Lactar es un arte que hace feliz al planeta

La lactancia materna es considerada como la auténtica inmunidad para proteger a niños y niñas en tiempos de pandemia.

Arlene Reyes
Lactar es un arte que hace feliz al planeta - Foto 2
UNICEF República Dominicana/ Juan L. Bautista
10 Agosto 2020

Laura Contreras (nombre retocado), de 34 años, es madre de dos, una niña y un niño con ambos eligió la lactancia materna exclusiva, pues la define como “el arte de amar”.

Doy fe y testimonio de que amamantar es la mejor decisión que cualquier madre puede escoger. Mis dos niños, gracias a Dios son sanos y fuertes, pero además esa conexión de amor con ambos en el proceso es indiscutible, es como un premio, afirma la joven mujer, progenitora de Valeria y Valentín.

Sin duda, con el nacimiento de un bebé, siempre surge la inquietud de si elegir entre la lactancia materna o la lactancia con leche de fórmula.

Los especialistas y expertos en el tema consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los recién nacidos. No obstante, la lactancia materna puede no ser posible para todas las mujeres. En muchas de ellas, la decisión de dar el pecho o el biberón al bebé se basa en criterios de comodidad, estilo de vida y situaciones médicas específicas.

“Los niños pasan por diferentes etapas durante el proceso de amamantar, por eso siempre busqué orientación de expertos para ir de la mano con cada cambio y saciar cualquier duda que surgiera en el camino”, confiesa la madre de Valeria y Valentín, quienes tienen 5 y 2 años respectivamente.

Organizaciones de reconocimiento internacional, tales como la Academia Americana de Pediatría (AAP) la Asociación Médica Estadounidense (AMA, por sus siglas en inglés), la Asociación Dietética Americana (ADA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan la lactancia materna como mejor opción para alimentar a un bebé entendiéndose que les ayuda a defenderse de las infecciones, a prevenir alergias y a proteger contra diversas afecciones crónicas, destacan que debe ser exclusiva durante los primeros seis meses con la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.

Lactar es un arte que hace feliz al planeta - Foto 1
UNICEF República Dominicana/John McFarlane

En República Dominicana, así como en otros países existen mitos sobre la lactancia, entre los que se destacan:

1. “Tengo los pechos pequeños”
2. “Poca leche y mala calidad”
3. “Se caen los senos”
4. “Si tengo gripe no puedo dar el seno”
5. “Si tengo implantes no puedo lactar”

No existe un tamaño de senos para la lactancia, cualquier pecho es ideal. Tampoco es real que existe poca leche, cada mujer produce cantidades distintas, y es ese el lazo de amor que construye lo que es irremplazable. Es común que las madres que lactan se sientan atacadas cuando otras personas les dicen que sus bebés se quedan con hambre. Sin embargo, el cuerpo está perfectamente diseñado para producir la cantidad de leche que ellos demandan.

Agregar que los senos eventualmente se caerán, no solo por la lactancia, pues la genética, el envejecimiento y los cambios de peso son algunos de los factores que influyen en la caída de las mamas.

Por otro lado, es posible tener gripe y seguir dando el seno, pero con el debido cuidado, no estornudar al bebé y evitar la ingesta de medicinas para contrarrestar el virus que puedan ocasionar algún efecto no deseado, y sobre los implantes eso dependerá de donde estén colocados los mismos, si no obstruyen las mamas, pues sí se puede.

Lactar es un arte que hace feliz al planeta - Foto
UNICEF República Dominicana/Ricardo Piantini

Salvando el planeta con la lactancia

Otra buena nueva de la lactancia es que permite quemar hasta 500 calorías al día, lo cual ayuda a perder peso de un modo más rápido tras el parto. Asimismo, aporta más practicidad a la vida “caóticamente hermosa” de los padres porque no tendrán que andar con bultos cargados de latas y biberones. Igualmente, al poder crear un exclusivo banco de leche, se tiene un método de soporte para momentos de emergencia.

Informes actuales de UNICEF y la OMS, estiman que 78 millones de bebés (tres de cada cinco) en todo el mundo no toman leche materna en su primera hora de vida, lo cual aumenta el riesgo de mortalidad o que contraigan una enfermedad, y disminuye las posibilidades de continuar la lactancia materna.

Bajo el lema “Apoye la lactancia materna, por un planeta saludable”, se celebra del 1 al 7 de agosto, la Semana Mundial de la Lactancia Materna; con la finalidad de proteger, promover y favorecer el amamantamiento.

Y aún más en este tiempo de pandemia, ya que la leche materna es un tejido vivo, con componentes y anticuerpos que cuidan a los bebés de complejidades respiratorias como bronquiolitis y neumonía, disminuyendo de manera significativa su riesgo y gravedad.

“Por la desinformación, la lactancia puede ser un intento fallido, si yo no hubiese estado enfocada en que de verdad quería hacerlo, en lo importante que era para mi bebé, hubiese abandonado desde el primer día, pues el hecho de que des fórmula, no significa que seas mala madre”, asegura Laura.

La lactancia suele ser más económica. Se estima que las familias dominicanas que utilizan la lactancia de forma exclusiva ahorran entre 60,000 y 72,000 pesos durante el primer año de vida del bebé.

“Puede que la lactancia no haga que el bebé deje de despertarse por la noche, pero sí permitirá ahorrar tiempo durante las tomas y eso ayudará a que una pueda volver a dormir más rápido, lográndose conseguir hasta 45 minutos de descanso extra cada noche”, comparte motivada Contreras.

Amamantar, además de alimentar, nutrir y proveer nutrientes a los pequeños,  les protege del tormentoso estreñimiento y los cólicos, agregándose el aporte que brinda el calostro, que es la primera leche, y que se considera como la primera vacuna entre la madre y el recién nacido, de ahí la importancia de procurar un destete respetuoso.

Los beneficios, no solo son para ese pequeño que recién acaba de abrir sus ojitos, también favorece a la mujer, pues ayuda a la reducción del sangrado postparto, el útero vuelve rápidamente a la normalidad y la placenta sale con más facilidad, y cuanto más tiempo se mantiene la lactancia, menor será el riesgo de que se desarrolle cáncer de mama, útero y ovarios, enfermedades cardíacas y diabetes de tipo 2.

"Entiendo a las mujeres, que al igual que yo, deciden seguir amamantando pasados los 2 años, pese al cansancio físico y emocional que trae esta dependencia, solo nosotras mirándonos hacia dentro, sabemos que continuamos porque nuestros hijos son felices y saludables”, finaliza Contreras, alegre y satisfecha.