David: “he podido vivir plenamente este año y medio de su vida”

David es un papá a tiempo completo. Muchas de las herramientas que apoyan su trabajo de crianza las ha aprendido a través del proyecto Crianza Respetuosa. El amor y la no violencia son caminos que defiende para la felicidad de su hijo.

Kenia Méndez Mederos
David: “he podido vivir plenamente este año y medio de su vida”
Cortesía de la familia
15 Diciembre 2021

David es auditor y ha trabajado desde casa durante la etapa de pandemia. Cuando su hijo David Luis tenía dos meses de vida comenzó a ser papá a tiempo completo. La pandemia le ha dado ese regalo –entre tantos desafíos- y ha querido aprovecharlo al máximo.

“Después de marzo de 2020, el teletrabajo fue algo normal en mi vida. Ahí mi responsabilidad en el cuidado del niño aumentó de 40% a 150 % y es lo más lindo que me ha pasado. Si algo positivo yo le he sacado a la pandemia es que me ha permitido participar en todo lo que ha pasado con mi hijo. No me he perdido nada: ni las primeras palabras, ni los pasos, le he dado su leche, le he hecho de todo… He podido vivir plenamente este año y medio de su vida”.

Para David es importante formarse y adquirir herramientas que le permitan educar a su hijo y potenciar, sobre todo, su felicidad. Justo por eso se sumó a los espacios del proyecto Crianza Respetuosa, una iniciativa de la Sociedad Cubana de Psicología y la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana que se desarrolla con el apoyo de la Oficina de UNICEF Cuba.

El proyecto tiene como objetivo promover la educación participativa, respetuosa y libre de violencias de niños, niñas y adolescentes. Con este fin, ofrece servicios de acompañamiento y asesoría psicológica en plataformas virtuales.

Retos de pandemia

Para David los principales retos en la crianza de su hijo están relacionados con las limitaciones propias que llegaron con la COVID-19:

“El aislamiento que debemos tener mi esposa, el niño y yo es difícil de manejar. Es duro decirles a nuestras familias que no nos visiten o que no iremos a verles. El principal desafío ha sido entonces saber disminuir esos contactos, sin dejar de tenerlos, y lograr que el niño socialice de forma protegida”.

“Justo por eso, decidimos llevarlo a una guardería, para que viera a niños y niñas de su edad. Luego de cumplir el año era muy difícil tenerlo en la casa todo el tiempo, nos resultaba imposible jugar con él todas las horas que estaba despierto. Otro reto ha sido el miedo constante al contagio, que es normal, pero hay que saber sobrellevarlo”.

Aprendizajes para criar

David llegó al proyecto Crianza Respetuosa por recomendación de una amiga: “Ella sabe que trato de estar siempre aprendiendo qué puedo hacer con mi hijo, cómo puedo jugar, cómo lograr que no esté ansioso, etc., y me mandó el link del grupo de WhatsApp del proyecto. Después fui accediendo a Facebook y Telegram, porque hay propuestas diversas y útiles en cada espacio”.

Aunque David no ha necesitado realizar consultas específicas al equipo de especialistas del proyecto, considera esta formación y acompañamiento esencial para su desarrollo como padre. Ese es, precisamente, uno de los sentidos que defiende con fuerza Crianza Respetuosa: la prevención y la promoción desde la práctica de la psicología.  

“Cuando entré al grupo me di cuenta de que iba a ser profiláctico, para adquirir conocimientos. En ese momento el niño era menor de 1 año y quería saber qué se debe hacer y qué no en la crianza. Me tomo esa hora de sesión para repasar los temas y he aprendido mucho”.

“Padres y madres cuentan sus experiencias, que no son siempre positivas. A partir de esos relatos y de las explicaciones que se ofrecen desde la coordinación, uno aprende sobre los mejores caminos para la solución de estas situaciones. Hasta hoy, la educación de mi hijo ha sido satisfactoria. Claro, también gracias a las herramientas que he aprendido en el grupo”.

David: “he podido vivir plenamente este año y medio de su vida”
Cortesía de la familia

La felicidad como prioridad

Para David una crianza respetuosa está libre de violencias y parte del amor:

“Yo siempre me decía que cuando fuera padre no quería recurrir a la violencia, y lo he logrado. No es una tarea fácil, uno tiene que reunir toda la paciencia posible y tratar de expulsar todas las energías negativas. Según lo que he aprendido en los espacios de acompañamiento, aunque es normal sentir ansiedad, cansancio, etc., debemos evitar transmitir eso a nuestros hijos e hijas. David Luis es muy pequeño todavía. Resulta complejo explicarle por qué no debe hacer algo. Por eso yo siempre trato de cambiarle la dinámica, sin consentirle lo que quiere, pero tratándolo con todo el cariño posible”.

“La crianza respetuosa se basa en el amor, en asumir que es una persona que entiende, con necesidades y criterios. Es importante no imponerle las cosas, no usar castigos físicos y tratar siempre de entenderle –saber lo que sucede consigo y su entorno. Llevar esto a la práctica diaria es difícil, pero se puede. La felicidad de David Luis para mí es lo principal”.

Ficha familiar

Papá: David García Marsden

Mamá: Arianna Aguilera Bravo

Hijo: David Luis García Aguilera, 19 meses

Proyecto Crianza Respetuosa

Crianza Respetuosa es un proyecto de la Sociedad Cubana de Psicología, la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana y la Oficina de UNICEF-Cuba. Tiene como objetivo promover una educación participativa, respetuosa y libre de violencias hacia niños, niñas y adolescentes. Esta iniciativa ofrece servicios de acompañamiento y asesoría psicológica en plataformas virtuales.

Facebook: www.facebook.com/crianzayrespeto/

Canal de Telegram: https://t.me/lacrianzarespetuosa