Nelia con una sonrisa dibujada también en su rostro. “Me impactó ver a los niños esperando esa visita de UNICEF, me parece un proyecto sumamente importante. Un simple granito de arena, de todo lo que usted recibe, puede hacer la diferencia.”  

Nelia dice que sueña con que esta ayuda a UNICEF se convierta en un gesto tradicional y generacional en su familia, para que ese aporte a la niñez se mantenga por siempre. 

Por eso, Nelia invita a más personas a sumarse a la familia de UNICEF para que juntos podamos llegar a muchos más niños y niñas. Escucha su reflexión en este video: