“Debemos ser conscientes, el COVID-19 no es un relajo”

Testimonio de una madre cuya hija dio positivo a la enfermedad de coronavirus.

Arlene Reyes
“Debemos ser conscientes, el COVID-19 no es un relajo” - Foto
UNICEF República Dominicana
26 Septiembre 2020

SANTO DOMINGO. - Con guantes blancos en las manos y mascarilla color azul en su rostro, además de sus bolsos con ropas, Jennifer Díaz; madre de la pequeña, Jazmín Pérez Díaz, de unos 3 años, se preparan para abandonar el Hospital Materno Infantil San Lorenzo de Los Mina, debido a que su hija contrajo la enfermedad de COVID-19.

“La niña comenzó con muchísima fiebre, estuve bien preocupada, pues no bajaba la calentura, duró 25 días interna bajo tratamiento”, así lo explica la progenitora, mientras Jazmín miraba hacia el horizonte con ojos llenos de gratitud.

El acompañamiento de las familias en el proceso de la enfermedad es un aspecto importante. “En la práctica, y a pesar de las restricciones, se recomienda que un familiar esté con el/la niño/a y hacerlo debidamente protegido”, indicó Evelyn Cueto, directora del mencionado Hospital.

"Debemos ser más conscientes, el COVID-19 no es un relajo y nuestro país no está capacitado ni preparado para algo tan grande. En nuestro caso, agradecemos al personal médico, pues pese a las limitaciones, siempre hubo un médico atento a mi hija, las enfermeras son mis heroínas".

Jennifer Díaz

“Esta situación es difícil y preocupante, no sabes la procedencia, ni cómo va a evolucionar cada día, lo cual causa frustración y tristeza, como madre fue de mucha incertidumbre el vivir esta experiencia”, asegura Díaz.

La pandemia es una crisis de salud que está amenazando los derechos del niño. Cientos de millones de niños en el mundo tienen dificultades para acceder a servicios esenciales como la atención de la salud y la inmunización sistemática, lo que podría dar lugar a un aumento significativo de la mortalidad infantil, así lo considera el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

“Debemos ser más conscientes, el COVID-19 no es un relajo y nuestro país no está capacitado ni preparado para algo tan grande. En nuestro caso, agradecemos al personal médico, pues pese a las limitaciones, siempre hubo un médico atento a mi hija, las enfermeras son mis heroínas; siempre preocupadas y pendientes, en todo tiempo llegaban con el medicamento adecuado, según los síntomas que tenía la niña”, puntualizó la madre, al salir del Hospital, movilizando su niña en una silla de ruedas, para llegar a la salida del centro de atenciones médicas, y comenzar una nueva etapa de vida.