El renacimiento de una vida luego del COVID-19

Es el relato de una mujer embarazada que contrajo la enfermedad de COVID-19.

Arlene Reyes
El renacimiento de una vida luego del COVID-19 - FOTO
UNICEF República Dominicana
21 Septiembre 2020

SANTO DOMINGO. -  El Hospital Materno Infantil San Lorenzo de Los Mina ha sido preparado por el Servicio Nacional de Salud (SNS) para brindar atención a embarazadas diagnosticadas con COVID-19, y justo por ese motivo María Fernanda Bello Manzanillo estuvo interna en este centro; estando cerca de su labor de parto.

La hoy madre, quien dio a luz en el Hospital y terminó su embarazo con una cesárea, actualmente amamanta a su niño, en su residencia en el barrio La Victoria de Santo Domingo Norte. “Mis primeros síntomas fueron dolores de cabeza intensos, luego se agregaron las fiebres altas y la tos fuerte”, asegura mientras cargaba a su bebé, protegida con una máscara de plástico, que le cubría todo el rostro.

A pesar de haber sido una madre infectada con COVID-19, su bebé no tuvo resultado positivo de la enfermedad.

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios que la ponen en riesgo de enfermarse más fácilmente de infecciones respiratorias que la población general, y también del coronavirus, así lo enuncia la publicación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en su guía de “Cuidados de la Embarazada durante la Pandemia del COVID-19”.

"Mis primeros síntomas fueron dolores de cabeza intensos, luego se agregaron las fiebres altas y la tos fuerte",

María Fernanda Bello Manzanillo

Al preguntarle a María Fernanda si sabe cómo contrajo la enfermedad, contestó: “mi esposo dio primero positivo, y de ahí vino la transmisión. Estuve 22 días ingresada, no fue fácil sobre todo cuando tienes una vida dentro de ti, tienes doble preocupación”, agrega.

Cuando una embarazada ha tenido la infección COVID-19 aumentan sus anticuerpos frente a la enfermedad, en el caso de que el bebé dio negativo a la prueba, se deben extremar las medidas de protección hacia el bebé y evitar la entrada a la casa de familiares y amigos que quieran ver al recién nacido. Sin embargo, la madre ya no le puede contagiar, pues no tiene el virus en su organismo, pero otras personas sí pueden transmitirle el COVID-19, si no se llevan las medidas de higiene y protección del bebé.

"En el Hospital, me trataron muy bien, muy buena atención, a pesar de que, y hay que decirlo lo difícil de la enfermedad, pero gracias a Dios, me pude recuperar y eso fue en especial por la debida dedicación del cuerpo sanitario",

aseguró la paciente cuando le dieron el alta médica.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las embarazadas y recién paridas que no hayan dado positivo a la prueba de COVID-19, deben tomar las mismas precauciones que el resto de la sociedad para evitar el COVID-19, deben lavarse las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón, así como mantener una distancia física con las demás personas.

“Quiero que los que están en las calles se cuiden, se pongan su mascarilla, que cuando lleguen a casa se quiten la ropa y se duchen, no deseo que nadie viva esta experiencia”, puntualizó la hoy recuperada, señora Bello Manzanillo.