COVID-19: más del 97 por ciento de los estudiantes aún no regresan a aulas en América Latina y el Caribe   

09 Noviembre 2020
Educación en pausa
UNICEF LACRO/2020/Schverdfinger

CIUDAD DE PANAMÁ, 9 de noviembre de 2020- Más de siete meses después de que iniciara la pandemia, el COVID-19 está poniendo la educación en pausa de más de 137 millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe, según un nuevo informe de UNICEF acerca de los devastadores impactos del COVID-19 en la educación.

Desde el inicio de la pandemia, los niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe ya han perdido un promedio de cuatro veces más días de escolarización (174) en comparación con el resto del mundo. En una región con más de 11 millones de casos de COVID-19 hasta la fecha, la mayoría de los estudiantes ahora corren el riesgo de perderse un año escolar completo. Si bien las escuelas se están reabriendo gradualmente en varias partes del mundo, la gran mayoría de las aulas siguen cerradas en toda la región. Más de un tercio de todos los países de América Latina y el Caribe aún no tienen una fecha para la reapertura de las escuelas.

El informe encuentra también que el COVID-19 ha ampliado aún más las brechas educativas entre las familias ricas y las pobres en América Latina y el Caribe. Los nuevos datos de UNICEF muestran que el porcentaje de niños, niñas y adolescentes que no reciben ninguna forma de educación en la región se ha disparado drásticamente, pasando del 4 al 18 por ciento en los últimos meses. Las proyecciones de la ONU revelan que el COVID-19 podría sacar de la escuela hasta 3 millones de niñas y niños más en América Latina y el Caribe.

“En América Latina y el Caribe, es posible que millones de los estudiantes más vulnerables no regresen a la escuela”, dijo Bernt Aasen, director regional interino de UNICEF para América Latina y el Caribe. “Para aquellos sin computadoras, sin internet o incluso sin un lugar para estudiar, aprender desde casa se ha convertido en un desafío abrumador”.

Décadas de experiencia e investigación nos han enseñado que cuando los niños están fuera de la escuela por períodos prolongados de tiempo, aumenta su exposición a la violencia física, emocional y sexual. Su salud mental puede deteriorarse. Son más vulnerables al trabajo infantil y es menos probable que salgan del ciclo de la pobreza. Para los más marginados, perder la escuela, aunque solo sea por un par de semanas, puede generar resultados negativos que durarán toda la vida. Para las niñas, especialmente aquellas que son desplazadas o que viven en hogares pobres y/o violentos, los riesgos son aún mayores. Cuando las niñas no asisten a la escuela, corren un mayor riesgo de explotación y abuso sexual.

Los avances en la educación obtenidos por América Latina y el Caribe durante las últimas décadas corren ahora el riesgo de revertirse. El impacto económico de esta crisis educativa se dejará sentir en los próximos años.

Junto con sus socios, los equipos de UNICEF están trabajando en todos los países de América Latina y el Caribe para proteger el derecho de los niños, niñas y adolescentes a aprender. Desde el comienzo del cierre de las escuelas, alrededor de 42 millones de estudiantes en la región han estado recibiendo lecciones a distancia en el hogar con programas apoyados por UNICEF a través de la radio, la televisión, el internet y otras plataformas.

Sin embargo, nuevas estimaciones de UNICEF sugieren que, a pesar de los esfuerzos de los Estados, solo 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes de escuelas públicas tiene acceso a la educación a distancia de calidad en el hogar, en comparación con 3 de cada 4 niños, niñas y adolescentes de escuelas privadas. Los programas educativos a través de la radio, la televisión y el internet deben fortalecerse para llegar a los estudiantes que no están conectados a la red. Antes y después de la reapertura de las escuelas, cerrar la brecha digital actual ayudará a construir sistemas educativos más resilientes para resistir las posibles crisis futuras. Para lograrlo se requiere el apoyo del Estado, las familias y el sector privado.

Entre los niños, niñas y adolescentes con mayor riesgo de abandonar los centros educativos se encuentran los migrantes, los pertenecientes a las comunidades indígenas y los estudiantes que viven con algún tipo de discapacidad. Como parte de las medidas para fortalecer la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo es urgente que se mantengan y fortalezcan los incentivos económicos, comedores escolares y el pago de transporte.

“En América Latina y el Caribe, el COVID-19 ha empujado a millones de familias a la pobreza”, enfatizó el Sr. Aasen. “Sin ayuda, muchos padres no tendrán más remedio que sacrificar la educación de sus hijos. No es demasiado tarde para construir sistemas educativos mejores, más resilientes e inclusivos que antes de la pandemia. En este momento es urgente que los niños, niñas y adolescentes vuelvan a la escuela”.

Si bien 1 de cada 6 escuelas carece de acceso al agua en América Latina y el Caribe, UNICEF insta a los gobiernos a acelerar urgentemente la preparación para la apertura de las escuelas incluyendo la disposición de instalaciones de agua, saneamiento e higiene, la formación de maestros y la adopción de enfoques de aprendizaje más inclusivos.

Además, la situación epidemiológica es diversa entre los países y dentro de ellos, la reapertura de las escuelas debe ser una prioridad para los gobiernos.

UNICEF insta a los países de la región a proteger y aumentar los presupuestos de educación, así como asegurar la eficiencia y la efectividad en su ejecución, mantener y mejorar los avances en educación a distancia hasta alcanzar cobertura con calidad a nivel presencial y a distancia, con especial atención a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes más vulnerables, que están en riesgo de abandonar la escuela.

Aunado a esto, es fundamental trabajar para eliminar la brecha digital que pone en riesgo a miles de estudiantes, dada la falta de acceso a internet y herramientas tecnológicas para mantener el proceso educativo.   

Acciones de UNICEF en Costa Rica. UNICEF acompaña la estrategia “Aprendo en casa” con más de 800 programas de televisión y radio para llevar educación a distancia a más de 1,000,000 de niñas y niños con énfasis en poblaciones indígenas, con discapacidad, migrantes y vulnerables. Como parte de esta estrategia, UNICEF también apoya las acciones para la continuidad del proceso educativo de 313,691 estudiantes, por medio de la generación de las “Guías de Trabajo Autónomo” para las instituciones donde no es posible el uso de recursos tecnológicos debido a que los estudiantes no poseen dispositivos tecnológicos ni conectividad o ésta es muy limitada.

UNICEF en alianza con USAID también apoya al MEP para la reapertura progresiva y segura de los centros educativos de cara al 2021 con la entrega de suministros, la creación de protocolos de higiene y campañas de comunicación para prevenir el COVID con una inversión de más de $800.000. También se impulsan estrategias de reincorporación ante la exclusión educativa de alrededor de 40,000 estudiantes quienes se encuentran inactivos o sobre los cuales no hay un reporte, así como la compra y entrega de computadoras a estudiantes de último año de la zona norte.

 

Notas para los editores

Encuentre el informe completo Educación en Pausa, aquí.

Y un paquete multimedia que incluye historias de vida en video y material fotográfico, aquí

Para más información póngase en contacto con:  

Laurent Duvillier, UNICEF América Latina y el Caribe, + 507 169 9886, lduvillier@unicef.org   

Marisol Quintero, UNICEF América Latina y el Caribe, +507 6568 2718, mquintero@unicef.org   

 

Contactos de prensa

Xinia Miranda
Oficial de Comunicación y Alianzas
UNICEF Costa Rica
Teléfono: +506 8363 0758
Correo electrónico: xmiranda@unicef.org

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